"Matilde": Sozapato (Kalandraka)

Inquieta y curiosa, la pequeña Matilde se asoma a hurtadillas al estudio de un artista y sale huyendo con uno de sus pinceles, con el que decide dibujar un dragón. Para su sorpresa -y la de los lectores- la criatura trazada salta de la pared y comienza a recorrer la ciudad hasta que se desentiende de la niña y empieza a cometer travesuras. Afortunadamente, el pintor aparece en el momento oportuno y de máximo suspense para ayudar a Matilde, restableciendo la normalidad.

Matilde” es una historia visual, sin texto escrito, que transcurre en una ciudad gris y aburrida, donde la gente camina cabizbaja y ajena a lo que sucede a su alrededor. La presencia del color -que adquiere un valor simbólico- se reduce a la figura de la protagonista, el taller del artista y los personajes que salen de sus pinceles, algunos de los cuales también habitan libremente en las calles.

Con una estudiada narrativa que compensa la ausencia de palabras, “Matilde” está estructurado en grupos de viñetas y en escenas a doble página, incluyendo representaciones de estilo cinematográfico propias del lenguaje de la banda diseñada, que refuerzan el carácter dinámico del relato.

Sofía Zapata Ochoa ‘Sozapato’ (Quito, 1984) presenta una historia actual evocadora de una antigua leyenda sobre un pincel mágico. “Matilde” trata sobre el poder de la imaginación y la creatividad; un poder incluso indómito, si quien lo maneja no sabe controlarlo. En este sentido, se aprecia un guiño al oficio artístico y al papel del maestro como guía. La obra, con un final abierto, no se agota en un primer acercamiento, sino que permite descubrir nuevos detalles y personajes de oculto protagonismo en sucesivas lecturas.

Sozapato es licenciada en Artes Plásticas por la Universidad Central de Ecuador, graduada en Diseño Gráfico en el Instituto Metropolitano de Diseño de Quito y ha completado su formación con un Máster de Libro Infantil Ilustrado en la Escuela i con i, en Madrid. Como ilustradora, ha trabajado con editoriales de Ecuador, Chile, Colombia y España. Ha ganado varios premios de dibujo, pintura y diseño. Su primer libro como autora, “Colorín colorado”, fue seleccionado para representar a Ecuador en la lista de honor IBBY 2014. También ha estudiado artes escénicas en el laboratorio Malayerba y en El Teatro del Cronopio, especializándose en teatro-clown. Actualmente forma parte del colectivo teatral español-ecuatoriano El Gran Ticlop.

Sofía Zapata Ochoa, 'Sozapato'

 

«El arte tiene la facultad maravillosa de evidenciarnos como seres humanos»

 

-KALANDRAKA: “Matilde” es el resultado de tu participación en un Master de Álbum Ilustrado. ¿Cómo ha resultado esa experiencia y en qué medida ha contribuido a la evolución de este trabajo desde su planteamiento inicial hasta su acabado?

-SOZAPATO: “Matilde” fue mi proyecto final del Master. Y aunque no terminé el libro en el tiempo que duró el curso, a través de los ejercicios propuestos por mi tutor, Gustavo Puerta,  y los ‘tips’ que recibí en clase, pude entender varios conceptos y resoluciones gráficas que, finalmente, me dieron las herramientas necesarias para terminar el proyecto sola.

-K: La idea de un pincel mágico del que surgen figuras que cobran vida ya tenía cierto recorrido en la literatura oral, escrita e incluso en el campo audiovisual. ¿Qué aporta “Matilde” desde el punto de vista creativo?

-S: Siento que el pincel mágico en “Matilde” es solo el pretexto para hablar de otro tipo de conflictos, quizá un tanto más complejos.  El juego y el color que se desprenden de este pincel, en realidad permiten evidenciar lo que no es mágico: la indiferencia, la rutina, la adultez mal entendida como amargura, el estatismo emocional… Y sin decir una sola palabra, esta historia aparentemente simple, pone en manos del lector reflexiones en varios niveles: ¿Qué representa el color? ¿Por qué algunos personajes son grises? ¿Por qué no pueden ver lo que está frente a sus ojos? ¿Quién es Matilde? ¿Por qué dibuja un dragón?… Hay varias pistas gráficas escondidas a lo largo de la historia, que sin dejar de ser divertidas e inesperadas, evocan nuevos y distintos análisis.

«Esta historia aparentemente simple, pone en manos del lector reflexiones en varios niveles. Hay varias pistas gráficas escondidas a lo largo de la historia que, sin dejar de ser divertidas e inesperadas, evocan nuevos y distintos análisis»

-K: Abundan los elementos fantásticos: desde la sombra con forma de dragón que Matilde proyecta de sí misma en el suelo antes incluso de que comience la historia -como una especie de ‘declaración de intenciones’ de lo que se encontrará el público en las páginas del libro- hasta los personajes ‘imposibles’ que habitan con el pintor y que deambulan por la ciudad, pasando por el propio dragón sobre el que gira la trama. ¿Qué metáfora visual representan?

-S: Creo que el arte tiene la facultad maravillosa de evidenciarnos como seres humanos y, a partir de esa premisa, empiezo a elaborar varios ejes narrativos en esta historia. El dragón, para mí, representa el primer impulso del ser humano que, sin ser “malo”, suele ser visceral, desbordante y torpe. Los personajes oníricos que habitan con el pintor y que sí pueden coexistir en el mundo, representan los impulsos más conscientes y reflexivos. En la escena en la que aparece el pintor en su estudio, si se pone atención, se puede encontrar el dragón (del pintor) capturado en lienzo; ya que él también fue niño inexperto y también tuvo que aprender a controlar su primer y alborotado impulso, como Matilde.

"Matilde": Sozapato (Kalandraka, 2017)

-K: En cuanto al manejo del color, a diferencia de otras obras tuyas en las que la paleta cromática es amplia, intensa y luminosa, “Matilde” sorprende por la sobriedad y el predominio de los tonos apagados excepto en el caso de figuras concretas que centran la atención en el desarrollo de la trama. ¿El valor simbólico del color en esta historia es tal vez lo que sustituye la comunicación convencional a través de las palabras?

-S: No necesariamente. Creo que la historia podría entenderse perfectamente si todos los personajes llevaran colores. Mi decisión de mantener una atmosfera gris fue para dar profundidad extra a la trama principal y, a partir de eso, incitar al niño/a a reflexionar sobre temas más íntimos. En este caso estoy hablando del juego, la curiosidad y la empatía, facultades que abundan en la infancia y que muchas veces, al “adultecernos”, dejamos de desarrollar, para entonces convertirnos en entes neutros, mimetizados en la apatía general.

«Estoy hablando de juego, curiosidad y empatía, facultades que abundan en la infancia y que, al “adultecernos”, dejamos de desarrollar para convertirnos en entes neutros, mimetizados en la apatía general»

-K: La estructura tan meditada de la obra, a través de una suerte de viñetas entre las que se van intercalando ilustraciones a doble página, también forma parte de ese lenguaje no-escrito que utilizas para contar la historia. ¿Qué predominaría más, la influencia del cómic, el lenguaje del cine, o ambos?

-S: Al no tener un texto que narre la historia de Matilde, por un tema netamente comunicacional, tuve que abordar varios tipos de lenguaje. Utilizar viñetas fue de gran ayuda para contraer el paso prologando del tiempo o varias acciones en un espacio reducido. El lenguaje del cine, en cambio, responde más a un tema estético y emocional. Sin embargo, cada decisión se tomó en función de realzar y focalizar la atención en la acción principal que, finalmente, lleva el hilo narrativo de la historia.

-K: Hay dos páginas en las que, aún utilizando la misma estrategia gráfica, el significado es opuesto: la escena en la que Matilde pierde el control del dragón está contada como a cámara lenta, mientras que la escena en la que el dragón hace de las suyas por la ciudad y su figura se multiplica en diferentes poses, parece contada a cámara rápida. ¿Es en detalles como estos donde más se evidencia la complejidad de la obra desde el punto de vista técnico, aunque la trama parezca aparentemente sencilla?

-S: Evidentemente, hay complejidad en la forma de narrar esta historia; pero más que en los detalles técnicos que ejemplificas (cámara lenta y rápida), está en la intención comunicacional que determinó dónde y cómo utilizar estos recursos. “Matilde” pretende ser un viaje íntimo, donde el niño/a pueda reconocerse en verdad, con sensaciones y experiencias vividas. Generalmente, cuando nos pasa algo malo tardamos en encajar  la situación (cámara lenta) y al contrario, cuando nos metemos en problemas casi no notamos el paso del tiempo (cámara rápida), antes de su consecuencia final.

«Matilde pretende ser un viaje íntimo, donde el niño/a pueda reconocerse en verdad, con sensaciones y experiencias vividas»

"Matilde": Sozapato (Kalandraka, 2017)

-K: También desde el punto de vista de la técnica y el estilo artístico, se aprecia en las ilustraciones que conviven trazos con distintos grados de ejecución: manchas de color en las hojas que cuelgan del estudio del artista, borrones en el peinado de la protagonista, líneas detallistas y buenos acabados en el rostro de otros personajes que transitan por la historia… ¿supone tal vez que en “Matilde” confluyen varios registros tuyos como ilustradora?

-S: Sí, pero son registros previamente decididos y pulidos para que habiten esta historia. Matilde tiene quizá lo más íntimo de mi experiencia como ilustradora; mis trazos más vulnerables.

-K: Del trabajo con el story-board o el guión previo en el proceso de elaboración, ¿resultan también efectos que tienen que ver con la creación de tensión narrativa, que imprimen emoción -e incluso momentos de peligro- en el desarrollo de la historia?

-S: Al inicio fue muy importante desarrollar un story-board, principalmente para organizar y visualizar el esqueleto de la historia. Sin embargo, a mitad del proceso, me permití reestructurar y cambiar el libreto tantas veces como lo sintiera necesario, testeando, a mi ritmo y al de Matilde, la historia que iba apareciendo entre mis manos. Gran parte de las decisiones que producen estos efectos de los que hablas (emoción y ritmo), las tomé conforme desarrollaba y confrontaba las imágenes. Estoy siempre abierta a la posibilidad de rehacer ilustraciones, cuantas veces sea necesario, en función de lograr una narración coherente.

«Estoy siempre abierta a la posibilidad de rehacer ilustraciones, cuantas veces sea necesario, en función de lograr una narración coherente»

-K: ¿Es correcta la contraposición entre el carácter pausado y reflexivo del veterano pintor frente a la actitud impulsiva y aventurera de quien se revela como aprendiz?

-S: Sí, claro. Matilde nos muestra la belleza de ser torpes y novatos, en el arte de descubrirse. Sin juzgamientos ni censura, esta historia muestra la locura atropellada (Matilde) y la fluidez pacifica (Pintor) de un mismo tópico; el arte.

-K: Hay un personaje ‘oculto’ cuya presencia los lectores pueden descubrir (o no, quizás algunos no se percaten hasta el final de que ha estado ahí, sin darse cuenta) que cobra protagonismo en el final abierto de la historia. ¿La capacidad de este libro para hacer volar la imaginación del público es una continuación del propio argumento, más allá de las páginas impresas?

-S: La intención es que después de leer este libro, el niño/a se descubra bombardeado/a de reflexiones y preguntas, lleno/a de elementos para completar y continuar su propia historia. El final abierto es solo una invitación explicita para este propósito; el de imaginar.

«Creo que hay una cosmovisión ecuatoriana particular que podría aportar en la forma de contar historias a nivel Iberoamericano»

"Matilde": Sozapato (Kalandraka, 2017)

-K: En “Matilde” hay muchos elementos vinculados al cómic, al cine, o que remiten a la animación. Sin embargo, además de tu faceta como ilustradora, has completado tu formación en el ámbito del teatro. ¿Es una cuestión vocacional o tiene que ver quizás con tu interés por las artes escénicas en un sentido global?

-S: Para mí, el teatro-clown es el deleite absoluto (mi sonrisa), mientras que el trazo plástico es mi cable a tierra (mi respiración); ambos, placeres inseparables e irreemplazables. Encontré el teatro por vocación, pero hoy en día estoy convencida de que es el complemento perfecto para la creación plástica. Creo que hay una relación simbiótica muy fuerte entre el artista y su producción artística, y que solo se puede dotar de real profundidad y emotividad a una obra de arte, en tanto y en cuanto el artista esté en permanente auto-descubrimiento. En lo personal, el teatro-clown me ha permitido ver mi existencia con una integralidad que asusta, y creo que eso aporta significativamente a mi trabajo plástico.

-K: Sobre el panorama de la ilustración o de la edición de literatura infantil-juvenil en Ecuador, ¿en que punto se encuentra en el contexto iberoamericano? ¿Y qué supone, en tu aún breve experiencia, haber logrado representar a tu país en la selección IBBY con el que fue tu primer libro?

-S: En el Ecuador hay propuestas interesantes de literatura infantil y juvenil, desde el texto y también desde la ilustración. Sin embargo, ha sido en estos últimos tres años cuando se han destacado varios nombres de autores ilustradores a nivel internacional y esto me encanta, porque creo que hay una cosmovisión ecuatoriana particular que podría aportar en la forma de contar historias a nivel Iberoamericano. Al ser un poco “desastrosa”, como Matilde, me resultó sorprendentemente extraño saber que mi primer intento de libro-álbum estaba representando a Ecuador en el International Board on Books for Young People (IBBY), pero finalmente asumí ese gran honor como un empujón de la vida, que me hacía saber, de alguna forma, que estoy en la dirección correcta y que sí puedo contar historias desde el formato del libro-álbum. Fue una noticia que me provocó muchas ganas de capacitarme más, descubrir nuevos trazos y nuevas formas de narrar para, en un futuro, intentarlo de nuevo; pero esta vez con más conciencia y pulcritud. Matilde es mi segundo intento y, más allá de si logro representar una vez más a mi país en el IBBY, estoy muy satisfecha con el resultado; siento que es un libro muy honesto.

«Europa y América latina constituyen culturas complementarias y es muy interesante poder tener canales de convergencia para nutrirnos mutuamente»

-K: La publicación de “Matilde” en KALANDRAKA amplía el abanico de ‘banderas’, al ser la primera autora ecuatoriana que se incorpora al catálogo de los “Libros para soñar”. ¿Qué experiencia previa tenías con respecto a la edición en el ámbito europeo y qué visión se tiene desde Ecuador de los “puentes artísticos” entre Europa y América, tan transitados por numerosos ilustradores e ilustradoras iberoamericanos que, al menos en España, son muy apreciados?

-S: Como la gran mayoría de ilustradores, he tenido que auto-educarme y, de hecho, siempre me he nutrido mucho del análisis de libro-álbumes europeos. Sin embargo, creo que hay una cosmovisión latina y andina, intrínseca en mí, que inevitablemente mixtura mi forma de contar historias y me ha permitido encontrar un lenguaje propio. Creo que Europa y América latina constituyen culturas complementarias y es muy interesante poder tener canales de convergencia para nutrirnos mutuamente. Para mí, Europa es la concreción y la elegancia, y América, la emoción y el juego… ¡me encanta pensar en las potencialidades de combinar lo mejor de ambos mundos!

 

 


Miguel Calatayud: El oficio de ilustrar

El ilustrador Miguel Calatayud visitará el ESPACIO KALANDRAKA el próximo miércoles 22 de febrero para mantener un encuentro con lectores, a partir de las 19:00 horas. Con el lema “El oficio de ilustrar”, el artista alicantino hará un repaso a su amplia y variada obra: desde carteles y cómics hasta libros para público infantil y juvenil. Precisamente, en cuanto a este último género, el ESPACIO KALANDRAKA acoge hasta finales de marzo una exposición de ilustraciones titulada “Al pie de la letra”, con ilustraciones para el libro homónimo de la colección  ‘Alfabetos’, junto con clásicos como “¡Ay, Filomena, Filomena! y otros cuentos” y “Libro de las M’Alicias“, y obras más recientes en su trayectoria, como “Kembo. Incidente en la pista del circo Medrano“. El catálogo de KALANDRAKA también contiene la obra “Miguel Calatayud. Ilustraciones 1970/2010” publicada con motivo de una muestra antológica realizada en el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM).

Miguel Calatayud se formó en la Escuela de Artes Aplicadas de Murcia (1960) y en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos, en Valencia (1961-1966). Ha obtenido los galardones más prestigiosos: Premio Lazarillo de Ilustración (1974) y Premio Nacional de Ilustración (en 1989, 1991 y 2009). Su obra figura en la Lista de Honor Andersen (1976) y la Lista de Honor IBBY (1986). En el año 2000 fue candidato por España al premio internacional Hans Christian Andersen. Durante los años 80 ha sido uno de los más destacados representantes de la llamada ‘línea clara valenciana’. Ha dirigido varios proyectos editoriales y participado como comisario de las exposiciones ‘Animales en su tinta’ y ‘Originales para cinco rondallas’ del Salón del Libro Infantil Ilustrado Ciudad de Alicante.

El encuentro con Calatayud, organizado en colaboración con el colectivo de ilustradores SCBWI Spain, es abierto al público.

Exposición "Miguel Calatayud: Al pie de la letra".

Exposición "Miguel Calatayud: Al pie de la letra".

Exposición "Miguel Calatayud: Al pie de la letra".

Exposición "Miguel Calatayud: Al pie de la letra".

Exposición "Miguel Calatayud: Al pie de la letra".

Exposición "Miguel Calatayud: Al pie de la letra".

Exposición "Miguel Calatayud: Al pie de la letra".


Sonho com asas”, com texto de Teresa Marques e ilustrações de Fátima Afonso, é um dos nomeados para o prémio de Melhor Livro Infanto-Juvenil pela Sociedade Portuguesa de Autores. A par desta obra – que já tinha recebido uma menção honrosa no VII Prémio Internacional Compostela para Álbuns Ilustrados –, encontram-se “De umas coisas nascem outras” (Ed. Caminho), de João Pedro Mésseder e Rachel Caiano; e “Os pais não sabem mas eu explico” (Ed. Máquina de voar), de Maria João Lopes e Teresa Cortez. O vencedor será conhecido a 15 de março.

De grande beleza estética, este álbum é uma narração poética cuja protagonista, levada pelo seu “sonho com asas”, inicia uma viagem até onde só o desejo e a vontade a podem levar. Esta leitura metafórica incita-nos a concretizar os nossos próprios sonhos, pois, caso não o façamos, corremos o risco de viver para sempre na insatisfação. Ao mesmo tempo, ao estimular-nos para alcançarmos as expetativas desejadas, ultrapassando desejos convertidos em miragens e quebrando amarras, leva-nos ainda mais longe: à busca para tentar alcançar a autenticidade, a essência; caso contrário, “Sem asas, futuro sonhado pode ficar escondido, adiado no escorrer do tempo: um dia! um dia!”.

O voo, que é um dos reptos mais antigos na história da humanidade, conhece neste álbum uma versão moderna, lírica e sugestiva daquele ideal mítico. Não em sentido literal, mas abstrato e espiritual, através da imaginação e da fantasia.

As ilustrações de Fátima Afonso contribuem para criar essa atmosfera etérea, de leveza e fantasia, com imagens plenas de simbolismo: aves, aviões de papel, nuvens, penas, balões, cadeiras de baloiço. O detalhe dos traços, as figuras estilizadas e a suavidade cromática envolvem com delicadeza as palavras de Teresa Marques e a sua mensagem aberta à reflexão.

"Sonho com asas", de Teresa M. Marques & Fátima Afonso


 

Sueños de volar” -“Sonho com asas” en su edición original en portugués- con texto de Teresa Marques e ilustraciones de Fátima Afonso, es uno de los finalistas del premio al Mejor Libro Infantil/Juvenil por la Sociedade Portuguesa de Autores. Junto con esta obra -que ya había recibido una mención en el VII Premio Internacional Compostela de Álbum Ilustrado- otras candidatas son “De umas coisas nascem outras” (Ed. Caminho), de João Pedro Mésseder y Rachel Caiano, y “Os pais não sabem mas eu explico” (Ed. Máquina de voar), de Maria João Lopes y Teresa Cortez. El fallo del galardón se conocerá el 15 de marzo.

De gran belleza estética, la obra de Teresa Marques y Fátima Afonso es una narración poética cuya protagonista, movida por sus “sueños de volar”, inicia un viaje hasta donde solo el deseo y la voluntad pueden llevarla. Esta lectura metafórica nos anima a cumplir nuestros propios sueños porque, en caso de no hacerlos realidad, corremos el riesgo de vivir para siempre en la insatisfacción. A la vez, nos previene sobre las ilusiones que no alcanzan las expectativas deseadas, los anhelos convertidos en espejismos que nos llevan a liberarnos de ataduras y a retomar el camino de la búsqueda para tratar de alcanzar la autenticidad, la esencia: “Sin alas, el futuro soñado puede quedar escondido en el discurrir del tiempo”.

El vuelo, que ha sido uno de los retos más antiguos en la historia de la humanidad, alcanza en este álbum una versión moderna, lírica y sugerente de aquel mítico ideal. No en el sentido literal, sino abstracto y espiritual, a través de la imaginación, la fantasía.

Las ilustraciones de Fátima Afonso contribuyen a crear una atmósfera etérea, de levedad y ensoñación, con imágenes llenas de simbolismo: aves, aviones de papel, nubes, plumas, globos, mecedoras… El detallismo de los trazos, las figuras estilizadas y la suavidad cromática envuelven con delicadeza las palabras de Teresa Marques y su mensaje abierto a la reflexión.

"Sonho com asas", de Teresa M. Marques & Fátima Afonso


 

Sonho com asas” -na súa edición orixinal en portugués- con texto de Teresa Marques e ilustracións de Fátima Afonso, é un dos finalistas do premio ao Mellor Libro Infantil-Xuvenil pola Sociedade Portuguesa de Autores. Xunto con esta obra -que xa recibira unha mención no VII Premio Internacional Compostela de Álbum Ilustrado- outras candidatas son “De umas coisas nascem outras” (Ed. Caminho), de João Pedro Mésseder e Rachel Caiano, e “Os pais não sabem mas eu explico” (Ed. Máquina de voar), de Maria João Lopes e Teresa Cortez. O fallo do galardón coñecerase o 15 de marzo.

De gran beleza estética, a obra de Teresa Marques e Fátima Afonso é unha narración poética cuxa protagonista, movida polos seus soños de voar, inicia unha viaxe ata onde só o desexo e a vontade poden levala. Esta lectura metafórica anímanos a cumprir os nosos propios soños porque, no caso de non facelos realidade, corremos o risco de vivir para sempre na insatisfacción. Á vez, prevennos sobre as ilusións que non acadan as expectativas desexadas, os anceios convertidos en espellismos que nos levan a liberarnos de ataduras e a retomar o camiño da busca para tratar de conquerir a autenticidade, a esencia: “Sem asas, futuro sonhado pode ficar escondido, adiado no escorrer do tempo”.

O voo, que foi un dos retos máis antigos na historia da humanidade, ten neste álbum unha versión moderna, lírica e suxestiva daquel mítico ideal. Non no sentido literal, senón abstracto e espiritual, a través da imaxinación, da fantasía.

As ilustracións de Fátima Afonso contribúen a crear unha atmosfera etérea, de levedade e de ensoñación, con imaxes chenas de simbolismo: aves, avións de papel, nubes, plumas, globos, bambáns… O detallismo dos trazos, as figuras estilizadas e a suavidade cromática envolven con delicadeza as palabras de Teresa Marques e a súa mensaxe aberta á reflexión.

"Sonho com asas", de Teresa M. Marques & Fátima Afonso

[Teresa Marques e Fátima Afonso asinaron exemplares de “Sonho com asas” na Feira do Libro de Lisboa]


Cada 27 de enero se celebra en todo el mundo el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto…

27 enero, Día de las víctimas del Holocausto

[Descargar en PDF: Día de las Víctimas del Holocausto]

La historia de Erika“, de Ruth Vander Zee y Roberto Innocenti

 


 

Cada 27 de xaneiro celébrase en todo o mundo o Día Internacional de Conmemoración en Memoria das Vítimas do Holocausto…

vitimas-holocausto_xan17

Descargar en PDF: Día das Vítimas do Holocausto]

A historia de Erika“, de Ruth Vander Zee y Roberto Innocenti

Diario de Ana Frank

O neno do pixama a raias“, de John Boyne

 


V Certame de Relato Curto de FANPA Pontevedra. Cartel, Xosé Cobas.

FANPA PONTEVEDRA convocou o V Certame de Relato Curto, de ámbito provincial, dirixido a escolares de educación primaria, secundaria, bacharelato e Formación Profesional, ademais de adultos. Elixiranse 120 finalistas, incluídos os gañadores de cada categoría, cuxos relatos se publicarán nun volume editado por KALANDRAKA. Outros colaboradores deste V Certame de Relato Curto son o Concello de Pontevedra, a Deputación Provincial de Pontevedra, a Asociación de Escritores e Escritoras en Lingua Galega, Diario de Pontevedra, Mensavedra. ASM, Abanca e Gadis.

Os participantes deberán enviar os seus traballos por correo electrónico ao enderezo certame.relatocurto@nontedurmas.org incluíndo dous ficheiros:
1. Datos no que figurará o relato completo e datos do participante
2. Relato: o título, o relato, o pseudónimo, a categoría

As bases completas do concurso pódense consultar na web http://certame.nontedurmas.org

O prazo de envío dos textos finalizará o 28 de febreiro de 2017.

Os premios que recibirán os gañadores consistirán nun vale de 200€, un lote de libros de KALANDRAKA, un xogo e unha lámina autenticada por Xosé Cobas, que é o autor do cartel desta edición. Tanto os gañadores como os finalistas recibirán un exemplar do libro cos seus traballos impresos, que estarán encabezados por un relato do Premio Nacional de Literatura Infantil e Xuvenil Xabier P. Docampo. Os autores e autores dos cinco mellores textos de cada categoría poderán participar nun obradoiro de creación literaria que impartirá no mes de xuño a Asociación de Escritores e Escritoras en Lingua Galega. Os 120 textos elixidos polo xurado publicaranse no Diario de Pontevedra.


Espacio Kalandraka: programación enero 2017

El 17 de enero se abre al público en el ESPACIO KALANDRAKA la exposición “Al pie de la letra“, de Miguel Calatayud, que se podrá visitar durante dos meses.

La programación de este primer mes de año se completa con las sesiones habituales de cuentacuentos, los sábados a mediodía, y las sesiones especiales de cuentos para bebés, los jueves a las 17:30 horas.

LA HORA DEL CUENTO

-Sábado 21, 12h: Al pie de la letra

-Sábado 28, 12h: Cuentos con pan y caramelos de fresa

SESIONES PARA BEBÉS

-Jueves 19, 17:30h: Tengo, tengo, tengo… gallinitas

-Jueves 26, 17:30h: Tengo, tengo, tengo… gatos


"Las pescadoras": Xosé Ballesteros & Nadia Menotti (Kalandraka, 2017).

 

Había una vez tres mujeres que desde muy jóvenes trabajaban en el mar. Una recogía algas, otra mariscaba y la tercera pescaba desde su pequeña embarcación. Cada día, se acercaban a la playa y allí pasaban la jornada, faenando sobre el agua y la arena, bajo los ardientes rayos del sol…

 

Las pescadoras” es una adaptación de un cuento tradicional de la India que destaca por su poder evocador de los sentidos a través de la descripción de lugares, sonidos, aromas… Llama la atención la hermosa y delicada propuesta plástica elaborada por Nadia Menotti, a base de minuciosas escenografías con pequeñas figuras: personajes, objetos y aderezos elaborados con madera, cartón, alambre o elementos textiles, entre otros materiales.

Las protagonistas son sorprendidas por una fuerte tormenta y encuentran cobijo en la casa de una hospitalaria florista. Allí descubren que, ante el intenso olor a flores de la habitación donde esta les ofrece reposo, prefieren descansar oliendo a redes, peces, algas y salitre.

Así, el relato plantea el concepto de lo relativo: ¿qué huele mejor, las flores o el pescado? Expone también el carácter subjetivo de determinadas convenciones, costumbres o usos culturales. Además, alude a situaciones que tienen que ver con el esfuerzo en el trabajo, la solidaridad ante las adversidades o la capacidad creativa de las personas para solucionar los problemas que surgen.

Nadia Menotti nos atiende desde Buenos Aires, ciudad en la que nació y donde ha estudiado Diseño Gráfico, ampliando su formación con talleres de ilustración en Argentina y Europa. Ha impartido clases de Diseño y Comunicación en la Universidad de Buenos Aires y actualmente realiza un trabajo de investigación sobre “Tipografía y lectura en condiciones de dislexia”. En su faceta creativa, ha producido obra fotográfica, instalaciones y exposiciones. Como ilustradora, ha sido seleccionada para la I Bienal Nacional de Diseño de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA y el Salón de Honor de la Legislatura Porteña. Por “Las pescadoras” ha recibido una mención del VII Premio Internacional Compostela de Álbum Ilustrado.

Nadia Menotti, ilustradora de "Las pescadoras" (Kalandraka, 2017).

[Fotografía de la autora: Ana Guzik]

 

«La curiosidad y el juego son mis aliados

en cada proyecto»

 

KALANDRAKA: ¿Cómo surgió el proyecto de creación de “Las pescadoras” como álbum ilustrado?

NADIA MENOTTI: En 2012 me encontraba culminando mi formación de grado como diseñadora gráfica en la Universidad de Buenos Aires. Dentro de la currícula hay materias obligatorias y otras optativas, así que habiendo completado las primeras, solo quedaban algunas electivas para graduarme. Elegí cursar “Ilustración” en la Cátedra de Daniel Roldán y allí me enfrenté a la dificultad de hacer mi primer libro-álbum ilustrado. Aún no conocía mi técnica, que surgió de la exploración para dar respuesta a este tipo de libros que fusionan texto e imagen de manera inseparable. El texto llegó a mis manos a través de uno de mis profesores, Gastón Caba, que al igual que el resto de los docentes de la cátedra, seleccionan los textos cuidadosamente para cada estudiante. A partir de ese momento “Las pescadoras” comenzó a tomar forma. Una mañana, muy temprano, aparecí en el taller con la idea de ilustrar con muñecos: tenía algunos bocetos de las pescadoras, pequeños objetos a medio armar, algunas fotografías bien intencionadas pero no muy bien logradas, y mucho entusiasmo. Desde un primer momento alentaron la propuesta y recomendaron nuevas búsquedas. Aún conservo una pequeña nota de mi profesor al finalizar el curso, en la que decía: “Nadia, ¡no paraste de trabajar e investigar! Tomaste de manera positiva todas las devoluciones. Los personajes tienen vida y se genera una atmósfera. El proyecto está muy bien encaminado. Seguí investigando la fotografía de los objetos para hacer crecer tu trabajo”.

– ¿Qué supone que un proyecto académico se haya convertido en una obra publicada y a disposición de los lectores en las librerías?

– Al finalizar aquel taller había elaborado la primera maqueta del libro, que dista bastante de la que ahora llega a las librerías; pero esa propuesta estaba el espíritu del proyecto. En su momento había investigado sobre el origen del cuento y busqué minuciosamente cuáles podían ser los elementos que sirvieran para representar la historia. Un año más tarde, casi sin pensar en el proyecto, visité la India… Al regresar, lo retomé y lo terminé. Por eso, cuando digo que esta obra se inició cuando yo aún no sabía que podía ilustrar, de alguna forma me refiero a todo este camino y estas búsquedas.

-Además de “Las pescadoras”, ¿qué otras incursiones habías hecho en el terreno de la ilustración y del álbum ilustrado?

– “Las pescadoras” es mi primer libro publicado. Después de este trabajo vino una serie de ilustraciones titulada “Mañanas de Oh, Toño & Rulfo” para Mancha de Tinta, que es un sello argentino que se propuso rescatar el artesanado en la era digital poniendo en valor las prácticas de la impresión y la encuadernación artesanal. Nos pidieron a ocho artistas que hiciésemos una ilustración que utilizarían para las sobrecubiertas de una edición limitada de pequeños cuadernos confeccionados con papeles seleccionados y cosidos a mano. Cada ilustrador recibió la consigna de plasmar un momento del día en una estación del año; así fue que Toño y su pequeño perro Rulfo son los personajes que ilustraron “una mañana de otoño”. Cada vez que hago una propuesta es imposible para mí hacer solo una ilustración, porque los muñecos existen y los personajes viven en cada historia que armo en mi cabeza para encontrar la mejor forma de representarla. Juego con ellos y en ese momento es cuando encuentran su propia expresión. De mis “Mañanas de Oh, Toño & Rulfo”, Mancha de Tinta solo utilizó una de aquellas imágenes y el resto han visitado muestras y exposiciones. Unas veces de manera individual; otras acompañadas de los muñecos y los objetos. Esta serie aún aguarda un texto que acompañe y complete la historia.

«Amo tocar las cosas, disponerlas en el espacio, buscar la luz adecuada, la ubicación precisa y que ellas por sí solas se expresen»

– En cuanto a la técnica elegida para crear las ilustraciones de “Las pescadoras”, con esas escenografías en miniatura, ¿se remiten a algún referente artístico, del estilo del art box?

– Una vez escuché a Isidro Ferrer decir que “el trabajo es el resultado entre las intenciones y las limitaciones”. Así empecé y fui encontrando una manera de expresarme. Cuando ya estaba jugando y había perdido la noción del tiempo, apareció la técnica. Veo las escenas antes que los objetos existan, sé bien dónde estará ubicado cada uno, veo cada pequeño detalle en ellos y no solo un encuadre. La técnica, podría decirse, es a la vez el resultado de la experimentación y la herramienta que mejor sirve a mis intenciones para mostrar aquello que veo. Amo tocar las cosas, disponerlas en el espacio, buscar la luz adecuada, la ubicación precisa y que ellas por sí solas se expresen. Constantemente estoy buscando nuevas formas de expresarme; rindo homenaje a cada artista que mi mirada ha visitado. Transito e investigo distintas técnicas hasta que encuentro cómo incorporarlas a mi propio universo. El paper cutting, el art box, la maquetación, los dioramas, la escenografía… todas ellas aparecen en cada elección que hago, en cada decisión que tomo. Nutren mis búsquedas conceptualmente, son la materia prima en la construcción de un sentido y no solo de la identidad de las ilustraciones, sino también de mi propia identidad como ilustradora. Mi abuelo paterno era carpintero. Con frecuencia visito alguno de los antiguos cuadernos ilustrados por mi madre con los que él daba clases; se podría decir que, en algún punto, esta técnica- que se nutre de tantas otras- es autobiográfica, cargada de un sentido familiar. Y sin lugar a dudas, quien más ha influenciado mis búsquedas es Isidro Ferrer.

"Las pescadoras": Xosé Ballesteros & Nadia Menotti (Kalandraka, 2017).

– Como en este caso no se ha dado el síndrome del ‘lienzo en blanco’, puesto que no son ilustraciones al uso, ¿cómo ha surgido el big-bang creativo desde el punto de vista de los materiales?

– La curiosidad y el juego son mis aliados en cada proyecto que encaro. Pienso casi obsesivamente los elementos, busco un discurso a partir de ellos y los dejo madurar. Cada objeto que aparece componiendo las ilustraciones existió y existe materialmente: el pequeño perro, las tinajas, las casitas, los barcos, las pescadoras… y así fue que cada uno de ellos apareció con la única intención de poder contar aquella simple historia. Me gusta pensar que son objetos “criados”, en los que trabajé cada detalle. Imaginé qué personalidad tendría cada pescadora; cómo sería cada pollera; cómo serían las estampas de las telas de las blusas, el color del pelo, la actitud de las manos, incluso el hecho de que las muñecas no tuvieran rostro.

«La literatura, el arte, el diseño, la ilustración, la tipografía, la arquitectura… todas ellas puestas al servicio de la ilustración, favorecen el desarrollo de la competencia literaria, el goce estético y la sensibilidad. Se proponen despertar la fascinación por la lectura»

-¿Cómo están hechas las figuras, qué herramientas has utilizado para manipular maderas, telas, alambres… y cómo de laborioso ha sido el proceso?

– Este tipo de libros conforma un sinfín de mundos posibles, donde tiene lugar la multidisciplina: la literatura, el arte, el diseño, la ilustración, la tipografía, la arquitectura… y en su conjunción, todas ellas puestas al servicio de la ilustración, favorecen el desarrollo de la competencia literaria, el goce estético y la sensibilidad. Se proponen despertar la fascinación por la lectura. En el caso de “Las Pescadoras”, trabajé en darles identidad dado que, si bien podían estar hechas de la misma madera, cada una tenía características únicas. Siguiendo esta premisa, tallé cada figura en bloques de madera, hice los dibujos de las estampas, que luego transferí a las telas, confeccioné las mangas que serían continuadas por la pintura para sugerir las pecheras, pinté con leves diferencias sus cabelleras, cosí sus calzones largos, las doté de atributos y les di una función específica dentro del relato. De esta forma, sus polleras de red también debían ser diferentes para sugerir un tipo de pesca (la pescadora colectora de algas, la de los mariscos y la de los peces); incluso la paleta cromática estuvo buscada a partir ahí. Hay algunas conexiones que permanecen ocultas, pero que están para dar una estructura de modo que todos los elementos se vinculen en proporciones diferentes para dar una coherencia material a cada imagen. He trabajado con gubias, lijas, hilo, agujas, pinzas, pegamentos, pinceles, papel y metal, madera y cartón, telas y plástico… he ensuciado mis manos junto con las manos de “Las pescadoras” después de las largas jornadas de trabajo.

Storyboard de Nadia Menotti para "Las pescadoras" (Kalandraka, 2017)

Storyboard de Nadia Menotti para "Las pescadoras" (Kalandraka, 2017)

Proceso creativo de "Las pescadoras", ilustrado por Nadia Menotti (Kalandraka, 2017)

Proceso creativo de "Las pescadoras", ilustrado por Nadia Menotti (Kalandraka, 2017)

[Proceso creativo de “Las pescadoras”. Fotografías cedidas por Nadia Menotti]

 

«No tengo conciencia del tiempo que implicó hacerlo, en cambio sí recuerdo la felicidad a cada paso»

– ¿Alguna anécdota ha quedado de todo ese meticuloso trabajo y del tiempo dedicado a materializar los personajes y los escenarios de “Las pescadoras”?

– Algo curioso que me ha pasado es que me gusta mucho caminar. Mientras hacía este libro he caminado mucho… y he incorporado elementos que encontraba a mi paso, que parecían dejados por alguien para que los usara. Sé que ha sido un proceso muy laborioso porque, desde lo formal, si vas a hacer un entablonado de madera que luego vas a tallar, llevará un proceso: seleccionar, pegar, prensar y esperar que seque para luego trabajar en ir descubriendo la expresión de cada figura. No tengo conciencia del tiempo que implicó hacerlo, en cambio sí recuerdo la felicidad a cada paso.

– Al optar por figuras sin rostro definido, ¿en qué otros aspectos has incidido para dotar de expresividad las ilustraciones?  

– En los primeros bocetos, los personajes tienen rostro. Todo este libro ha sido una búsqueda en sí misma: la decisión de no definir esos rasgos faciales viene de dejar para lo último lo que consideraba más importante, y de tratar de buscar respuesta en profesionales experimentados en ilustración que, por suerte, nunca me contestaron… Por aquel entonces confié en elaborar una propuesta donde la actitud corporal aportase aquellos elementos que permitieran prescindir de la representación de expresiones y gestos en las caras. En el camino me encontré con la educación Waldorf, en la cual, curiosamente los muñecos sin rostro son un elemento esencial para fomentar el uso de la imaginación en los niños. Ahí encontré una base para profundizar sobre estas cuestiones y seguí investigando sobre cómo dotar de expresividad a través del cuerpo. Me interesa seguir explorando sus límites porque lo entiendo como un puente entre los niños y yo; un código común que nos permita jugar juntos.

Proceso creativo de "Las pescadoras", ilustrado por Nadia Menotti (Kalandraka, 2017)

Proceso creativo de "Las pescadoras", ilustrado por Nadia Menotti (Kalandraka, 2017)

[Proceso creativo de “Las pescadoras”. Fotografías cedidas por Nadia Menotti]

 

«Al ilustrar hay mucho trabajo conceptual, pero también hay mucho de intuición y de dejar que la poesía aflore»

– ¿Qué importancia tiene la función estética y/o comunicativa de las metáforas visuales? El humo de las casitas hecho con puntillas y encajes de hilo, figuras sueltas como la que representan la nariz y las pinzas de ropa, las manchas de tinta representando el aguacero y los charcos de lluvia de la tormenta…

– Durante la formación de grado en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA, se trabaja bastante sobre los aspectos retóricos de la imagen. En 2011, aunque aún no estaba graduada, fui convocada a incorporarme al cuerpo docente de la materia Comunicación Visual, de la Dra. María Del Valle Ledesma. Esta cátedra tiene la trayectoria, el prestigio y la experiencia de formar parte de las asignaturas del programa de Diseño Gráfico casi desde la fundación de la carrera en la UBA. El grupo de profesores es heterogéneo en su formación académica, muy unido y solidario en el trabajo grupal, de modo que cada ayudante que se incorpora es tratado como un par. Casi inmediatamente se comienza a profundizar sobre el marco teórico que se imparte a los estudiantes en los cursos; esto supone la doble dimensión y responsabilidad de estar formándote a la vez que acompañarás a otros estudiantes en su formación. Esta experiencia me ha permitido explorar el instrumental retórico de la imagen en función de los objetivos comunicativos de la misma. Las metáforas visuales son el resultado de la intención de poner en práctica una máquina retórica como herramienta, que no siempre opera desde un lugar estratégico, consciente y prefigurado. Al ilustrar hay mucho trabajo conceptual, pero también hay mucho de intuición y de dejar que la poesía aflore.

– Desde el punto de vista del mensaje que transmite este cuento tradicional, que plantea el concepto de la “relatividad” de las cosas que observamos (por cuestiones culturales, costumbres…) ¿cómo interpretas esta circunstancia en culturas tan próximas como la española y la argentina, por ejemplo?

– Todo el relato es una gran metáfora sobre cómo percibimos el mundo en que vivimos. En Argentina, en España, o en el lugar más remoto del planeta, nacemos inmersos en una cultura que condiciona nuestra percepción, costumbres y sentidos. Es decir, cómo vemos lo que vemos, por qué decimos lo que decimos, incluso cómo sentimos. Comprender que aquello que es agradable para mí no necesariamente lo será para mi vecino, y que las diferencias completan y enriquecen. Que para hacer algo por alguien hay que trabajar en ampliar la propia percepción y no empeñarse en imponerla. Que si solo me quedo con mi visión del mundo, con mi relato, estaré perdiéndome todos los otros relatos. Compartir un idioma no significa compartir valores; es fundamental interesarse genuinamente por los valores de mi vecino, no solo para construir un vínculo saludable, sino también para comprender su visión del mundo y ampliar la mía.

"Las pescadoras": Xosé Ballesteros & Nadia Menotti (Kalandraka, 2017).

«Es fundamental interesarse por los valores de mi vecino, no solo para construir un vínculo saludable, sino también para comprender su visión del mundo y ampliar la mía»

-¿Cómo se valora el Premio Internacional Compostela en Argentina, o mismo a nivel latinoamericano?

– Como apuntaba anteriormente, este es un proyecto que se originó en un taller de ilustración en la Universidad y, por más que solo personas muy cercanas a mí conocen el largo camino que este libro ha recorrido para llegar al Premio Internacional Compostela, que haya sido seleccionado genera muchas fantasías. Porque ser elegido siempre es un privilegio. En un certamen internacional implica que las miradas que se posaron en tu trabajo, han visto mucho y cuentan con una amplia experiencia. El Premio Compostela en Argentina es toda una meta y es muy conocido en los círculos de ilustradores. Claro que conlleva mucho más trabajo que terminar y presentar un libro. Natalia Colombo y Mariana Ruiz Johnson que fueron ganadoras, y Vanina Starkoff, que fue finalista, son referentes, pero no solo en materia de ilustración, sino también de cuál es la calidad que hay que perseguir para presentarse a este concurso.

– Tu vinculación con el ámbito académico y tus proyectos relacionados con la Psicología, ¿tienen que ver con tu interés por el estudio de propuestas de lectura destinadas a personas con necesidades de apoyo educativo?

– Desde hace más de cinco años vengo acompañando un proyecto de investigación de la Dra. María Ledesma, titular de la Cátedra de Comunicación con más años de antigüedad y experiencia en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA. El proyecto denominado “Cartografías del Diseño Social” ha sido muy enriquecedor, no solo desde lo formativo, sino que ha despertado en mí nuevas inquietudes. He estudiado Psicología antes que Diseño Gráfico, y actualmente me encuentro cursando una maestría en Diseño Comunicacional. Mi interés por el estudio de propuestas de lectura para personas con dificultades de aprendizaje surge de la auténtica motivación de vincular saberes, hacer nuevas preguntas y plantear nuevas búsquedas.

"As pescadoras": Xosé Ballesteros & Nadia Menotti (Kalandraka, 2017).

 


2016... Un año de Libros para Soñar

Descargar en formato PDF (en castellano)

 


 

2016... Un ano de Libros para Soñar

Descargar en formato PDF (en galego)

 


 

un any de Llibres per a somniar

Descarregar en format PDF (en català)

 


KALANDRAKA en Culturgal 2016

KALANDRAKA presenta este fin de semana en Culturgal, no Recinto Feiral de Pontevedra, unha selección das obras publicadas este ano, coas novidades que veñen de saír do prelo neste mes de decembro, e unha escolma do seu fondo editorial. Ademais, este sábado ás 18:30 horas está programada a actuación de Migallas Teatro no Espazo Infantil para interpretar cancións do libro-disco “Canta connosco!”, con motivo do 20º aniversario deste traballo musical. Ao día seguinte e á mesma hora, no Espazo Foro, o tradutor Xesús Fraga presentará a novela “Un monstro vén a verme”, acompañado polo psicólogo Enrique Casas, da xunta provincial en Pontevedra da Asociación Española contra o Cancro.

Polo stand de KALANDRAKA tamén pasarán o escritor Pepe Cáccamo que o venres ás 19:00 horas asinará exemplares de “Ganapán das palabras”, do que se cumpriron 18 anos da súa publicación. Seguiralle o autor de “A árbore da escola”, Antonio Sandoval, o sábado ás 13:00 horas. E pola tarde, a partir das 19:00 horas, María Campos e Carlos Yus do grupo Migallas, xunto co ilustrador Óscar Villán e o realizador dos videoclips de “Canta connosco!”, José Miguel Sagüillo.

"Canta connosco!" en Culturgal

"Canta connosco!" en Culturgal

“Canta connosco!” supuxo un acontecemento na música infantil en galego cando saíu ao mercado en 1996. Dúas décadas despois, KALANDRAKA vén de publicar unha edición especial conmemorativa dese traballo en formato libro-CD-DVD para que os nenos e as nenas de hoxe poidan coñecer, cantar e bailar cancións como “O libro máxico”, “O esqueleto” ou “Dime que fixeches” a ritmo de rock, reggae ou melodías tradicionais.

"Un monstro vén a verme" en Culturgal

Á parte das actividades para público infantil, os lectores xuvenís e adultos poderán achegarse á primeira novela de Patrick Ness, “Un monstro vén a verme”, a través das reflexións do tradutor da obra e dun experto en psicooncoloxía. Publicada no selo Faktoría K de Libros, trátase dunha historia emocionante e conmovedora sobre a capacidade de superación das persoas diante dunha situación dolorosa.

Avalada cos premios The Red House e National Galaxy, xunto coas medallas Carnegie e Greenaway, “Un monstro vén a verme” xa vai pola súa segunda reimpresión en galego, á par que se mantén nas pantallas a adaptación cinematográfica dirixida por Juan Antonio Bayona.

Pepe Cáccamo en Culturgal

Antonio Sandoval en Culturgal