Stand de KALANDRAKA en Bolonia 2017

Ha llegado a su fin la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Bolonia, con Cataluña y Balerares como cultura invitada de esta 54ª edición. Atrás quedan cuatro días de intenso trabajo en el stand de los ‘Libros para soñar’ de KALANDRAKA, por el que han pasado muchos autores e ilustradores, tanto a firmar ejemplares de sus obras como a presentar nuevos proyectos o estrechar sus lazos de colaboración con la editorial.

Hemos tenido la fortuna de compartir momentos inolvidables con dos grandes figuras de la ilustración actual: Carme Solé Vendrell y Roberto Innocenti. Y el público ha acogido con entusiasmo la presencia de André Neves, Gabriel Pacheco, Arianna Papini, Rebeca Luciani, entre otros artistas y escritores.  

Roberto Innocenti y Carme Solé en Bolonia 2017

André Neves y Gabriel Pacheco en el stand de KALANDRAKA

André Neves y Gabriel Pacheco

Antonis Papatheodoulou, Rebeca Luciani, Roberto Innocenti y Nadia Menotti

Antonis Papatheodoulou, Roberto Innocenti, Rebeca Luciani y Nadia Menotti

Dani Torrent, Zuzanna Celej y Arianna Papini

Dani Torrent, Zuzanna Celej y Arianna Papini

Gracia Iglesias e Isidro Ferrer

Gracia Iglesias e Isidro Ferrer

Además de la dinámica propia del stand en el marco de la feria, KALANDRAKA también ha organizado la presentación de “Los tres cerditos” (I tre porcellini) en la Librería Trame de Bolonia, con la participación de Xosé Ballesteros y Marco Somà, adaptador e ilustrador de la obra.

Presentación de "Los tres cerditos" en Librería Trame de Bolonia

Como gran escaparate internacional que es de todo lo que abarca el ámbito de la Literatura Infantil y Juvenil, en la Feria de Bolonia se han presentado destacadas iniciativas como la exposición “Libros sin palabras: destino Lampedusa”, en la que “Barcelona“, de David Pintor, ha sido uno de los diez títulos seleccionados; la muestra de las obras distinguidas en la selección The White Ravens 2016, con la edición en galego de “Teño uns pés perfectos“, de María Solar y Gusti, entre las 200 propuestas de lectura escogidas en todo el mundo; o el premio Astrid Linguen Memorial Award, que ha recaído en el ilustrador alemán Wolf Erlbruch

Wolf Erlbruch, Premio Astrid Lindgren

"Teño uns pés perfectos", en la exposición The White Ravens

Los ‘Libros para soñar’ de KALANDRAKA, que este año cumplen 19 años llegando a hogares, librerías, bibliotecas… también han estado representados en el stand de Galicia. Queda todavía un largo camino por delante para lleguen a soplar tantas velas como el equipo de la editorial La Joie de Lire: desde 1987 publicando libros de calidad desde Ginebra. Que sea por muchos años más y que su trayectoria nos siga inspirando.

Libros de KALANDRAKA no stand de Galicia en Boloña

30º aniversario La Joie de Lire


Natalí Tentori, autora del poemario "Arroz con leche"

Natalí Tentori ha viajado desde Buenos Aires hasta Orihuela para recibir, en la ciudad natal del poeta Miguel Hernández y coincidiendo con el Día Internacional de la Poesía, el IX Premio Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños y Niñas -organizado por la Concejalía de Educación y KALANDRAKA- por la obra “Arroz con leche”.

“Arroz con leche”, que llegará a las librerías y bibliotecas en abril, se suma a la todavía breve bibliografía de esta autora, que ha formado parte de grupos de investigación y acción poética, poesía escénica y performance, como Nancy Doméstica. Ha sido co-fundadora y editora de la Revista Infantil de Juego Poético Cháchara, que obtuvo en 2013 el 1º Premio del Fondo Nacional de las Artes (Argentina). Como escritora, también ha ganado el Concurso Internacional de Cuentos Horacio Quiroga 2008 (Uruguay).

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Un año más, los centros educativos -con la colaboración del equipo docente y el entusiasmo del alumnado- se han volcado en la lectura de una selección de composiciones de este poemario. Han participado niños y niñas de los colegios Oratorio Festivo, Francisco Girona-Arneva, Fernando de Loaces, Nuestra Señora del Carmen y del Instituto Tháder.

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Tras el recital, los estudiantes y sus maestros han recibido diplomas de recuerdo por su participación en esta actividad que tanto ha emocionado a Natalí Tentori: sus poemas han crecido, trascendiendo el ámbito de la creación literaria para quedar impresos en una edición ilustrada, en el marco de la Colección Orihuela del sello Faktoría K de Libros, e incorporarse ya al bagage lector del público.

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

También se ha convertido en una tradición la visita a los centros escolares. En esta ocasión, Natalí Tentori se ha desplazado a Orihuela Costa para compartir con un grupo de estudiantes del IES Playa Flamenca su experiencia como autora, que se remonta a la adolescencia. Muy curiosos y participativos formulándole preguntas sobre sus influencias o sus gustos literarios, la autora de “Arroz con leche” les ha hablado del poder “transformador y liberador” de la poesía, calificando este género como “una forma muy concreta de hacer magia”.

Visita de Natalí Tentori al IES Playa Flamenca en Orihuela-Costa

Visita de Natalí Tentori al IES Playa Flamenca en Orihuela-Costa

La narrativa, la poesía para adultos y, finalmente la poesía infantil, son los ámbitos literarios en los que Natalí Tentori ha experimentado. Lo que le conmueve, lo que le emociona o aquellos asuntos sobre los que no se habla forman parte de sus intereses temáticos a la hora de crear. A los niños y niñas del Colegio Los Dolses también les ha recitado algunos versos de este delicioso “Arroz con leche”.

Visita de Natalí Tentori al Colegio Los Dolses en Orihuela-Costa

Visita de Natalí Tentori al Colegio Los Dolses en Orihuela-Costa

La última escala de su recorrido fue en el Colegio Playas de Orihuela, donde también ha incidido en la belleza de las ilustraciones de “Arroz con leche”, realizadas por la artista colombiana Elizabeth Builes. “La creación hace que la única manera de transitar por la vida y hacerla visible es el invento”, ha explicado Natalí Tentori sobre estos poemas donde realidad e imaginación se tocan para “hacer que la vida eral se vuelva bella”.

Visita de Natalí Tentori al Colegio Playas de Orihuela en Orihuela-Costa

Visita de Natalí Tentori al Colegio Playas de Orihuela en Orihuela-Costa


Isabel Escudero

“…La vida es lo que se pierde,
la muerte lo que se gana,
lo de la vida fue ayer,
lo de la muerte, mañana…”

Con este fragmento de “Condiciones de luna” despedimos a Isabel Escudero, que fallecía anoche en su casa de Madrid. Carismática profesora, poeta y ensayista, hemos tenido la fortuna de acompañarla en uno de sus últimos proyectos editoriales, junto a la cantautora Quesia Bernabé y la ilustradora Zuzanna Celej, que pusieron melodía y voz, forma y color, a sus versos. A partir del libro-disco “Cifra y aroma“, Isabel Escudero y Quesia formaron un tándem que llevó la bandera de la poesía por numerosos escenarios y espacios de lectura, pregonando la “música de las palabras”.


Miguel Cerro, autor de "Después de la lluvia" (Kalandraka).

Las ilustraciones de Miguel Cerro para “Después de la lluvia” y de Xosé Cobas para “Cuadros de una exposición” han sido seleccionadas por la OEPLI para formar parte de la Bienal Internacional de Ilustración de Bratislava 2017. La sección española de IBBY ha elegido en total 24 libros y 15 artistas plásticos para acudir a esta prestigiosa muestra artística dedicada a los libros infantiles y juveniles, que se celebrará entre los meses de septiembre y octubre. Está organizada por el Ministerio de Cultura de la República Eslovaca, la Comisión Eslovaca de la UNESCO y la Casa Internacional del Arte para Niños.

Además de la muestra de originales, el programa de la Bienal se completa con un simposio internacional de especialistas en la ilustración de este género de libros. En el marco de la Bienal, un jurado internacional concede un Gran Premio, cinco Manzanas de Oro y cinco Placas.

Junto con Miguel Cerro y Xosé Cobas, también participarán Aitziber Alonso, Albert Asensio, Roger Olmos, Leire Salaberria, Ignasi Blanch, Marina Seoane, Jokin Mitxelena, Pep Montserrat, Maite Gurrutxaga, Minia Regos Sanz, Xan López Dómínguez, MaGuma y Eider Eibar.

“Después de la lluvia”, obra ganadora del VIII Premio Internacional Compostela de Álbum Ilustrado, es una fábula moderna sobre la superación de las adversidades, la adaptación al medio y la colaboración de unos con otros para la supervivencia del colectivo. Miguel Cerro presenta una historia elaborada desde el estudio minucioso de los personajes, la estructura del relato clásico y la composición de las perspectivas. Destaca el protagonismo de la naturaleza y los contrastes cromáticos antes y después del temporal, o entre el día y la noche.

Del libro-disco “Cuadros de una exposición” destaca el trabajo de Xosé Cobas realizando una recreación de los cuadros originales de Viktor Hartmann, a cuya memoria el músico Modest Mussorgsky le dedicó la suite homónima. Con trazos delicados y colores suaves, Cobas acompaña los textos de José Antonio Abad y las melodías interpretadas por la Filarmónica de Nueva York con imágenes llenas de magia, sutileza y elegancia. El cuidado detallismo en las representaciones arquitectónicas del Museo de San Petersburgo y los elaborados juegos de luz son algunas de las cualidades artísticas de este trabajo, con el que Xosé Cobas introduce a los lectores en la dimensión pictórica de los cuadros. Y entre lienzo y lienzo, a modo de transición o paseo, surge una abstracción artística que refleja el sentimiento de la música; como una sinfonía cromática, en línea con la musical. La influencia del pintor Fernando Zóbel y las referencias al movimiento romántico están también presentes en esta hermosa propuesta estética, que recibió el Premio al Mejor Libro Ilustrado 2015 en la I Gala do Libro Galego.

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Xosé Cobas, ilustrador de "Cadros dunha exposición"

As ilustracións de Miguel Cerro para “Despois da chuvia” e de Xosé Cobas para “Cadros dunha exposición” foron elixidas pola OEPLI para formar parte da Bienal Internacional de Ilustración de Bratislava 2017. A sección española de IBBY seleccionou en total 24 libros e 15 artistas plásticos para acudir a esta prestixiosa mostra artística dedicada aos libros infantís e xuvenís, que se celebrará entre os meses de setembro e outubro. Está organizada polo Ministerio de Cultura da República Eslovaca, a Comisión Eslovaca da UNESCO e a Casa Internacional da Arte para Nenos.

Ademais da mostra de orixinais, o programa da Bienal complétase cun simposio internacional de especialistas na ilustración deste xénero de libros. No marco da Bienal, un xurado internacional concede un Gran Premio, cinco Mazás de Ouro e cinco Placas.

Xunto con Miguel Cerro e Xosé Cobas, tamén participarán Aitziber Alonso, Albert Asensio, Roger Olmos,  Leire Salaberria, Ignasi Blanch, Marina Seoane, Jokin Mitxelena, Pep Montserrat, Maite Gurrutxaga, Minia Regos Sanz, Xan López Dómínguez, MaGuma e Eider Eibar.

Bienal de Bratislava 2017: libros seleccionados por OEPLI

“Despois da chuvia”, obra gañadora do VIII Premio Internacional Compostela de Álbum Ilustrado, é unha fábula moderna sobre a superación das adversidades, a adaptación ao medio e a colaboración duns cos outros para a supervivencia do colectivo. Miguel Cerro presenta unha historia elaborada dende o estudo minucioso dos personaxes, a estrutura do relato clásico e a composición das perspectivas. Destaca o protagonismo da naturaleza e os contrastes cromáticos antes e despois do temporal, ou entre o día e a noite.

Do libro-disco “Cadros dunha exposición” destaca o traballo de Xosé Cobas realizando unha recreación dos cadros orixinais de Viktor Hartmann, a cuxa memoria o músico Modest Mussorgsky lle dedicó a suite homónima. Con trazos delicados e colores suaves, Cobas acompaña os textos de José Antonio Abad e as melodías interpretadas pola Filarmónica de Nova York con imaxes cheas de maxia, sutileza e elegancia. O coidado detallismo nas representacións arquitectónicas do Museo de San Petersburgo e os elaborados xogos de luz son algunhas das cualidades artísticas deste trabajo, co que Xosé Cobas introduce os lectores na dimensión pictórica dos cadros. E entre lenzo e lenzo, a modo de transición ou paseo, xorde unha abstracción artística que reflicte o sentimento da música; como unha sinfonía cromática, en liña coa musical. A influencia do pintor Fernando Zóbel e as referencias ao movemento romántico están tamén presentes nesta fermosa proposta estética, que recibiu o Premio ao Mellor Libro Ilustrado 2015 na I Gala do Libro Galego.

 


"Matilde": Sozapato (Kalandraka)

Inquieta y curiosa, la pequeña Matilde se asoma a hurtadillas al estudio de un artista y sale huyendo con uno de sus pinceles, con el que decide dibujar un dragón. Para su sorpresa -y la de los lectores- la criatura trazada salta de la pared y comienza a recorrer la ciudad hasta que se desentiende de la niña y empieza a cometer travesuras. Afortunadamente, el pintor aparece en el momento oportuno y de máximo suspense para ayudar a Matilde, restableciendo la normalidad.

Matilde” es una historia visual, sin texto escrito, que transcurre en una ciudad gris y aburrida, donde la gente camina cabizbaja y ajena a lo que sucede a su alrededor. La presencia del color -que adquiere un valor simbólico- se reduce a la figura de la protagonista, el taller del artista y los personajes que salen de sus pinceles, algunos de los cuales también habitan libremente en las calles.

Con una estudiada narrativa que compensa la ausencia de palabras, “Matilde” está estructurado en grupos de viñetas y en escenas a doble página, incluyendo representaciones de estilo cinematográfico propias del lenguaje de la banda diseñada, que refuerzan el carácter dinámico del relato.

Sofía Zapata Ochoa ‘Sozapato’ (Quito, 1984) presenta una historia actual evocadora de una antigua leyenda sobre un pincel mágico. “Matilde” trata sobre el poder de la imaginación y la creatividad; un poder incluso indómito, si quien lo maneja no sabe controlarlo. En este sentido, se aprecia un guiño al oficio artístico y al papel del maestro como guía. La obra, con un final abierto, no se agota en un primer acercamiento, sino que permite descubrir nuevos detalles y personajes de oculto protagonismo en sucesivas lecturas.

Sozapato es licenciada en Artes Plásticas por la Universidad Central de Ecuador, graduada en Diseño Gráfico en el Instituto Metropolitano de Diseño de Quito y ha completado su formación con un Máster de Libro Infantil Ilustrado en la Escuela i con i, en Madrid. Como ilustradora, ha trabajado con editoriales de Ecuador, Chile, Colombia y España. Ha ganado varios premios de dibujo, pintura y diseño. Su primer libro como autora, “Colorín colorado”, fue seleccionado para representar a Ecuador en la lista de honor IBBY 2014. También ha estudiado artes escénicas en el laboratorio Malayerba y en El Teatro del Cronopio, especializándose en teatro-clown. Actualmente forma parte del colectivo teatral español-ecuatoriano El Gran Ticlop.

Sofía Zapata Ochoa, 'Sozapato'

 

«El arte tiene la facultad maravillosa de evidenciarnos como seres humanos»

 

-KALANDRAKA: “Matilde” es el resultado de tu participación en un Master de Álbum Ilustrado. ¿Cómo ha resultado esa experiencia y en qué medida ha contribuido a la evolución de este trabajo desde su planteamiento inicial hasta su acabado?

-SOZAPATO: “Matilde” fue mi proyecto final del Master. Y aunque no terminé el libro en el tiempo que duró el curso, a través de los ejercicios propuestos por mi tutor, Gustavo Puerta,  y los ‘tips’ que recibí en clase, pude entender varios conceptos y resoluciones gráficas que, finalmente, me dieron las herramientas necesarias para terminar el proyecto sola.

-K: La idea de un pincel mágico del que surgen figuras que cobran vida ya tenía cierto recorrido en la literatura oral, escrita e incluso en el campo audiovisual. ¿Qué aporta “Matilde” desde el punto de vista creativo?

-S: Siento que el pincel mágico en “Matilde” es solo el pretexto para hablar de otro tipo de conflictos, quizá un tanto más complejos.  El juego y el color que se desprenden de este pincel, en realidad permiten evidenciar lo que no es mágico: la indiferencia, la rutina, la adultez mal entendida como amargura, el estatismo emocional… Y sin decir una sola palabra, esta historia aparentemente simple, pone en manos del lector reflexiones en varios niveles: ¿Qué representa el color? ¿Por qué algunos personajes son grises? ¿Por qué no pueden ver lo que está frente a sus ojos? ¿Quién es Matilde? ¿Por qué dibuja un dragón?… Hay varias pistas gráficas escondidas a lo largo de la historia, que sin dejar de ser divertidas e inesperadas, evocan nuevos y distintos análisis.

«Esta historia aparentemente simple, pone en manos del lector reflexiones en varios niveles. Hay varias pistas gráficas escondidas a lo largo de la historia que, sin dejar de ser divertidas e inesperadas, evocan nuevos y distintos análisis»

-K: Abundan los elementos fantásticos: desde la sombra con forma de dragón que Matilde proyecta de sí misma en el suelo antes incluso de que comience la historia -como una especie de ‘declaración de intenciones’ de lo que se encontrará el público en las páginas del libro- hasta los personajes ‘imposibles’ que habitan con el pintor y que deambulan por la ciudad, pasando por el propio dragón sobre el que gira la trama. ¿Qué metáfora visual representan?

-S: Creo que el arte tiene la facultad maravillosa de evidenciarnos como seres humanos y, a partir de esa premisa, empiezo a elaborar varios ejes narrativos en esta historia. El dragón, para mí, representa el primer impulso del ser humano que, sin ser “malo”, suele ser visceral, desbordante y torpe. Los personajes oníricos que habitan con el pintor y que sí pueden coexistir en el mundo, representan los impulsos más conscientes y reflexivos. En la escena en la que aparece el pintor en su estudio, si se pone atención, se puede encontrar el dragón (del pintor) capturado en lienzo; ya que él también fue niño inexperto y también tuvo que aprender a controlar su primer y alborotado impulso, como Matilde.

"Matilde": Sozapato (Kalandraka, 2017)

-K: En cuanto al manejo del color, a diferencia de otras obras tuyas en las que la paleta cromática es amplia, intensa y luminosa, “Matilde” sorprende por la sobriedad y el predominio de los tonos apagados excepto en el caso de figuras concretas que centran la atención en el desarrollo de la trama. ¿El valor simbólico del color en esta historia es tal vez lo que sustituye la comunicación convencional a través de las palabras?

-S: No necesariamente. Creo que la historia podría entenderse perfectamente si todos los personajes llevaran colores. Mi decisión de mantener una atmosfera gris fue para dar profundidad extra a la trama principal y, a partir de eso, incitar al niño/a a reflexionar sobre temas más íntimos. En este caso estoy hablando del juego, la curiosidad y la empatía, facultades que abundan en la infancia y que muchas veces, al “adultecernos”, dejamos de desarrollar, para entonces convertirnos en entes neutros, mimetizados en la apatía general.

«Estoy hablando de juego, curiosidad y empatía, facultades que abundan en la infancia y que, al “adultecernos”, dejamos de desarrollar para convertirnos en entes neutros, mimetizados en la apatía general»

-K: La estructura tan meditada de la obra, a través de una suerte de viñetas entre las que se van intercalando ilustraciones a doble página, también forma parte de ese lenguaje no-escrito que utilizas para contar la historia. ¿Qué predominaría más, la influencia del cómic, el lenguaje del cine, o ambos?

-S: Al no tener un texto que narre la historia de Matilde, por un tema netamente comunicacional, tuve que abordar varios tipos de lenguaje. Utilizar viñetas fue de gran ayuda para contraer el paso prologando del tiempo o varias acciones en un espacio reducido. El lenguaje del cine, en cambio, responde más a un tema estético y emocional. Sin embargo, cada decisión se tomó en función de realzar y focalizar la atención en la acción principal que, finalmente, lleva el hilo narrativo de la historia.

-K: Hay dos páginas en las que, aún utilizando la misma estrategia gráfica, el significado es opuesto: la escena en la que Matilde pierde el control del dragón está contada como a cámara lenta, mientras que la escena en la que el dragón hace de las suyas por la ciudad y su figura se multiplica en diferentes poses, parece contada a cámara rápida. ¿Es en detalles como estos donde más se evidencia la complejidad de la obra desde el punto de vista técnico, aunque la trama parezca aparentemente sencilla?

-S: Evidentemente, hay complejidad en la forma de narrar esta historia; pero más que en los detalles técnicos que ejemplificas (cámara lenta y rápida), está en la intención comunicacional que determinó dónde y cómo utilizar estos recursos. “Matilde” pretende ser un viaje íntimo, donde el niño/a pueda reconocerse en verdad, con sensaciones y experiencias vividas. Generalmente, cuando nos pasa algo malo tardamos en encajar  la situación (cámara lenta) y al contrario, cuando nos metemos en problemas casi no notamos el paso del tiempo (cámara rápida), antes de su consecuencia final.

«Matilde pretende ser un viaje íntimo, donde el niño/a pueda reconocerse en verdad, con sensaciones y experiencias vividas»

"Matilde": Sozapato (Kalandraka, 2017)

-K: También desde el punto de vista de la técnica y el estilo artístico, se aprecia en las ilustraciones que conviven trazos con distintos grados de ejecución: manchas de color en las hojas que cuelgan del estudio del artista, borrones en el peinado de la protagonista, líneas detallistas y buenos acabados en el rostro de otros personajes que transitan por la historia… ¿supone tal vez que en “Matilde” confluyen varios registros tuyos como ilustradora?

-S: Sí, pero son registros previamente decididos y pulidos para que habiten esta historia. Matilde tiene quizá lo más íntimo de mi experiencia como ilustradora; mis trazos más vulnerables.

-K: Del trabajo con el story-board o el guión previo en el proceso de elaboración, ¿resultan también efectos que tienen que ver con la creación de tensión narrativa, que imprimen emoción -e incluso momentos de peligro- en el desarrollo de la historia?

-S: Al inicio fue muy importante desarrollar un story-board, principalmente para organizar y visualizar el esqueleto de la historia. Sin embargo, a mitad del proceso, me permití reestructurar y cambiar el libreto tantas veces como lo sintiera necesario, testeando, a mi ritmo y al de Matilde, la historia que iba apareciendo entre mis manos. Gran parte de las decisiones que producen estos efectos de los que hablas (emoción y ritmo), las tomé conforme desarrollaba y confrontaba las imágenes. Estoy siempre abierta a la posibilidad de rehacer ilustraciones, cuantas veces sea necesario, en función de lograr una narración coherente.

«Estoy siempre abierta a la posibilidad de rehacer ilustraciones, cuantas veces sea necesario, en función de lograr una narración coherente»

-K: ¿Es correcta la contraposición entre el carácter pausado y reflexivo del veterano pintor frente a la actitud impulsiva y aventurera de quien se revela como aprendiz?

-S: Sí, claro. Matilde nos muestra la belleza de ser torpes y novatos, en el arte de descubrirse. Sin juzgamientos ni censura, esta historia muestra la locura atropellada (Matilde) y la fluidez pacifica (Pintor) de un mismo tópico; el arte.

-K: Hay un personaje ‘oculto’ cuya presencia los lectores pueden descubrir (o no, quizás algunos no se percaten hasta el final de que ha estado ahí, sin darse cuenta) que cobra protagonismo en el final abierto de la historia. ¿La capacidad de este libro para hacer volar la imaginación del público es una continuación del propio argumento, más allá de las páginas impresas?

-S: La intención es que después de leer este libro, el niño/a se descubra bombardeado/a de reflexiones y preguntas, lleno/a de elementos para completar y continuar su propia historia. El final abierto es solo una invitación explicita para este propósito; el de imaginar.

«Creo que hay una cosmovisión ecuatoriana particular que podría aportar en la forma de contar historias a nivel Iberoamericano»

"Matilde": Sozapato (Kalandraka, 2017)

-K: En “Matilde” hay muchos elementos vinculados al cómic, al cine, o que remiten a la animación. Sin embargo, además de tu faceta como ilustradora, has completado tu formación en el ámbito del teatro. ¿Es una cuestión vocacional o tiene que ver quizás con tu interés por las artes escénicas en un sentido global?

-S: Para mí, el teatro-clown es el deleite absoluto (mi sonrisa), mientras que el trazo plástico es mi cable a tierra (mi respiración); ambos, placeres inseparables e irreemplazables. Encontré el teatro por vocación, pero hoy en día estoy convencida de que es el complemento perfecto para la creación plástica. Creo que hay una relación simbiótica muy fuerte entre el artista y su producción artística, y que solo se puede dotar de real profundidad y emotividad a una obra de arte, en tanto y en cuanto el artista esté en permanente auto-descubrimiento. En lo personal, el teatro-clown me ha permitido ver mi existencia con una integralidad que asusta, y creo que eso aporta significativamente a mi trabajo plástico.

-K: Sobre el panorama de la ilustración o de la edición de literatura infantil-juvenil en Ecuador, ¿en que punto se encuentra en el contexto iberoamericano? ¿Y qué supone, en tu aún breve experiencia, haber logrado representar a tu país en la selección IBBY con el que fue tu primer libro?

-S: En el Ecuador hay propuestas interesantes de literatura infantil y juvenil, desde el texto y también desde la ilustración. Sin embargo, ha sido en estos últimos tres años cuando se han destacado varios nombres de autores ilustradores a nivel internacional y esto me encanta, porque creo que hay una cosmovisión ecuatoriana particular que podría aportar en la forma de contar historias a nivel Iberoamericano. Al ser un poco “desastrosa”, como Matilde, me resultó sorprendentemente extraño saber que mi primer intento de libro-álbum estaba representando a Ecuador en el International Board on Books for Young People (IBBY), pero finalmente asumí ese gran honor como un empujón de la vida, que me hacía saber, de alguna forma, que estoy en la dirección correcta y que sí puedo contar historias desde el formato del libro-álbum. Fue una noticia que me provocó muchas ganas de capacitarme más, descubrir nuevos trazos y nuevas formas de narrar para, en un futuro, intentarlo de nuevo; pero esta vez con más conciencia y pulcritud. Matilde es mi segundo intento y, más allá de si logro representar una vez más a mi país en el IBBY, estoy muy satisfecha con el resultado; siento que es un libro muy honesto.

«Europa y América latina constituyen culturas complementarias y es muy interesante poder tener canales de convergencia para nutrirnos mutuamente»

-K: La publicación de “Matilde” en KALANDRAKA amplía el abanico de ‘banderas’, al ser la primera autora ecuatoriana que se incorpora al catálogo de los “Libros para soñar”. ¿Qué experiencia previa tenías con respecto a la edición en el ámbito europeo y qué visión se tiene desde Ecuador de los “puentes artísticos” entre Europa y América, tan transitados por numerosos ilustradores e ilustradoras iberoamericanos que, al menos en España, son muy apreciados?

-S: Como la gran mayoría de ilustradores, he tenido que auto-educarme y, de hecho, siempre me he nutrido mucho del análisis de libro-álbumes europeos. Sin embargo, creo que hay una cosmovisión latina y andina, intrínseca en mí, que inevitablemente mixtura mi forma de contar historias y me ha permitido encontrar un lenguaje propio. Creo que Europa y América latina constituyen culturas complementarias y es muy interesante poder tener canales de convergencia para nutrirnos mutuamente. Para mí, Europa es la concreción y la elegancia, y América, la emoción y el juego… ¡me encanta pensar en las potencialidades de combinar lo mejor de ambos mundos!

 

 


Miguel Calatayud: El oficio de ilustrar

El ilustrador Miguel Calatayud visitará el ESPACIO KALANDRAKA el próximo miércoles 22 de febrero para mantener un encuentro con lectores, a partir de las 19:00 horas. Con el lema “El oficio de ilustrar”, el artista alicantino hará un repaso a su amplia y variada obra: desde carteles y cómics hasta libros para público infantil y juvenil. Precisamente, en cuanto a este último género, el ESPACIO KALANDRAKA acoge hasta finales de marzo una exposición de ilustraciones titulada “Al pie de la letra”, con ilustraciones para el libro homónimo de la colección  ‘Alfabetos’, junto con clásicos como “¡Ay, Filomena, Filomena! y otros cuentos” y “Libro de las M’Alicias“, y obras más recientes en su trayectoria, como “Kembo. Incidente en la pista del circo Medrano“. El catálogo de KALANDRAKA también contiene la obra “Miguel Calatayud. Ilustraciones 1970/2010” publicada con motivo de una muestra antológica realizada en el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM).

Miguel Calatayud se formó en la Escuela de Artes Aplicadas de Murcia (1960) y en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos, en Valencia (1961-1966). Ha obtenido los galardones más prestigiosos: Premio Lazarillo de Ilustración (1974) y Premio Nacional de Ilustración (en 1989, 1991 y 2009). Su obra figura en la Lista de Honor Andersen (1976) y la Lista de Honor IBBY (1986). En el año 2000 fue candidato por España al premio internacional Hans Christian Andersen. Durante los años 80 ha sido uno de los más destacados representantes de la llamada ‘línea clara valenciana’. Ha dirigido varios proyectos editoriales y participado como comisario de las exposiciones ‘Animales en su tinta’ y ‘Originales para cinco rondallas’ del Salón del Libro Infantil Ilustrado Ciudad de Alicante.

El encuentro con Calatayud, organizado en colaboración con el colectivo de ilustradores SCBWI Spain, es abierto al público.

Exposición "Miguel Calatayud: Al pie de la letra".

Exposición "Miguel Calatayud: Al pie de la letra".

Exposición "Miguel Calatayud: Al pie de la letra".

Exposición "Miguel Calatayud: Al pie de la letra".

Exposición "Miguel Calatayud: Al pie de la letra".

Exposición "Miguel Calatayud: Al pie de la letra".

Exposición "Miguel Calatayud: Al pie de la letra".


"Las alas del AVEcedario": Antonio Rubio & Rebeca Luciani (Faktoría K de Libros, 2017).

Todo lo que se dice de las aves es cierto; son así de variopintas y originales. Las protagonistas de este poemario conforman un abecedario muy personal y sugieren múltiples ‘avecedarios’. Este de Antonio Rubio quiere ser veraz, simpático, poético

y algo estrambótico. Sugiere lecturas en voz alta, bien rítmicas y un poco peripatéticas… También se puede leer en voz baja, en silencio, para escuchar el batir de sus alas.

El autor ha utilizado diversas fórmulas poéticas porque cada pájaro tiene su propio plumaje lírico -y científico-. Casi todos visten colores, plumas y tamaños diferentes; y cantan trinos para cada estación y estado de ánimo. Pero todos tienen una visión del mundo y del vuelo muy humorada y llena de gracia.

Así, unos poemas tienen un tono coloquial y otros más formal; incluso algunos en formato dialogado. Y en esa variedad de registros suenan ecos del romancero tradicional, de la poesía neopopular, hasta de inspiración en las sonoridades, onomatopeyas y juegos de palabras de la ‘centenaria’ Gloria Fuertes.

Entre el misterioso ñacurutú, el cotidiano gorrión o el exótico quetzal y otras 25 aves, abundan las referencias geográficas, artísticas y musicales, la riqueza léxica y las metáforas que aluden a su fisonomía, plumaje, canto o costumbres.

Y a la fuerza literaria de este alado ‘avecedario’ se une la exuberancia plástica que aporta Rebeca Luciani: ilustraciones que combinan lo figurativo con los personajes humanizados, que rebosan colorido y luminosidad, naturaleza y vida. Sus aves arrullan los versos con la elegancia de sus poses y la audacia de sus acrobacias.

"Las alas del AVEcedario": Antonio Rubio & Rebeca Luciani (Faktoría K de Libros, 2017).

Licenciada en Artes Plásticas por la Facultad de Bellas Artes de Barcelona, la artista argentina comenzó a ilustrar libros hace 16 años. KALANDRAKA le dio su primera oportunidad con “Los oficios de Juan”, precisamente con texto de Antonio Rubio. Desde entonces, Rebeca Luciani ha trabajado para editoriales de varios países. Además, imparte talleres de ilustración en Barcelona, Sao Paulo, Santiago de Chile y Buenos Aires. Su obra ha sido incluida en la lista The White Ravens, también ha sido finalista del I Premio Internacional Compostela de Álbum ilustrado y ha ganado los premios Serra d’Or, Açorianos y Junceda.

 

«No vamos a entrar en un abecedario cualquiera, vamos a entrar a un ‘avecedario’ repleto de aves»

 

-KALANDRAKA: ¿Qué supone volver a ilustrar un libro escrito por Antonio Rubio, 16 años después de la que fue tu primera obra, precisamente compartiendo autoría con él?

-REBECA LUCIANI: Volver a coincidir con Antonio me emocionó muchísimo. Es curioso que tras tantos años se vuelvan a encontrar en un libro escritor, editor e ilustrador. Antonio fue el primer escritor para el que dibujé y Kalandraka fue la primera editorial que me dio una posibilidad cuando (con ojos de hoy) yo empezaba con mi oficio, con más entusiasmo que sabiduría. La verdad es que lo sentí como un regalo, pues este encuentro invitaba a volver la mirada atrás y, justamente, tomar conciencia del incesante trabajo que ha habido en ese tiempo. Es, sin dudas, un libro especial.

Antonio Rubio ha sido maestro durante 40 años. A su labor docente, sus actividades en bibliotecas escolares y su participacuión en cursos de animación lectora y formación del profesorado, se suma su pasión por leer y escribir. También es poeta y dirige la colección de poesía Trece Lunas en el sello FAKTORÍA K de KALANDRAKA. Es autor de numerosos libros, entre los que destacan “Aurelio”, “Almanaque musical”, “La mierlita”, “El pollito de la avellaneda”, la colección De la cuna a la luna, “Colores”, “Números” y “7 Llaves de cuento”, además de participar en la selección poética de “12 poemas ilustrados de Federico García Lorca”, “Poemas de La Oca Loca” de Gloria Fuertes y “Miguel Hernández, 25 poemas ilustrados”.

Sobre esta nueva coincidencia literario-artística con Rebeca Luciani, el escritor toledano no puede evitar la emoción:

-ANTONIO RUBIO: Me siento feliz de volver a trabajar con ella. Rebeca es una excelente pintora y ha seguido creciendo como ilustradora desde aquella lejana fecha. Supongo que también yo habré mejorado algo como escritor, y el reencuentro de ambos, entre alas y aves y versos, solo nos puede depararnos maravillosos vuelos.

Antonio Rubio

«He pretendido obsequiar al lector con momentos lúdicos y humorados, porque el humor es el ‘amor abrigado, con hache’»

-K. ¿Es premeditado que el título de este poemario, Las alas del AVEcedario, sugiera desde el principio un tono lúdico, anticipando los juegos de palabras que aguardan a los lectores?

-A.R. Sí, es cierto. El título ya quiere ser un guiño. No vamos a entrar en un abecedario cualquiera, vamos a entrar a un ‘avecedario’ repleto de aves; por sus letras vuelan y cantan pájaros. Una vez dentro, también he pretendido obsequiar al lector con momentos lúdicos y humorados, porque el humor es el ‘amor abrigado, con hache’.

-K. ¿Cómo de complejo ha sido el proceso de creación, la metodología de “Las alas del AVEcedario”?

-A.R. Alguien que procesa casi de continuo en términos poéticos, tiene siempre el verso preparado, sólo necesita una excusa para ponerse a versificar. Como soy un buen contemplador de aves y un afanoso versificador, supongo que en algún momento, hace siete u ocho años, empecé a garabatear un poema sobre la golondrina o el gorrión… Después me plantearía continuar haciéndoles versos a todos mis pájaros familiares y cercanos. Por último, pensaría que el abecedario es un buen bosque, o una buena pajarera. Y en el abecedario empecé a irles colocando. Pero no encerrados, claro, que me cuidé muy mucho de potenciarles canto, color y alas para volar.

-K. Sobre los retos de ilustrar poesía, ¿requiere otro planteamiento distinto al de ilustrar un relato narrativo?

-R.L. El hecho de ilustrar poesía me permitió no tener que trabajar en la narrativa, ya que cada ilustración empezaba y terminaba en su poema. Pero a pesar de esto -que es un cuestión obvia- no por tratarse de poesía la forma de abordar el libro fue sencilla. Para eso tuve la suerte de contar con el saber de la editora, Manuela Rodríguez, que me ayudó a escuchar el ritmo de esos versos. A partir de ahí me di cuenta de que el libro que había desarrollado era absolutamente barroco y que tanta imagen ahogaba el canto. Así que realicé una segunda versión del libro, “contando con menos”, y ahí sí di con el tono.

Rebeca Luciani

«La parte expresiva supongo que sale con la sensibilidad que uno tiene, con la emoción que despertó el poema, con los recuerdos de la infancia»

-K. Sin abandonar el enfoque poético y en cuanto a la estética de las protagonistas de estos versos, las aves, ¿qué estrategias has empleado para plasmar su plasticidad, cómo te has planteado reforzar la parte expresiva más allá de la meramente descriptiva?

-R.L. Lo primero que hice en este caso, y que hago siempre a la hora de dibujar algo que desconozco, es documentarme. Así que empecé a bucear en Internet y me guardaba todas las fotos que me gustaban de aquellas aves que tendría que retratar. Observaba cada detalle para ser fiel y no terminar en la alegría de dibujar una oropéndola que pareciese un canario. En cuanto a la parte expresiva, supongo que sale con la sensibilidad que uno tiene, con la emoción que despertó el poema, con los recuerdos de la infancia…. Intuyo que todo influye para que salga natural,porque está ahí.

-K. Volviendo a los aspectos literarios, ¿surge también desde el planteamiento inicial de la obra que el libro ofrezca una amplia diversidad de tonos y estructuras?

-A.R. Sí, lo hice adrede. No quería versificar con una sola fórmula, con una sola estructura. Por eso algunos poemas son tiras de versos asonantados, otros son limericks, o haikus, o pareados… También quise que el propio pájaro me sugiriese el tono, de ahí que sea inevitable ponerme amoroso y tierno con el gorrión, muy lírico con la golondrina, simpático con el ñucurutú, antiguo y cancioneril con la tortolita…

«La poesía es, ni más ni menos, un instrumento de conocimiento, deleite, introspección, acompañamiento y fiesta»

-K. ¿Es posible entonces que esta heterogeneidad de fórmulas pruebe la capacidad de la poesía para adaptarse a todo tipo de contenidos?

-A.R. ¡Claro! La poesía es, ni más ni menos, un instrumento de conocimiento, deleite, introspección, acompañamiento y fiesta… Igual que el barro sirve para alzar un cántaro, una vasija, un vaso… Y para explorarse a sí mismo, para explorar las cualidades de la propia tierra, siempre -desde luego- que realice la labor un buen alfarero.

"Las alas del AVEcedario": Antonio Rubio & Rebeca Luciani (Faktoría K de Libros, 2017).

-K. De entrada, nada más ver la portada de “Las alas del AVEcedario, llama la atención su potencia cromática, que continúa con profusión en las páginas interiores del libro. ¿Las aves como protagonistas han favorecido esta recreación?

-R.L. El color para mí es como respirar. Es necesario y, a su vez, me resulta muy fácil. Siempre digo que la dificultad está en el dibujo: ahí es donde me descubro con una mano más torpe y un ojo menos fino. Pero el color… es siempre un desafío en donde él no deja de serme absolutamente generoso. La portada creo que es la ilustración que más me gusta del libro. Me gusta cómo el abecedario se da la mano con el AVEcedario. Y me gusta ese color rosa, casi “chicle”; siento que es bastante rompedor con esa parte más “clásica” que veo en el interior del libro. Siempre vi claro ese diálogo entre el afuera y el adentro del libro.

«Me gusta cómo el abecedario se da la mano con el AVEcedario. Siempre vi claro ese diálogo entre el afuera y el adentro del libro»

-K. Al hilo de esa heterogeneidad literaria, con poemas dialogados, otros más descriptivos, unos más lúdicos… ¿también la ilustración comparte esa variedad de registros? 

-R.L. Siempre me gusta involucrar al lector en la imagen, que se sienta lo más parte posible de ella. Por eso me gusta captar momentos que duran segundos; es como volver al lector en “fisgón” de una situación íntima y que dura ‘nada’ en el tiempo. Incluso a veces me gusta colocar al lector en el lugar de quien dibuja, como en el caso de la ilustración que acompaña el poema dedicado a la oropéndola.

-K. Teniendo en cuenta esa pluralidad de tonos y estructuras poéticas, ¿para qué edad sería recomendable la lectura de “Las alas del AVEcedario”?

-A. R. Esto de las edades siempre es asunto comprometido, porque depende de si habrá mediador, una persona que acerca el libro, y con qué pasión lo haga. Depende del interés y del nivel lector de quien se aproxime al libro. También de las características materiales del libro: la ilustración, maquetación, presencia, tacto, olor… Pero creo que éste ha quedado tan completo con los pinceles de Rebeca, el verso de mi autoría y el amoroso trato editor, que el lector o lectora se puede acercar a él desde muy pronto.

-K. Además de versos y aves, en este libro destaca también el protagonismo de la naturaleza. Ante la representación de una jaula vacía o una casa-nido, ¿las ilustraciones sugieren al público alguna reflexión sobre la vida en libertad de la fauna silvestre?

-R.L. Todo lo que venga de la naturaleza es para mí una fuente de inspiración. Amo las aves, amo los bosques, amo todo lo que tiene que ver  con el mundo natural. Calculo que por eso disfruto más de dibujar bosques y pájaros que ciudades; y por eso mismo adoraría que todos los pájaros estén libres y no en jaulas.

“Las alas del AVEcedario” se presenta en La Osera de la Sierra, en Moralzarzal, y en el ESPACIO KALANDRAKA de Madrid.

Presentación de "Las alas del AVEcerario" en La Osera de la Sierra

Presentación de "Las alas del AVEcerario" en el ESPACIO KALANDRAKA de Madrid

 


"Las pescadoras": Xosé Ballesteros & Nadia Menotti (Kalandraka, 2017).

 

Había una vez tres mujeres que desde muy jóvenes trabajaban en el mar. Una recogía algas, otra mariscaba y la tercera pescaba desde su pequeña embarcación. Cada día, se acercaban a la playa y allí pasaban la jornada, faenando sobre el agua y la arena, bajo los ardientes rayos del sol…

 

Las pescadoras” es una adaptación de un cuento tradicional de la India que destaca por su poder evocador de los sentidos a través de la descripción de lugares, sonidos, aromas… Llama la atención la hermosa y delicada propuesta plástica elaborada por Nadia Menotti, a base de minuciosas escenografías con pequeñas figuras: personajes, objetos y aderezos elaborados con madera, cartón, alambre o elementos textiles, entre otros materiales.

Las protagonistas son sorprendidas por una fuerte tormenta y encuentran cobijo en la casa de una hospitalaria florista. Allí descubren que, ante el intenso olor a flores de la habitación donde esta les ofrece reposo, prefieren descansar oliendo a redes, peces, algas y salitre.

Así, el relato plantea el concepto de lo relativo: ¿qué huele mejor, las flores o el pescado? Expone también el carácter subjetivo de determinadas convenciones, costumbres o usos culturales. Además, alude a situaciones que tienen que ver con el esfuerzo en el trabajo, la solidaridad ante las adversidades o la capacidad creativa de las personas para solucionar los problemas que surgen.

Nadia Menotti nos atiende desde Buenos Aires, ciudad en la que nació y donde ha estudiado Diseño Gráfico, ampliando su formación con talleres de ilustración en Argentina y Europa. Ha impartido clases de Diseño y Comunicación en la Universidad de Buenos Aires y actualmente realiza un trabajo de investigación sobre “Tipografía y lectura en condiciones de dislexia”. En su faceta creativa, ha producido obra fotográfica, instalaciones y exposiciones. Como ilustradora, ha sido seleccionada para la I Bienal Nacional de Diseño de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA y el Salón de Honor de la Legislatura Porteña. Por “Las pescadoras” ha recibido una mención del VII Premio Internacional Compostela de Álbum Ilustrado.

Nadia Menotti, ilustradora de "Las pescadoras" (Kalandraka, 2017).

[Fotografía de la autora: Ana Guzik]

 

«La curiosidad y el juego son mis aliados

en cada proyecto»

 

KALANDRAKA: ¿Cómo surgió el proyecto de creación de “Las pescadoras” como álbum ilustrado?

NADIA MENOTTI: En 2012 me encontraba culminando mi formación de grado como diseñadora gráfica en la Universidad de Buenos Aires. Dentro de la currícula hay materias obligatorias y otras optativas, así que habiendo completado las primeras, solo quedaban algunas electivas para graduarme. Elegí cursar “Ilustración” en la Cátedra de Daniel Roldán y allí me enfrenté a la dificultad de hacer mi primer libro-álbum ilustrado. Aún no conocía mi técnica, que surgió de la exploración para dar respuesta a este tipo de libros que fusionan texto e imagen de manera inseparable. El texto llegó a mis manos a través de uno de mis profesores, Gastón Caba, que al igual que el resto de los docentes de la cátedra, seleccionan los textos cuidadosamente para cada estudiante. A partir de ese momento “Las pescadoras” comenzó a tomar forma. Una mañana, muy temprano, aparecí en el taller con la idea de ilustrar con muñecos: tenía algunos bocetos de las pescadoras, pequeños objetos a medio armar, algunas fotografías bien intencionadas pero no muy bien logradas, y mucho entusiasmo. Desde un primer momento alentaron la propuesta y recomendaron nuevas búsquedas. Aún conservo una pequeña nota de mi profesor al finalizar el curso, en la que decía: “Nadia, ¡no paraste de trabajar e investigar! Tomaste de manera positiva todas las devoluciones. Los personajes tienen vida y se genera una atmósfera. El proyecto está muy bien encaminado. Seguí investigando la fotografía de los objetos para hacer crecer tu trabajo”.

– ¿Qué supone que un proyecto académico se haya convertido en una obra publicada y a disposición de los lectores en las librerías?

– Al finalizar aquel taller había elaborado la primera maqueta del libro, que dista bastante de la que ahora llega a las librerías; pero esa propuesta estaba el espíritu del proyecto. En su momento había investigado sobre el origen del cuento y busqué minuciosamente cuáles podían ser los elementos que sirvieran para representar la historia. Un año más tarde, casi sin pensar en el proyecto, visité la India… Al regresar, lo retomé y lo terminé. Por eso, cuando digo que esta obra se inició cuando yo aún no sabía que podía ilustrar, de alguna forma me refiero a todo este camino y estas búsquedas.

-Además de “Las pescadoras”, ¿qué otras incursiones habías hecho en el terreno de la ilustración y del álbum ilustrado?

– “Las pescadoras” es mi primer libro publicado. Después de este trabajo vino una serie de ilustraciones titulada “Mañanas de Oh, Toño & Rulfo” para Mancha de Tinta, que es un sello argentino que se propuso rescatar el artesanado en la era digital poniendo en valor las prácticas de la impresión y la encuadernación artesanal. Nos pidieron a ocho artistas que hiciésemos una ilustración que utilizarían para las sobrecubiertas de una edición limitada de pequeños cuadernos confeccionados con papeles seleccionados y cosidos a mano. Cada ilustrador recibió la consigna de plasmar un momento del día en una estación del año; así fue que Toño y su pequeño perro Rulfo son los personajes que ilustraron “una mañana de otoño”. Cada vez que hago una propuesta es imposible para mí hacer solo una ilustración, porque los muñecos existen y los personajes viven en cada historia que armo en mi cabeza para encontrar la mejor forma de representarla. Juego con ellos y en ese momento es cuando encuentran su propia expresión. De mis “Mañanas de Oh, Toño & Rulfo”, Mancha de Tinta solo utilizó una de aquellas imágenes y el resto han visitado muestras y exposiciones. Unas veces de manera individual; otras acompañadas de los muñecos y los objetos. Esta serie aún aguarda un texto que acompañe y complete la historia.

«Amo tocar las cosas, disponerlas en el espacio, buscar la luz adecuada, la ubicación precisa y que ellas por sí solas se expresen»

– En cuanto a la técnica elegida para crear las ilustraciones de “Las pescadoras”, con esas escenografías en miniatura, ¿se remiten a algún referente artístico, del estilo del art box?

– Una vez escuché a Isidro Ferrer decir que “el trabajo es el resultado entre las intenciones y las limitaciones”. Así empecé y fui encontrando una manera de expresarme. Cuando ya estaba jugando y había perdido la noción del tiempo, apareció la técnica. Veo las escenas antes que los objetos existan, sé bien dónde estará ubicado cada uno, veo cada pequeño detalle en ellos y no solo un encuadre. La técnica, podría decirse, es a la vez el resultado de la experimentación y la herramienta que mejor sirve a mis intenciones para mostrar aquello que veo. Amo tocar las cosas, disponerlas en el espacio, buscar la luz adecuada, la ubicación precisa y que ellas por sí solas se expresen. Constantemente estoy buscando nuevas formas de expresarme; rindo homenaje a cada artista que mi mirada ha visitado. Transito e investigo distintas técnicas hasta que encuentro cómo incorporarlas a mi propio universo. El paper cutting, el art box, la maquetación, los dioramas, la escenografía… todas ellas aparecen en cada elección que hago, en cada decisión que tomo. Nutren mis búsquedas conceptualmente, son la materia prima en la construcción de un sentido y no solo de la identidad de las ilustraciones, sino también de mi propia identidad como ilustradora. Mi abuelo paterno era carpintero. Con frecuencia visito alguno de los antiguos cuadernos ilustrados por mi madre con los que él daba clases; se podría decir que, en algún punto, esta técnica- que se nutre de tantas otras- es autobiográfica, cargada de un sentido familiar. Y sin lugar a dudas, quien más ha influenciado mis búsquedas es Isidro Ferrer.

"Las pescadoras": Xosé Ballesteros & Nadia Menotti (Kalandraka, 2017).

– Como en este caso no se ha dado el síndrome del ‘lienzo en blanco’, puesto que no son ilustraciones al uso, ¿cómo ha surgido el big-bang creativo desde el punto de vista de los materiales?

– La curiosidad y el juego son mis aliados en cada proyecto que encaro. Pienso casi obsesivamente los elementos, busco un discurso a partir de ellos y los dejo madurar. Cada objeto que aparece componiendo las ilustraciones existió y existe materialmente: el pequeño perro, las tinajas, las casitas, los barcos, las pescadoras… y así fue que cada uno de ellos apareció con la única intención de poder contar aquella simple historia. Me gusta pensar que son objetos “criados”, en los que trabajé cada detalle. Imaginé qué personalidad tendría cada pescadora; cómo sería cada pollera; cómo serían las estampas de las telas de las blusas, el color del pelo, la actitud de las manos, incluso el hecho de que las muñecas no tuvieran rostro.

«La literatura, el arte, el diseño, la ilustración, la tipografía, la arquitectura… todas ellas puestas al servicio de la ilustración, favorecen el desarrollo de la competencia literaria, el goce estético y la sensibilidad. Se proponen despertar la fascinación por la lectura»

-¿Cómo están hechas las figuras, qué herramientas has utilizado para manipular maderas, telas, alambres… y cómo de laborioso ha sido el proceso?

– Este tipo de libros conforma un sinfín de mundos posibles, donde tiene lugar la multidisciplina: la literatura, el arte, el diseño, la ilustración, la tipografía, la arquitectura… y en su conjunción, todas ellas puestas al servicio de la ilustración, favorecen el desarrollo de la competencia literaria, el goce estético y la sensibilidad. Se proponen despertar la fascinación por la lectura. En el caso de “Las Pescadoras”, trabajé en darles identidad dado que, si bien podían estar hechas de la misma madera, cada una tenía características únicas. Siguiendo esta premisa, tallé cada figura en bloques de madera, hice los dibujos de las estampas, que luego transferí a las telas, confeccioné las mangas que serían continuadas por la pintura para sugerir las pecheras, pinté con leves diferencias sus cabelleras, cosí sus calzones largos, las doté de atributos y les di una función específica dentro del relato. De esta forma, sus polleras de red también debían ser diferentes para sugerir un tipo de pesca (la pescadora colectora de algas, la de los mariscos y la de los peces); incluso la paleta cromática estuvo buscada a partir ahí. Hay algunas conexiones que permanecen ocultas, pero que están para dar una estructura de modo que todos los elementos se vinculen en proporciones diferentes para dar una coherencia material a cada imagen. He trabajado con gubias, lijas, hilo, agujas, pinzas, pegamentos, pinceles, papel y metal, madera y cartón, telas y plástico… he ensuciado mis manos junto con las manos de “Las pescadoras” después de las largas jornadas de trabajo.

Storyboard de Nadia Menotti para "Las pescadoras" (Kalandraka, 2017)

Storyboard de Nadia Menotti para "Las pescadoras" (Kalandraka, 2017)

Proceso creativo de "Las pescadoras", ilustrado por Nadia Menotti (Kalandraka, 2017)

Proceso creativo de "Las pescadoras", ilustrado por Nadia Menotti (Kalandraka, 2017)

[Proceso creativo de “Las pescadoras”. Fotografías cedidas por Nadia Menotti]

 

«No tengo conciencia del tiempo que implicó hacerlo, en cambio sí recuerdo la felicidad a cada paso»

– ¿Alguna anécdota ha quedado de todo ese meticuloso trabajo y del tiempo dedicado a materializar los personajes y los escenarios de “Las pescadoras”?

– Algo curioso que me ha pasado es que me gusta mucho caminar. Mientras hacía este libro he caminado mucho… y he incorporado elementos que encontraba a mi paso, que parecían dejados por alguien para que los usara. Sé que ha sido un proceso muy laborioso porque, desde lo formal, si vas a hacer un entablonado de madera que luego vas a tallar, llevará un proceso: seleccionar, pegar, prensar y esperar que seque para luego trabajar en ir descubriendo la expresión de cada figura. No tengo conciencia del tiempo que implicó hacerlo, en cambio sí recuerdo la felicidad a cada paso.

– Al optar por figuras sin rostro definido, ¿en qué otros aspectos has incidido para dotar de expresividad las ilustraciones?  

– En los primeros bocetos, los personajes tienen rostro. Todo este libro ha sido una búsqueda en sí misma: la decisión de no definir esos rasgos faciales viene de dejar para lo último lo que consideraba más importante, y de tratar de buscar respuesta en profesionales experimentados en ilustración que, por suerte, nunca me contestaron… Por aquel entonces confié en elaborar una propuesta donde la actitud corporal aportase aquellos elementos que permitieran prescindir de la representación de expresiones y gestos en las caras. En el camino me encontré con la educación Waldorf, en la cual, curiosamente los muñecos sin rostro son un elemento esencial para fomentar el uso de la imaginación en los niños. Ahí encontré una base para profundizar sobre estas cuestiones y seguí investigando sobre cómo dotar de expresividad a través del cuerpo. Me interesa seguir explorando sus límites porque lo entiendo como un puente entre los niños y yo; un código común que nos permita jugar juntos.

Proceso creativo de "Las pescadoras", ilustrado por Nadia Menotti (Kalandraka, 2017)

Proceso creativo de "Las pescadoras", ilustrado por Nadia Menotti (Kalandraka, 2017)

[Proceso creativo de “Las pescadoras”. Fotografías cedidas por Nadia Menotti]

 

«Al ilustrar hay mucho trabajo conceptual, pero también hay mucho de intuición y de dejar que la poesía aflore»

– ¿Qué importancia tiene la función estética y/o comunicativa de las metáforas visuales? El humo de las casitas hecho con puntillas y encajes de hilo, figuras sueltas como la que representan la nariz y las pinzas de ropa, las manchas de tinta representando el aguacero y los charcos de lluvia de la tormenta…

– Durante la formación de grado en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA, se trabaja bastante sobre los aspectos retóricos de la imagen. En 2011, aunque aún no estaba graduada, fui convocada a incorporarme al cuerpo docente de la materia Comunicación Visual, de la Dra. María Del Valle Ledesma. Esta cátedra tiene la trayectoria, el prestigio y la experiencia de formar parte de las asignaturas del programa de Diseño Gráfico casi desde la fundación de la carrera en la UBA. El grupo de profesores es heterogéneo en su formación académica, muy unido y solidario en el trabajo grupal, de modo que cada ayudante que se incorpora es tratado como un par. Casi inmediatamente se comienza a profundizar sobre el marco teórico que se imparte a los estudiantes en los cursos; esto supone la doble dimensión y responsabilidad de estar formándote a la vez que acompañarás a otros estudiantes en su formación. Esta experiencia me ha permitido explorar el instrumental retórico de la imagen en función de los objetivos comunicativos de la misma. Las metáforas visuales son el resultado de la intención de poner en práctica una máquina retórica como herramienta, que no siempre opera desde un lugar estratégico, consciente y prefigurado. Al ilustrar hay mucho trabajo conceptual, pero también hay mucho de intuición y de dejar que la poesía aflore.

– Desde el punto de vista del mensaje que transmite este cuento tradicional, que plantea el concepto de la “relatividad” de las cosas que observamos (por cuestiones culturales, costumbres…) ¿cómo interpretas esta circunstancia en culturas tan próximas como la española y la argentina, por ejemplo?

– Todo el relato es una gran metáfora sobre cómo percibimos el mundo en que vivimos. En Argentina, en España, o en el lugar más remoto del planeta, nacemos inmersos en una cultura que condiciona nuestra percepción, costumbres y sentidos. Es decir, cómo vemos lo que vemos, por qué decimos lo que decimos, incluso cómo sentimos. Comprender que aquello que es agradable para mí no necesariamente lo será para mi vecino, y que las diferencias completan y enriquecen. Que para hacer algo por alguien hay que trabajar en ampliar la propia percepción y no empeñarse en imponerla. Que si solo me quedo con mi visión del mundo, con mi relato, estaré perdiéndome todos los otros relatos. Compartir un idioma no significa compartir valores; es fundamental interesarse genuinamente por los valores de mi vecino, no solo para construir un vínculo saludable, sino también para comprender su visión del mundo y ampliar la mía.

"Las pescadoras": Xosé Ballesteros & Nadia Menotti (Kalandraka, 2017).

«Es fundamental interesarse por los valores de mi vecino, no solo para construir un vínculo saludable, sino también para comprender su visión del mundo y ampliar la mía»

-¿Cómo se valora el Premio Internacional Compostela en Argentina, o mismo a nivel latinoamericano?

– Como apuntaba anteriormente, este es un proyecto que se originó en un taller de ilustración en la Universidad y, por más que solo personas muy cercanas a mí conocen el largo camino que este libro ha recorrido para llegar al Premio Internacional Compostela, que haya sido seleccionado genera muchas fantasías. Porque ser elegido siempre es un privilegio. En un certamen internacional implica que las miradas que se posaron en tu trabajo, han visto mucho y cuentan con una amplia experiencia. El Premio Compostela en Argentina es toda una meta y es muy conocido en los círculos de ilustradores. Claro que conlleva mucho más trabajo que terminar y presentar un libro. Natalia Colombo y Mariana Ruiz Johnson que fueron ganadoras, y Vanina Starkoff, que fue finalista, son referentes, pero no solo en materia de ilustración, sino también de cuál es la calidad que hay que perseguir para presentarse a este concurso.

– Tu vinculación con el ámbito académico y tus proyectos relacionados con la Psicología, ¿tienen que ver con tu interés por el estudio de propuestas de lectura destinadas a personas con necesidades de apoyo educativo?

– Desde hace más de cinco años vengo acompañando un proyecto de investigación de la Dra. María Ledesma, titular de la Cátedra de Comunicación con más años de antigüedad y experiencia en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA. El proyecto denominado “Cartografías del Diseño Social” ha sido muy enriquecedor, no solo desde lo formativo, sino que ha despertado en mí nuevas inquietudes. He estudiado Psicología antes que Diseño Gráfico, y actualmente me encuentro cursando una maestría en Diseño Comunicacional. Mi interés por el estudio de propuestas de lectura para personas con dificultades de aprendizaje surge de la auténtica motivación de vincular saberes, hacer nuevas preguntas y plantear nuevas búsquedas.

"As pescadoras": Xosé Ballesteros & Nadia Menotti (Kalandraka, 2017).