Melibro, por Ana Sanmartín.

“…Un canto a la imaginación, a la constancia y al valor de perseguir un sueño. (…) Pedro Villar Sánchez es el autor de este cuento que nos empuja a abrir los ojos y a agudizar el oído, ya que nos descubre la posibilidad de encontrar historias en cualquier lugar. La magia, las sorpresas y la fantasía están en todas partes. Las ilustraciones que acompañan al texto nos llegan de la mano de Miguel Ángel Díez. Este artista autodidacta nos regala las imágenes perfectas para El Pastor de Nubes, se trata de unos dibujos cargados de ternura, que huyen de los colores fuertes y nos muestran la fuerza de las sombras y los claroscuros. La suavidad del trazo y el cuidado de los detalles nos ha hacen viajar al país de los sueños, justo en el punto donde se cruzan la realidad con la ficción, el punto del que nacen todos los cuentos”.

Pizca de papel, por Anabel Sáiz Ripoll.

“…Pedro Villar escribe en prosa esta conmovedora historia en donde las palabras saben, huelen y tienen cadencias propias porque es la historia del origen de todas las cosas. Y dije pan y el pan existió. Así le pasa a Nino, que se convierte en un pequeño demiurgo, en un hacedor de historias, como el propio Pedro Villar. El libro está ilustrado por Miguel Ángel Díez, con unas ilustraciones realmente bellas y llenas de matices en las que el azul de los sueños y del cielo y de las propias nubes preñadas de agua es el color esencial. La mirada de Nino, en la portada, con esa sonrisa plácida, la mirada al viento, es ya, de por sí, un poema visual”.

Aldea de las letras, por María Eugenia Mendoza.

“…En esta historia hay vivos homenajes a la curiosidad de los niños que desconoce límites; a los narradores orales que van por el mundo recogiendo e inventando historias para regalarlas a quien quiera escucharlas y hacerlas suyas y al empirismo, siempre presente en la gente trabajadora que no tuvo oportunidad de ir a la escuela. También es un canto a la familia, encarnada en un padre y un hijo, uno práctico, el otro soñador, quienes descubren que su vocación de pastores, de animales el padre, de palabras el hijo, los une con los lazos invisibles de la naturaleza, aunque aparentemente la lean de diferente forma y con distintos fines”.

La memoria y el sol, por Alejandra Moglia.

“…En el Pastor de nubes, Pedro Villar ha escrito con toda la libertad, la belleza, la sensibilidad y la diversidad que ofrece la palabra, con toda la riqueza del lenguaje. Es un bello y profundo tributo a la oralidad, a cada uno de los narradores que nos han despertado a la literatura, a la lectura y su magia, un tributo a su infancia, a su mamá y a su abuelo Pedro. El relato es una defensa de los sueños y del valor que tiene la palabra en nuestras vidas y en nuestra historia personal y colectiva, y también de la poesía porque quien lea El pastor de nubes, encontrará junto a Nino, poesía y canto en todo lo que nos rodea y nos habita y, también, mucha ternura. Miguel Ángel Díez es el otro autor de esta historia quien la relata a través de sus ilustraciones cuyo sello personal tan característico las hace únicas y maravillosas, y al igual que el texto, también llenas de ternura, magia y belleza. El predominio de los tonos azules en contraste con los marrones y verdes le dan el marco onírico a la historia, ese marco en el cual el lector puede lanzarse al vuelo y a la búsqueda de historias escondidas en total libertad”.

Trafegando Ronseis, por Gracia Santorum.

“…O autor converte así este pequeno relato nunha homenaxe á palabra e ao seu poder máxico, á transmisión do relato oral, á riqueza que a lingua nos ofrece, aos soños que cadaquén posúe e á sensibilidade máis libre da literatura. E se a historia nos gusta, que dicir das ilustracións? Tenras, máxicas… conforman a súa propia historia, aquela á que volveremos sen necesidade de reler o texto porque elas soas nos contas que os soños son importantes e que a maxia e a beleza está en todo canto nos rodea”.

(“…El autor convierte así este pequeño relato en un homenaje a la palabra y a su poder mágico, a la transmisión del relato oral, a la riqueza que la lengua nos ofrece, a los sueños que cada quien posee y a la sensibilidad más libre de la literatura. Y si la historia nos gusta, ¿qué decir de las ilustraciones? Tiernas, mágicas… conforman su propia historia, aquella a la que volveremos sin necesidad de releer el texto porque ellas solas nos cuentan que los sueños son importantes y que la magia y la belleza está en todo cuanto nos rodea”).

Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

“…Una entrañable historia de crecimiento emocional, de aprendizaje y tolerancia; es una defensa de la memoria y los sueños, una reivindicación de la palabra como el don más preciado que podemos poseer y entregar y un homenaje literario a los narradores que dejaron el eco de su voz y su huella itinerante en cada pueblo, en cada plaza”.

Y la próxima presentación de “El pastor de nubes”, en FNAC Alicante.

Pedro Villar acudirá el próximo 23 de abril, Día del Libro, a la Librería Benedetti de Las Rozas (Madrid) para firmar ejemplares de esta obra. El encuentro del autor con los lectores se enmarca en el programa de actividades de La Noche de los Libros.

“…Un libro exquisito, con una presentación infantil por las ilustraciones, por el formato, por sus 38 maravillosas páginas, llenas de poesía, de sueños, de palabras mágicas en las que se esconde la música, los sonidos del mundo, nos cuenta cómo la fantasía duerme en la realidad y ésta tiene miedo de alzar sus alas a lo desconocido y así pierde la esencia del vuelo. Tema trascendental donde los haya que no conoce límites de edad ni fronteras para su disfrute, filosofía poética”.


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