Sueños de volar / Sonho com asas (Kalandraka)

La ilustradora Fátima Afonso ha ganado el Premio Nacional de Ilustración en Portugal por la obra “Sonho com asas” (“Sueños de volar” en su versión en castellano), con texto de Teresa Marques y publicada por KALANDRAKA. Esta obra ya había recibido una mención especial en el VII Premio Internacional Compostela de Álbum Ilustrado y este año ha sido finalista en el certamen de Libro Infanto-Juvenil de la Sociedade Portuguesa de Autores.

El jurado del galardón, convocado por la Direcção-Geral do Livro, dos Arquivos e das Bibliotecas de Portugal, ha destacado que este álbum contiene imágenes de “enorme valor poético y carga metafórica”. Del trabajo de Fátima Afonso también se ha resaltado que utiliza “una paleta de tonos pastel que viajan entre el ocre del sol y los azules del cielo y del mar”.

En cuanto a la percepción lectora, el comité de expertos ha valorado que “Sonho como asas” está “repleto de pormenores narrativos que invitan a una lectura pausada y en profundidad”. Así, a través de “un conjunto de estrategias de composición gráfica”, la ilustradora mueve al público “a quitarse los zapatos y hacer que le salgan alas para elevarse en el universo de los sueños”.

Teresa Marques & Fátima Afonso

Fátima Afonso (Torres Novas, 1962) es licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Lisboa, en la especialidad de pintura. Desde 1986 ha participado en numerosas exposiciones pictóricas, de diseño e ilustración. Trabaja como profesora de Artes Visuales en Setúbal y desde el año 2000 también se dedica a ilustrar libros infantiles. En este tiempo ha publicado más de una veintena de títulos. Hace cinco años formó parte del grupo de artistas que representaron a Portugal en la exposición “Com as cerejas” para la edición de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Bolonia en la que Portugal fue el país invitado.

Movida por sus “sueños de volar”, la protagonista de esta narración poética inicia un viaje hasta donde solo el deseo y la voluntad pueden llevarla. Esta lectura metafórica nos anima a cumplir nuestros propios sueños porque, en caso de no hacerlos realidad, corremos el riesgo de vivir para siempre en la insatisfacción. A la vez, nos previene sobre las ilusiones que no alcanzan las expectativas deseadas, los anhelos convertidos en espejismos que nos llevan a liberarnos de ataduras y a retomar el camino de la búsqueda para tratar de alcanzar la autenticidad.

Las ilustraciones de Fátima Afonso contribuyen a crear una atmósfera etérea, de levedad y ensoñación. El resultado son imágenes llenas de simbolismo: aves, aviones de papel, nubes, plumas, globos o mecedoras. El detallismo de los trazos, las figuras estilizadas y la suavidad cromática envuelven con delicadeza las palabras de Teresa Marques y su mensaje abierto a la reflexión.

En esta 21ª edición del Premio Nacional de Ilustración de Portugal se han concedido dos menciones especiales: a Catarina Sobral por la obra “Tão, tão grande”, y a Tiago y Nádia Alburquerque  por “Sou o lince ibérico”.

Sonho com asas, Kalandraka

Sonho com asas, Kalandraka

Sonho com asas, Kalandraka

[Exposição dos originais de Fátima Afonso de “Sonho com Asas”nos Hipopómatos na Lua, em Sintra (Novembro 2016)]


COMO LA LLUVIA 6.tif

El sol se pone a la misma hora para todos los habitantes de Bombay. Al regresar a sus casas, algunos podrán abrir los grifos para lavarse y preparar la cena. Pero la mayoría, que carecen de  agua corriente, tendrán que repartir entre toda la familia el contenido de los cubos que han llenado en las fuentes públicas… Como Agni, un niño de diez años que ya desde los seis trabaja en un lavadero.

Mientras frota y refrota sin parar, Agni sueña que algún día cambiará su suerte. Su sueño es el de los más de 250 millones de niños y niñas que madrugan cada día, no para ir a la escuela o jugar, sino para trabajar, forzados por las redes de explotación y esclavitud infantil o de forma «voluntaria» para ayudar a sus familias, sumidas en la pobreza.

El 12 de junio se celebra el Día Mundial contra el Trabajo Infantil. “Agni y la lluvia“, escrito por Dora Sales e ilustrado por Enrique Flores, aborda esta lacra con una mirada tierna centrada en el valor de los sentimientos, la esperanza y la voluntad por progresar de su protagonista, que emociona y genera empatía. Las acuarelas de Enrique Flores, que destacan por el trazo rápido e imperfecto, nos transportan al hogar, la barriada, al inmenso tendal…

“…Agni no entiende bien qué es eso de ser pobre. Solo tiene una cosa clara: sus padres, Lalita y él lo son. Y todos los vecinos del barrio, también. Porque cuando los mayores hablan entre ellos, en muchas ocasiones suelen terminar diciendo que son pobres. «No es bueno ser pobre», piensa Agni al recordar las caras tristes de los mayores cuando dicen esa palabra. Al hacerlo nunca sonríen”.

Dora Sales, autora de "Agni y la lluvia" (Kalandraka).

«Niños como Agni tienen algo que en otras sociedades más pudientes hemos perdido, que es la solidaridad, la generosidad absoluta»

Dora Sales (Castellón, 1974) es traductora especializada en literatura poscolonial, sobre todo india y africana. Ha colaborado con editoriales como Espasa, Siruela, Random House-Mondadori y Altaïr. Ha preparado ediciones críticas de textos literarios latinoamericanos. Licenciada en Filología Inglesa y doctora en Traducción e Interpretación, actualmente es profesora titular en la Universidad Jaume I. También tiene experiencia en materia de gestión cultural. Entre otros, es autora de los libros “Y oyes cómo llora el viento” (Lóguez) y “Puentes sobre el mundo” (Peter Lang).

La autora presentó “Agni y la lluvia” en la librería Babel de Castellón y, en vísperas del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, firma ejemplares de la obra en la caseta 179 de KALANDRAKA de la Feria del Libro de Madrid. Con ella desgranamos las claves de esta obra.

– ¿Cómo nació la historia de Agni? Desde su origen como proyecto literario hasta su publicación, ¿cómo valora el resultado una vez convertido en libro?

– Cuando yo le envié este texto a Kalandraka la primera vez, en 2009, no le mandé este libro ni esta historia así completa, que ni se parecía. Yo envié algo a la aventura, que había hecho con mucha ilusión, pero en aquel momento no tenía ni por asomo la idea de que esto iba a convertirse en un libro de esta envergadura, de esta extensión, ni de esta naturaleza. Yo mandé diez páginas de las que ha quedado algo, bastante; pero eran diez páginas de lo que en aquel momento creí que iba a ser un cuento corto. Yo no sé qué vio el director, Xosé Ballesteros, en esas diez páginas, pero vio algo, por lo que yo le estaré siempre agradecida.

– Desde 2009 a 2017 ha publicado otros libros, pero ¿acaso este representaría como ninguno el carácter dialéctico del proceso editorial?

– El editor vio algo en Agni; sobre todo, vio a ese niño que tenía una historia que contar, pero no en solo diez páginas. Realmente, a partir de esas diez páginas, él me dijo: “Sigue, sigue escribiendo”. Y yo seguí, seguí y le fui enviando versiones. Él me orientaba con sutileza: “Esto lo podías alargar… aquí no acabes tan rápido…”. Nunca me decía qué tenía que pasar y yo me fui dejando llevar, un poco como las olas; sin empujarme, pero me iba llevando, hasta que terminó siendo el texto que es ahora y el dijo entonces: “Ya está”. Así que este libro lo he escrito yo, pero él también lo ha hecho posible y lo ha hecho existir porque yo no había escrito toda esta historia tal y como es ahora. Por eso le agradezco haber visto potencial en el material original.

– ¿Cómo es Agni?

– Es un  niño tremendamente inteligente dentro de su situación; tiene unas reflexiones que no sólo me he inventado yo, sino que también las tienen niños en esas circunstancias. Sus reflexiones son tan maduras que te sorprenden. De alguna forma, se trata de visibilizar este tipo de situaciones, sin olvidar que -por el tipo de texto que se trata- hay que entretener y, de alguna manera divertir, dentro de lo que se pueda. Para eso está el personaje del mejor amigo de Agni, que es un desastre, pero un desastre maravilloso: el típico amigo que va contigo al fin del mundo aunque no sepa a dónde.

«Es una historia sobre el trabajo infantil, pero yo no quería que fuese todo lo dramática que es la realidad de estos niños y niñas que trabajan»

– En un relato cuyo trasfondo es un tema social tan comprometido y de un calado humano tan preocupante como el trabajo infantil, ¿cómo se combinan la realidad y la ficción?

– “Agni y la lluvia” es muchas cosas en una. Efectivamente, es una historia sobre el trabajo infantil, pero yo no quería que fuese todo lo dramática que es la realidad de estos niños y niñas que trabajan. Sobre todo, es una historia en la que gran parte de lo que sucede es ficción: me lo he inventado yo, es fruto de muchas anécdotas sacadas de contexto que he traído a mi terreno para contar la historia; pero es una historia real. Agni es muchos niños en uno y, realmente, una de las muchas historias que se pueden contar sobre niños trabajadores es la de los niños de Bombay que trabajan en los lavaderos: se pasan todo el día con las manos mojadas, con lo que eso implica de que estén hinchadas y perjudicadas, con horarios tremendos y una pobreza extrema cuyo nivel no podemos ni imaginar.

Dora Sales, autora de "Agni y la lluvia" (Kalandraka).

– ¿Qué mensaje nos transmiten estos niños y niñas que viven su infancia como si fuesen adultos?

– Esos niños existen, los he visto… Y lo que más me chocó e impactó cuando estuve en Bombay es que constantemente se están riendo. Son niños felices, dentro de su circunstancia porque, como mucha gente amiga de allí me explicaba, ellos no tienen con qué compararse, no saben lo que es vivir otra vida; entonces son felices con que salga el sol… ¡con cualquier cosa! Y esa sabiduría que tienen se refleja en esa sonrisa que muestran permanentemente, en esa generosidad real que practican. ¡Yo he visto a niños compartir una galleta entre cinco! Al darles una galleta, no se la comen con el ansia que deben tener, lógicamente, porque son criaturas que, en su gran mayoría, están desnutridas. Niños como Agni tienen algo que en otras sociedades más pudientes hemos perdido, que es la solidaridad, la generosidad absoluta. Muchas de las cosas que suceden en la historia -el contexto cultural- son reales, parten de mis propias vivencias en Bombay; es el Bombay que yo conozco, las calles que yo conozco, las comidas que yo conozco… es ‘mi’ Bombay. En ese sentido, también es un pequeño homenaje a esa ciudad.

«Son niños felices, dentro de su circunstancia, porque no tienen con qué compararse, no saben lo que es vivir otra vida»

– ¿Cómo ha abordado el contexto próximo al protagonista de esta historia y, en especial, las repercusiones que rodean el fenómeno del trabajo infantil?

– He tratado de construir la historia fuera del cliché de la típica familia padre-madre-hermano-hermana. Existe ese núcleo, pero aquí hay además un hermano mayor, que es hijo de otra madre, porque las familias son ante todo cariño y no importa de quién seas hijo. Toda la base y la historia cultural son reales; el niño es real, o más bien lo que le pasa. Son niños y niñas que existen y, sobre todo, su gran carencia -no solo la carencia vivencial de la pobreza en la que viven- es educativa, porque son niñas y niños que trabajan desde muy pequeños y no acceden al colegio. Desde hace algunos años ya empieza a haber proyectos para tratar de llevar a esos niños a la escuela, aunque sigan trabajando, porque es muy difícil sacarles por completo del trabajo cuando ese empleo es el sustento de su familia, o gran parte de lo que necesita esa familia para salir adelante.

– Sin embargo, el protagonista del libro no es el eje de la historia. ¿Qué otro personaje femenino representa ese papel fundamental?

– Agni tiene una hermana pequeña. Este personaje es el drama de la historia, en el sentido aristotélico; es decir, lo que empuja a la acción: esa niña que tiene cuatro años, que está creciendo, que dentro de poco también tendrá que empezar a trabajar. Agni y su hermano quieren que esa niña no trabaje, que pueda tener una oportunidad de no trabajar. Esto, en cualquier circunstancia, es importante y marca la cuestión del género. Pero en un lugar como la India todavía más, porque allí, hasta hace poco, y sobre todo en determinadas zonas, tener una hija era como una desgracia. Tenían que ‘colocarla’, no eran consideradas como algo productivo. Entonces, que una familia tan pobre, pero tan inteligente, llena de valores, con esa inteligencia emocional -que es la que importa como motor para cualquier otro tipo de inteligencia- se preocupe, y especialmente los hermanos (los padres también, pero ellos ya arrastran su propio drama) para que la hermana menor no tenga que llegar a la situación a la que los mayores han llegado, es muy importante. Las personas que dirigen los proyectos para que esto se canalice, también son mujeres, representantes de una generación real y actual de gente que está dentro de contextos donde el machismo es muy acusado. Pero están haciendo cosas distintas, teniendo en cuenta esa igualdad que es tan necesaria entre niños y niñas. De un modo muy sutil, esta mirada también quería dejarla presente en la historia.

Dora Sales, autora de "Agni y la lluvia" (Kalandraka).

– ¿Hasta qué punto “Agni y la lluvia” contribuye a agitar conciencias y hacer un llamamiento a la solidaridad y la sensibilidad de la población para combatir la lacra de la explotación infantil?

– Proyectos como el que de alguna manera se narra en la historia, de escuelas muy pequeñas que a lo mejor terminan educando a un máximo de 20 niños y niñas, existen y son reales. También está la idea de que por muy pequeño que parezca ese tipo de proyecto -porque 20 en un contexto de cientos de niños trabajadores, parece muy pequeño-, es más que ninguno. Más valen 20 niños y niñas estudiando y recibiendo por lo menos la educación mínima para aprender a leer y escribir, sumar y restar, que nada. Cuando vemos tragedias y pensamos que no podemos ayudar, cierto es que no podemos arreglar el mundo, pero a lo mejor podemos contribuir en algo concreto. Y esto, por pequeño que parezca, siempre es algo más que nada.

– Ni siquiera el nombre de la niña es casual. ¿Detalles como ese redundan en la credibilidad y la verosimilitud del relato?

– Todos los nombres de los personajes y sus significados son de verdad, y están pensados desde el simbolismo. Lalita significa ‘la que juega’. Y es lo que los hermanos quieren: que pueda seguir jugando mientras sea niña y no tenga que trabajar como ellos desde tan pequeños.

«Su gran carencia -no solo la pobreza en la que viven- es educativa, porque son niñas y niños que trabajan desde muy pequeños y no acceden al colegio»

– ¿Cuál es la clave para, sin obviar que se trata de una historia triste, envolver esa melancolía de luminosidad y esperanza?

– Esa era la idea: contar una historia que, de fondo es muy dura; en ningún momento se le quita hierro a esa dureza, pero se cuenta con un tono que Xosé Ballesteros me ayudó a encontrar para poder entretener, divertir y hacer pensar. Porque, ante todo, es literatura.

– Sobre el carácter atemporal y universal de un tema como el trabajo infantil, ¿aspira a que la historia de Agni llegue a ser conocida en más países?

– Como traductora, me encanta que “Agni y la lluvia” se haya publicado simultáneamente con traducción al catalán y al gallego. Es un lujo para una traductora ser traducida; el colmo de la ilusión. Ahora espero que pueda llegar a otras lenguas para que la historia de este niño -que es uno de tantos, pero perfilado con muchos matices- pueda seguir circulando y viajando por el mundo.

Dora Sales, autora de "Agni y la lluvia" (Kalandraka).


La caseta de KALANDRAKA en la 76ª Feria del Libro de Madrid es el punto de encuentro de los autores e ilustradores de los Libros para soñar con el público. De todas las edades nos visitan; para todas las edades hay propuestas de lectura en la caseta 179; de todos los tamaños, colores, temáticas y gustos…

Quesia, compositora e intérprete en "Cifra y aroma" (Kalandraka).

Quesia

Gracia Iglesias, autora de "El Hilo" (Kalandraka).

Gracia Iglesias

Emilio Urberuaga y Antonio Sandoval, autores de "El árbol de la escuela" (Kalandraka).

Emilio Urberuaga y Antonio Sandoval, con las libreras de LIBROS PARA SOÑAR

Miguel Ángel Pacheco, ilustrador de "Poemas de la Oca Loca" (Kalandraka).

Miguel Ángel Pacheco

MariA JOsé Martín Francés, autora de "Las tres princesas pálidas" (Kalandraka).

MaríA JOsé Martín Francés

Antonio Rubio

Antonio Rubio

David Pintor en la caseta de KALANDRAKA

David Pintor

Rafa Ordóñez, autor de "Elefante, un guisante" (Kalandraka).

Rafa Ordóñez

 


'Libros para soñar' en la Lista de Honor CLIJ 2016

Diez ‘Libros para soñar’ de KALANDRAKA figuran en la Lista de Honor CLIJ 2016, que reúne “los 100 mejores libros del año” elegidos por la veterana revista y su comité de colaboradores. La selección, elaborada a partir de casi 300 títulos, contiene obras de ficción, de conocimiento, ensayo, libros de regalo…

Para que madres y padres, docentes, bibliotecarios, mediadores, investigadores y lectores tengan una guía hecha con experiencia y buen criterio.

Con tango son tres“, de Justin Richarson y Peter Parnell, ilustrado por Henry Cole

La luna de Juan“, de Carme Solé Vendrell

Después de la lluvia“, de Miguel Cerro

El árbol de la escuela“, de Antonio Sandoval y Emilio Urberuaga

El árbol generoso“, de Shel Silverstein

Cinco minutos de paz“, de Jill Murphy

El niño bisiesto“, de José Luis Alonso de Santos, ilustrado por Federico Delicado

Roberto Innocenti. El cuento de mi vida“, de Rossana Dedola

Balea“, de Federico Fernández y Germán González

Inventario ilustrado de insectos“, de Virginie Aladjidi y Emmanuelle Tchoukriel


"Trastario": Pedro Mañas-Betania Zacarías (Faktoría K). "¿Quién compra un rinoceronte?", Shel Silverstein

Trastario”, un poemario de Pedro Mañas ilustrado por Betania Zacarías, y “¿Quién compra un rinoceronte?”, un clásico de Shel Silverstein traducido por Miguel Azaola, figuran en la prestigiosa selección bibliográfica ‘Los Mejores Libros para Niños y Jóvenes’ del 2016, que elabora el Banco del Libro de Venezuela.

“Trastario” es uno de los ganadores en la categoría ‘Libros Infantiles Originales’, mientras que “¿Quién compra un rinoceronte?” ha recibido dos menciones: en el apartado ‘Rescate Editorial’ y en la sección ‘Imprescindibles de la biblioteca’. Ambos formarán parte de la exposición de los títulos distinguidos que abrirá sus puertas a partir de la próxima semana en la sede del Banco del Libro, en Caracas.

El poemario ilustrado de Pedro Mañas y Betania Zacarías, que también ha sido elegido por Canal Lector -de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez- en la selección ‘Lo + 2016’, reúne una treintena de composiciones humorísticas dedicadas o inspiradas en aparatos de uso cotidiano del ámbito doméstico, desde la plancha hasta el frigorífico, pasando por la lavadora.

La obra de Shel Silverstein se remonta a 1964 y, a partir de una sencilla propuesta estética, también destaca por el humor con el que plantea divertidos argumentos sobre las ventajas de un rinoceronte como animal de compañía. La traducción respeta la rima y la estructura en verso de la versión original, además de reinterpretar el texto con ingenio y frescura.

Un comité interdisciplinar de especialistas y bibliotecarios de Banco del Libro ha evaluado cientos de obras publicadas por editoriales iberoamericanas de las que han resaltado la presencia de textos poéticos, libros de literatura y propuestas de lectura de tipo informativo, entre otros géneros.

Desde la puesta en marcha de esta iniciativa en 1980, Banco del Libro viene trabajando de forma constante en la divulgación de la literatura infantil y juvenil, la promoción de autores e ilustradores, y la mejora de la calidad de las publicaciones para niños y jóvenes que se producen en su país. Una labor que “se sustenta en la premisa de que la palabra en general y, la palabra escrita en particular, siguen siendo espacios de encuentro con el otro y de elaboración personal y social”, precisan desde esta organización social.

Desde sus orígenes en 1960 como un centro de intercambio de libros, el Banco del Libro se dedica a “investigar, experimentar, innovar y divulgar acciones para la formación de lectores en Venezuela”, para lo que estudia, analiza, recomienda y distribuye libros y materiales de lectura, además de difundir información útil sobre literatura infantil, organizar actividades de animación a la lectura y formar a nuevos promotores con el propósito de “orientar a padres, maestros y bibliotecarios en la manera de fomentar la lectura en el hogar, la escuela y la biblioteca”.

"Los Mejores Libros para Niños y Jóvenes 2016"

"Los Mejores Libros para Niños y Jóvenes 2016"

 


Día del Libro 2017

23 de abril: Día del Libro (descargar en formato PDF)

Por el camino, de Mariana Ruiz Johnson

Minilibros Imperdibles, volúmenes 1 y 2

Los tres cerditos, una adaptación de Xosé Ballesteros ilustrada por Marco Somà

La ventana de Kenny, un clásico de Maurice Sendak

Ernesto y Celestina, músicos callejeros, de Gabrielle Vincent

Leocadio, un divertimento de Shel Silverstein

Venezia, el nuevo cuaderno de viaje de David Pintor

Matilde, un libro visual de Sozapato

Agni y la lluvia, un relato de Dora Sales ilustrado por Enrique Flores

Arroz con leche, el IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños y Niñas con las composiciones de Natalí Tentori, acompañadas por las ilustraciones de Elizabehth Builes

Poemas de la Oca Loca, en el año del centenario de Gloria Fuertes, con las ilustraciones originales de Miguel Ángel Pacheco

Las alas del AVEcedario, poemas de Antonio Rubio ilustrados por Rebeca Luciani

 


 

Día do Libro 2017

23 de abril: Día do Libro (descargar en formato PDF)

Polo camiño, de Mariana Ruiz Johnson

Minilibros Imperdibles, volumes 1 e 2

Os tres porquiños, adaptado por Xosé Ballesteros e ilustrado por Marco Somà

Ernesto e Celestina, músicos da rúa, un clásico de Gabrielle Vincent

Canta connosco!, un libro-disco con cancións de Migallas, ilustracións de Óscar Villán e videoclips de José Miguel Sagüillo

Unha última carta, o IX Premio Internacional Compostela de Antonis Papatheodoulou e Iris Samartzi

As pescadoras, con escenografías de Nadia Menotti

Venezia, o novo caderno de viaxe de David Pintor

Matilde, un libro visual de Sozapato

Grisela, unha fábula actual de Anke de Vries e Willemien Min

Agni e a chuvia, un relato de Dora Sales ilustrado por Enrique Flores

Eu son Suleimán, unha novela xuvenil de Antonio Lozano

Biblioteca de Pedagoxía, dirixida polo catedrático de Historia da Educación Antón Costa

 


"Agni y la lluvia", de Dora Sales y Enrique Flores (Kalandraka)

Agni y la lluvia”, un texto de Dora Sales ilustrado por Enrique Flores, es la historia de un niño de diez años que vive en Bombay y trabaja en un lavadero. Mientras frota y refrota sin parar, Agni sueña que algún día cambiará su suerte. Su sueño es el de los más de 250 millones de niños y niñas que madrugan cada día, no para ir a la escuela o jugar, sino para trabajar, forzados por las redes de explotación y esclavitud infantil o de forma «voluntaria» para ayudar a sus familias, sumidas en la pobreza.

La Librería Babel de Castellón fue el escenario de su presentación con la autora, arropada por el director de KALANDRAKA, Xosé Ballesteros, y la profesora Rosalía Torrent, que imparte clases de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad Jaume I. Compartimos a continuación su particular ‘lectura’ de este relato melancólico y a la vez luminoso sobre el valor de los sentimientos, la esperanza y la voluntad de salir adelante.

Presentación de "Agni y la lluvia" en Librería Babel, Castellón

Rosalía Torrent en la presentación de "Agni y la lluvia"

 

Hace tres meses estábamos presentando, en este mismo lugar, un libro de Dora Sales: “Y oyes cómo llora el viento”. En él se trataba la historia de un niño sin nombre, un niño hijo de la violencia, cuya vida (y cuya muerte) nos dejó sin aliento.

El nuevo libro que nos presenta Dora también tiene por protagonista a un niño pero, esta vez, el niño tiene nombre: Agni. Y la dureza de su entorno en un barrio del margen de Bombay no ha podido con él ni con su familia. No ha podido con su sonrisa.

Yo he intentado leerlo con los ojos de quienes van a ser sus principales lectores, los niños y niñas. Seguramente es imposible pero, constantemente, me preguntaba qué ideas extraerían de un libro como este los niños que no conocen ni de lejos situaciones como las que aquí se viven. Me gustaría hablar con ellos, ver cómo lo han vivido. Sus respuestas darían sentido a nuestras constantes preguntas.

Decía antes que, esta vez sí, tenemos un nombre para el protagonista, Agni, que como Dora explica quiere decir «fuego». Dora nos va señalando el significado de buena parte de los nombres propios que aparecen en el libro; nombres que no siempre acompañan a la personalidad de sus portadores (recuerdo aquí el nombre de Abhay, su mejor amigo, cuyo significado, «audaz», poco tiene que ver con el carácter del niño): «Agni siempre ha pensado que los padres de Abhay son muy bromistas, pues Abhay es de todo menos audaz (…) A veces Agni tiene la sensación de ser más abhay que Abhay» .

Pero con los nombres Dora nos ayuda a situarnos en la historia de sus portadores. Éste es uno de los primeros aciertos del libro: dar identidad a un grupo de personas que a veces se autodefinen como invisibles. «Invisibles como los pobres», se nos dice en algún momento del libro.

Esta frase se enmarca en un episodio concreto en el que Agni, que ha viajado con el dedo por un mapamundi que cuelga de la pared de su casa y que le regaló su hermano, descubre que, además de los nombres que figuran en el mapa -Tombuctú, Samarcanda, Machu Picchu, Estambul, Sicilia o Sevilla- hay otros muchos que no figuran en él. Esos son los que él tiene que descubrir: «Cómo le gustaría viajar a lugares que no están escritos en el mapa. Invisibles como los pobres, “Sí, esos son los sitios a los que tendría que ir, piensa a menudo”».

El mapa, por cierto, es un regalo cogido de un cubo de la basura y que, sin embargo, ha sido el mejor regalo que ha tenido nunca Agni, tras los besos de su padre y de su madre. Porque el hermano de Agni y el propio Agni, son pobres, decididamente pobres. El mismo niño trabaja en una jornada que se extiende desde las 7 de la mañana hasta las 6 de la tarde, sábados incluidos. Pero no pierde la esperanza, no pierde la sonrisa.

Y no la pierde porque piensa que algún día podrá viajar.

Y piensa, sobre todo, que algún día, podrá ir a la escuela: «Siente que las cosas, en algún momento, pueden llegar. De forma pausada y tranquila, como el día que sigue a la noche, como el minuto que comienza tras el minuto anterior. O de pronto, como la lluvia en Bombay. ¿Quién sabe? Quizás algún día él también consiga ir a la escuela. Sí, algún día».

Un libro, además de los posibles mensajes que, como en este caso, pueda contener, tiene que atraparte, contarte una historia, y la de Agni se desarrolla a través de un argumento que te va haciendo entrar en esa historia e interesarte por el futuro del niño, de su familia y de sus amigos.

La narración (así lo interpreto), aparece dividida en tres momentos o apartados:

En el primero se nos presenta a Agni, a su familia y a su día a día. Esta es la parte que denominaríamos más «social», en el sentido en que, al presentarnos a los personajes, se denuncia el injusto sistema social que los envuelve. En el segundo, la historia se va envolviendo en un cierto misterio, que él comparte con Abhay, su mejor amigo. La tercera es el desenlace; un desenlace rápido, de una esperanza nostálgica.

No voy a contar el argumento, que cada cual debe descubrir, pero sí los valores que aparecen en ella. En la primera parte, sobre todo.

La solidaridad que tienen entre sí los pobres:

El padre trabaja como lavacoches en las concurridas calles de Bombay. Cuando se acaba la jornada todos reparten lo que han conseguido, puesto que: «Solo es cuestión de suerte que unos consigan limpiar más coches que otros, o que reciban más o menos monedas». Tengo que reconocer que la lectura de este pasaje ha cambiado mi visión de las personas que ejercen esta profesión. Nosotros pasamos por su lado intentando no mirarlos; a veces nos enfadamos de la invasión de nuestros cristales. Pero seguramente la mayoría de ellos son gente como Apu, que significa «virtuoso», el padre de Agni. Su madre se llama Aparna, «sin hojas, quien no tiene que comer». Es explícito.

El segundo valor es la tolerancia (mejor podríamos decir amor humano) hacia personas de otras religiones:

Su madre, con lógica aplastante, hablando de la convivencia entre musulmanes e hindúes, nos dice: «Cada cual cree de una manera, pero todos tenemos hambre, sed, sueño, todos somos gente». Eso dice su madre, y lo mismo piensa Agni. Su padre y su madre contagian al niño su bondad y sensatez. Corroboran lo fundamental que es nuestro entorno para nuestro desarrollo. El niño sin nombre del primer libro de Dora no gozó de este privilegio.

Un tercer mensaje sería el de la igualdad de género:

Porque en la sociedad que el libro retrata, los papeles de hombres y mujeres siguen estando estratificados, como en el resto de países del mundo, pero hay maravillosas personas que dan oportunidad de futuro a las mujeres. Y que se alegran con su suerte, aunque a ellos no les toque.

Y junto a estos mensajes, el del amor: toda clase de amor, y también el de pareja, que la autora resuelve con un símil que esta vez sí voy a desvelar. Porque me resultó muy tierna la sensación que el niño experimenta cuando, en el cine, asiste a la proyección de ‘La Dama y el vagabundo’ de Disney y ve cómo los perrillos, tras comerse un spaghetti, unen sus morritos. En ese momento, él piensa en una niña que un día quedó prendada de unas zapatillas verdes; zapatillas que a él le gustaría poseer por si ella, así, también le mirara.

Todo ello regado con un lenguaje muy poético y con unas reflexiones del niño que incluso a veces nos hacen sonreír, como cuando Agni habla de la importancia de su familia. Todos ellos se dedican a funciones de limpieza: él en un taller de lavar ropa, su padre limpiando coches, su madre limpiando casas. ¿Cómo iba a vivir Bombay sin gente como ellos? Son los necesarios. Invisibles pero imprescindibles.

A la par, Agni es capaz de divertirse con muchas cosas, como con el sonido de las palabras, esas palabas unidas a cosas que ni siquiera ha visto. Sabe, por ejemplo, que en casa de la señora a la que su madre va a limpiar comen algo que se llama gambas, ¡que divertido! «“gam-ba”, suena alegre…»

En la segunda parte, una vez presentados los personajes y su historia, hay una trama que no podríamos llamar detectivesca, pero casi. En ella se produce un pequeño misterio que solo al final se resuelve.

El desenlace es rápido y en él llama especialmente la atención una cosa: el amor sin fisuras del niño hacia su hermana, quien, con su hermano mayor, otro personaje mágico, cierra el cómputo de la familia.

Este libro está ilustrado por Enrique Flores, que ha sabido entender tan bien el contexto, con esa portada de un niño casi invisible, como a veces se consideran los pobres. Está editado por Kalandraka, una editorial necesaria, y se lanza a la vez en castellano, catalán y gallego.

Gracias a la editorial, a Enrique Flores y por supuesto a Dora, aunque esta intervención tiene que ser cerrada por los sentimientos del mismo Agni, que, como nos dice Dora, sabe ganarle: «terreno a la melancolía a fuerza de soñar. Porque él no olvida ese primer gesto de libertad que consiste en imaginarse libre. Eso es algo que nada ni nadie puede quitarle. Es algo que ningún dinero puede comprar. Agni sigue adelante, mirando al cielo o al mar, donde siempre parece haber más espacio, donde todo parece respirar».

Rosalía Torrent

Xosé Ballesteros, Dora Sales y Rosalía Torrent en la presentación de "Agni y la lluvia"


Stand de KALANDRAKA en Bolonia 2017

Ha llegado a su fin la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Bolonia, con Cataluña y Balerares como cultura invitada de esta 54ª edición. Atrás quedan cuatro días de intenso trabajo en el stand de los ‘Libros para soñar’ de KALANDRAKA, por el que han pasado muchos autores e ilustradores, tanto a firmar ejemplares de sus obras como a presentar nuevos proyectos o estrechar sus lazos de colaboración con la editorial.

Hemos tenido la fortuna de compartir momentos inolvidables con dos grandes figuras de la ilustración actual: Carme Solé Vendrell y Roberto Innocenti. Y el público ha acogido con entusiasmo la presencia de André Neves, Gabriel Pacheco, Arianna Papini, Rebeca Luciani, entre otros artistas y escritores.  

Roberto Innocenti y Carme Solé en Bolonia 2017

André Neves y Gabriel Pacheco en el stand de KALANDRAKA

André Neves y Gabriel Pacheco

Antonis Papatheodoulou, Rebeca Luciani, Roberto Innocenti y Nadia Menotti

Antonis Papatheodoulou, Roberto Innocenti, Rebeca Luciani y Nadia Menotti

Dani Torrent, Zuzanna Celej y Arianna Papini

Dani Torrent, Zuzanna Celej y Arianna Papini

Gracia Iglesias e Isidro Ferrer

Gracia Iglesias e Isidro Ferrer

Además de la dinámica propia del stand en el marco de la feria, KALANDRAKA también ha organizado la presentación de “Los tres cerditos” (I tre porcellini) en la Librería Trame de Bolonia, con la participación de Xosé Ballesteros y Marco Somà, adaptador e ilustrador de la obra.

Presentación de "Los tres cerditos" en Librería Trame de Bolonia

Como gran escaparate internacional que es de todo lo que abarca el ámbito de la Literatura Infantil y Juvenil, en la Feria de Bolonia se han presentado destacadas iniciativas como la exposición “Libros sin palabras: destino Lampedusa”, en la que “Barcelona“, de David Pintor, ha sido uno de los diez títulos seleccionados; la muestra de las obras distinguidas en la selección The White Ravens 2016, con la edición en galego de “Teño uns pés perfectos“, de María Solar y Gusti, entre las 200 propuestas de lectura escogidas en todo el mundo; o el premio Astrid Linguen Memorial Award, que ha recaído en el ilustrador alemán Wolf Erlbruch

Wolf Erlbruch, Premio Astrid Lindgren

"Teño uns pés perfectos", en la exposición The White Ravens

Los ‘Libros para soñar’ de KALANDRAKA, que este año cumplen 19 años llegando a hogares, librerías, bibliotecas… también han estado representados en el stand de Galicia. Queda todavía un largo camino por delante para lleguen a soplar tantas velas como el equipo de la editorial La Joie de Lire: desde 1987 publicando libros de calidad desde Ginebra. Que sea por muchos años más y que su trayectoria nos siga inspirando.

Libros de KALANDRAKA no stand de Galicia en Boloña

30º aniversario La Joie de Lire


Barcelona

El cuaderno de viaje “Barcelona”, de David Pintor, es uno de los diez títulos seleccionados para la exposición itinerante “Libros sin palabras: destino Lampedusa”, un proyecto de cooperación internacional promovido por IBBY Italia cuyo objetivo es crear una biblioteca infantil en esta isla mediterránea que sirva de apoyo tanto a la población infantil de este enclave insular como a los niños y niñas que llegan al Centro de Primeros Auxilios y Recepción de inmigrantes.

La tercera edición de esta selección bibliográfica bianual se ha dado a conocer en un acto celebrado en el Café de Autores, en el marco de la 54ª Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Bolonia, que hoy llega a su fin tras cuatro días de intensa actividad.

“Barcelona” ha sido elegido entre un total de 80 títulos que conforman, según IBBY Italia, “lo mejor de la producción del mundo en materia de libros sin palabras de los dos últimos años”. Un jurado de expertos ha evaluado las propuestas procedentes de 21 países, de las que finalmente diez títulos de Bélgica, Dinamarca, Italia, Japón, Países Bajos, Francia, Australia y España han sido destacados por su “originalidad, complejidad, valor estético y temática”.

"Barcelona", de David Pintor (Kalandraka): MACBA.

Reconocido por su obra en Italia, donde ha sido seleccionado en varias ocasiones para exponer en la Feria del Libro Infantil de Bolonia y ha recibido el premio Città del Sol como mejor ilustrador de 2011, David Pintor es el artífice de una colección de libros de artista publicados por KALANDRAKA que recorren las ciudades de Compostela, Lisboa, Barcelona y -de reciente publicación en este mes de abril- Venezia.

La exposición en la que “Barcelona” va a estar presente cuenta con la colaboración de IBBY y del Palazzo delle Esposizioni, un gran espacio expositivo situado en el centro de Roma, que será el punto de partida de la muestra. El proyecto “Libros sin palabras: destino Lampedusa” contempla que el Palazzo delle Esposizioni albergue un archivo histórico de este género editorial para que esté a disposición de docentes, investigadores, escolares y público en general.

Desde IBBY Italia han destacado la importancia de los libros sin palabras “como poderosas herramientas para cruzar las fronteras lingüísticas, geográficas y culturales”. Así, junto con la exposición itinerante bianual, el proyecto aspira a crear una biblioteca pública en Lampedusa, que recibe a miles de inmigrantes cada año, muchos en edad infantil.

En el marco de esta iniciativa, IBBY Italia comenzó en 2013 a desarrollar un campo de trabajo con voluntarios de varios países, consistente en la recogida de libros y la realización de talleres de lectura y actividades escolares. La quinta edición de estas jornadas contó con la participación de 35 cooperantes europeos y 15 habitantes de Lampedusa.

Ante la demora en la creación de la biblioteca y en defensa del “derecho de toda persona a tener acceso libre a la cultura”, el pasado mes de noviembre los voluntarios de IBBY enviaron una carta al alcalde de la isla italiana para pedirle “un esfuerzo” para concluir tan pronto como sea posible el proyecto de apertura de esta biblioteca por la que llevan esperando “mucho tiempo”.

 


 

"Barcelona", de David Pintor, destacado por IBBY Italia en Bolonia

O caderno de viaxe “Barcelona”, de David Pintor, é un dos dez títulos seleccionados para a exposición itinerante “Libros sen palabras: destino Lampedusa”, un proxecto de cooperación internacional promovido por IBBY Italia cuxo obxectivo é crear unha biblioteca infantil nesta illa mediterránea que sirva de apoio tanto á poboación infantil deste enclave insular como aos nenos e nenas que chegan ao Centro de Primeiros Auxilios e Recepción de inmigrantes.

A terceira edición desta selección bibliográfica bianual deuse a coñecer nun acto celebrado no Café de Autores, no marco da 54ª Feira Internacional do Libro Infantil e Xuvenil de Boloña, que hoxe chega ao seu fin tras catro días de intensa actividade.

“Barcelona” foi elixido entre un total de 80 títulos que conforman, segundo IBBY Italia, “o mellor da producción do mundo en materia de libros sen palabras nos dous últimos anos”. Un xurado de expertos avaliou as propostas procedentes de 21 países, das que finalmente dez títulos de Bélxica, Dinamarca, Italia, Xapón, Países Baixos, Francia, Australia e España foron destacados pola súa “orixinalidade, complexidade, valor estético e temática”.

Recoñecido pola súa obra en Italia, onde foi seleccionado en varias ocasións para expoñer na Feira do Libro Infantil de Boloña e recibiu o premio Città del Sole como mellor ilustrador de 2011, David Pintor é o artífice desta colección de libros de artista publicados por KALANDRAKA e que percorren as cidades de Compostela, Lisboa, Barcelona e -de recente publicación neste mes de abril- Venezia.

A exposición na que “Barcelona” vai estar presente conta coa colaboración de IBBY e do Palazzo delle Esposizioni, un grande espazo expositivo situado no centro de Roma, que será o punto de partida da mostra. O proxecto “Libros sen palabras: destino Lampedusa” contempla que o Palazzo delle Esposizioni albergue un arquivo histórico deste xénero editorial para que estea a disposición de docentes, investigadores, escolares e público en xeral.

Dende IBBY Italia destacaron a importancia dos libros sen palabras “como poderosas ferramentas para cruzar as fronteiras lingüísticas, xeográficas e culturais”. Así, xunto coa exposición itinerante bianual, o proxecto aspira a crear unha biblioteca pública en Lampedusa, que recibe milleiros de inmigrantes cada ano, moitos en idade infantil.

No marco desta iniciativa, IBBY Italia comezou en 2013 a organizar un campo de traballo con voluntarios de varios países, consistente na recollida de libros e na realización de talleres de lectura e actividades escolares. A quinta edición desas xornadas contou coa participación de 35 cooperantes europeos e 15 habitantes de Lampedusa.

Ante a demora na creación da biblioteca e en defensa do “dereito de toda persoa a ter acceso libre á cultura”, o pasado mes de novembro os voluntarios de IBBY enviáronlle unha carta ao alcalde da illa italiana para pedirlle “un esforzo” para rematar tan pronto como sexa posible o proxecto de apertura desta biblioteca pola que levan agardando “moito tempo”.