X Premio Ciudad de Orihuela de Poesía para Niñas y Niños

MARGA TOJO GANA EL X PREMIO INTERNACIONAL CIUDAD DE ORIHUELA DE POESÍA PARA NIÑOS Y NIÑAS CON LA OBRA “CARA DE VELOCIDAD”

El jurado del X Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños y Niñas ha elegido la obra de la periodista y escritora gallega Marga Tojo González, presentada con el lema “Cara de velocidad”. El certamen, convocado por la Concejalía de Educación de Orihuela y el sello Faktoría K de la editorial KALANDRAKA, tiene una dotación de 5.000 euros y ensalza la figura y el legado literario del poeta oriolano Miguel Hernández, al cumplirse hoy 107 años de su nacimiento y del que este año se conmemora el 75º aniversario de su muerte.

La obra premiada ha sido elegida por unanimidad entre 113 trabajos procedentes de una docena de países, entre los que figuran España, Argentina, México, Perú, Brasil, Italia o Israel. “Cara de velocidad” ha destacado por la “originalidad y potencia de sus imágenes poéticas, la presencia de un universo urbano embellecido por la fantasía, y la altura lírica de sus composiciones”. El jurado también ha valorado la existencia de “referencias musicales contemporáneas” y la capacidad de este poemario para transformar lo cotidiano “en poesía, aventura y juego”.

El jurado ha estado formado por la concejala de Educación y Cultura de Orihuela, Begoña Cuartero; los ganadores del certamen en las ediciones octava, tercera y segunda, Juan Carlos Martín, Beatriz Giménez de Ory y Pedro Mañas, respectivamente; la profesora Ana María Lucas y el director de KALANDRAKA, Xosé Ballesteros.

Marga Tojo, X Premio Ciudad de Orihuela por "Cara de velocidad"

La compostelana Marga Tojo ha colaborado en los medios digitales Praza.gal, Galizaanocero.tv y Eldiario.es, los periódicos El Correo Gallego y Galicia Hoxe -donde coordinó la sección de políticas sociales y el suplemento cultural hasta el cierre de esta cabecera- , la Revistas Luzes y la Revista do Audiovisual Galego. También ha participado en la fundación del proyecto periodístico Dioivo y ha formado parte del equipo del Festival Cineuropa de Santiago de Compostela. Actualmente reside en Madrid y figura en el consejo editorial de Altermundo. Como poeta, es autora de “Últimos bruídos”.

La obra galardonada será publicada en marzo -mes de la poesía- de 2018. El poemario de Marga Tojo se sumará a “El secreto del oso hormiguero”, “Ciudad laberinto”, “Los versos del libro tonto”, “Palabras para armar tu canto”, “El idioma secreto”, “Gorigori”, “Donde nace la noche”, “Mundinovi” y “Arroz con leche”, que son los títulos premiados en anteriores ediciones.

El Premio Internacional Ciudad de Orihuela es uno de los certámenes de creación poética para adultos más importantes del panorama actual de las letras iberoamericanas dirigidas al público infantil: por la difusión de las obras publicadas en las ferias internacionales del libro (Bolonia, Frankfurt, Buenos Aires, México…), por su dotación económica, por la calidad de las ediciones -que se completan con ilustraciones elaboradas específicamente para esos textos- y por formar parte de una colección consolidada, variada en cuanto a la amplia franja de lectores a la que se dirige, y con un atractivo diseño.

X Premio Ciudad de Orihuela de Poesía para Niñas y Niños

 

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MARGA TOJO GAÑA O X PREMIO INTERNACIONAL CIUDAD DE ORIHUELA DE POESÍA PARA NENOS E NENAS COA OBRA “CARA DE VELOCIDAD”

O xurado do X Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Nenos e Nenas elixiu a obra da xornalista e escritora galega Marga Tojo González, presentada co lema “Cara de velocidad”. O certame, convocado pola Concellería de Educación de Orihuela e polo selo Faktoría K da editorial KALANDRAKA, ten unha dotación de 5.000 euros e enxalza a figura e o legado literario do poeta oriolano Miguel Hernández, do que hoxe se cumpren 107 anos do seu nacemento, e cadrando neste ano co 75º aniversario do seu pasamento.

A obra premiada foi elixida por unanimidade entre 113 traballos procedentes dunha ducia de países, entre os que figuran España, Arxentina, México, Perú, Brasil, Italia ou Israel. “Cara de velocidad” destacou pola “orixinalidade e potencia das súas imaxes poéticas, a presenza dun universo urbano embelecido pola fantasía e pola altura lírica das súas composicións”. O xurado tamén valorou a existencia de “referencias musicais contemporáneas” e a capacidade deste poemario para transformar o cotiá “en poesía, aventura e xogo”.

O xurado estivo formado pola concelleira de Educación e Cultura de Orihuela, Begoña Cuartero; os gañadores do certame nas edicións oitava, terceira e segunda, Juan Carlos Martín, Beatriz Giménez de Ory e Pedro Mañas, respectivamente; a profesora Ana María Lucas e o director de KALANDRAKA, Xosé Ballesteros.

Marga Tojo, X Premio Ciudad de Orihuela por "Cara de velocidad"

A compostelá Marga Tojo colaborou cos medios dixitais Praza.gal, Galizaanocero.tv e Eldiario.es, os xornais El Correo Gallego e Galicia Hoxe -onde coordinou a sección de políticas sociais e o suplemento cultural ata o peche desta cabeceira- , a Revistas Luzes e a Revista do Audiovisual Galego. Tamén participou na fundación do proxecto xornalístico Dioivo e formou parte do equipo do Festival Cineuropa de Santiago de Compostela. Actualmente reside en Madrid e figura no consello editorial de Altermundo. Como poeta, é autora de “Últimos bruídos”.

A obra galardoada será publicada en marzo -mes da poesía- de 2018. O poemario de Marga Tojo sumarase a a “El secreto del oso hormiguero”, “Ciudad laberinto”, “Los versos del libro tonto”, “Palabras para armar tu canto”, “El idioma secreto”, “Gorigori”, “Donde nace la noche”, “Mundinovi” e “Arroz con leche”, que son os títulos premiados en anteriores edicións.

O Premio Internacional Ciudad de Orihuela é un dos certames de creación poética para adultos máis importantes do panorama actual das letras iberoamericanas dirixidas ao público infantil: pola difusión das obras publicadas nas feiras internacionais do libro (Boloña, Frankfurt, Bos Aires, México…), pola súa dotación económica, pola calidade das edicións -que se completan con ilustracións elaboradas especificamente para eses textos- e por formar parte dunha colección consolidada, variada en canto á ampla franxa de lectores á que se dirixe, e cun atractivo deseño.

X Premio Ciudad de Orihuela de Poesía para Niñas y Niños


Convocatoria X Premio Internacional Ciudad de Orihuela

La Concejalía de Educación del Ayuntamiento de Orihuela, en colaboración con Kalandraka  Editora, convoca el X Premio Internacional de Poesía para niños y niñas «Ciudad de Orihuela» de acuerdo a las siguientes bases:

  • 1/ Podrá optar al X Premio Internacional de Poesía para niños y niñas «Ciudad de Orihuela» cualquier persona mayor de edad con un libro inédito, en castellano, no premiado anteriormente en ningún otro certamen, y dedicado a poesía infantil. Quedan excluidos los ganadores de las anteriores ediciones y el personal de Kalandraka.
  • 2/ Las obras se presentarán por quintuplicado, mecanografiadas a doble espacio, y escritas por una sola cara, con letra tipo Arial o Times New Roman, tamaño 12. Tendrán un mínimo de 300 versos y un máximo de 500.
  • 3/ En las obras presentadas no podrá aparecer en ningún caso el nombre del autor o autora; en su lugar deberá figurar un lema o seudónimo. Los datos personales de los participantes se adjuntarán en un sobre cerrado, en cuyo exterior se anotará el título de la obra y el lema o seudónimo; en su interior constarán el nombre completo, dirección, teléfono de contacto, correo electrónico y se incluirá el número del DNI o pasaporte, así como una breve reseña biográfica. Además de esta documentación, se adjuntará el Anexo I con los apartados A y B debidamente cumplimentados y firmados. El Anexo I se puede descargar desde este enlace:

http://www.orihuela.es/wp-content/uploads/2017/06/anexo1.pdf

  • 4/ Las obras que se presenten se entregarán o enviarán al Registro General del Excelentísimo Ayuntamiento de Orihuela, calle de López Pozas, s/n, 03300, Orihuela; en un sobre grande, en el que se indicará únicamente su título o lema y optativamente, pseudónimo del autor/a y en el que se hará constar «Para el Premio Internacional de Poesía para Niños y Niñas Ciudad de Orihuela 2017». En el sobre se incluirán las 5 copias, cada una de la cuales incluirá portada con el título o lema de la obra y, en su caso, pseudónimo del autor.
  • 5/ El plazo de presentación de originales se inicia con la publicación de estas bases, el 20 de junio de 2017, y finaliza el 19 de septiembre de 2017, a las 12:00 horas. El fallo del jurado se hará público el 30 de octubre de 2017, día del aniversario del nacimiento de Miguel Hernández.
  • 6/ El jurado del premio estará compuesto por personas de reconocido prestigio en el área de la literatura infantil. Actuará de secretario o secretaria una persona que designen las entidades organizadoras. El premio podrá declararse desierto y el fallo del jurado será inapelable.
  • 7/ Se establece un único premio, dotado de 5000 euros, sujeto a las retenciones fiscales que correspondan, en concepto de adelanto por los derechos de autoría. La obra premiada será publicada por la editorial Kalandraka en torno al 21 de marzo de 2018, Día de la Poesía y, a tal efecto, se firmarán los correspondientes contratos de edición. Asimismo, la editora tendrá prioridad en la publicación de aquellos originales que hayan recibido mención especial del jurado. Este derecho tendrá vigencia durante un año, pasado el cual, los autores podrán disponer libremente de sus obras.
  • 8/ Los textos que no sean premiados no se devolverán a sus autores y se destruirán una vez comunicado el fallo del jurado.
  • 9/ Si en estas bases quedase alguna cuestión sin precisar, le corresponderá al jurado establecerla y, si no fuera así, a los organizadores del certamen. La participación en este premio implica el conocimiento y la aceptación íntegra de las presentes bases. Estos puntos son un extracto de las bases completas, que se pueden consultar en el enlace:

http://www.orihuela.es/wp-content/uploads/2017/06/conv_ppico2017.pdf


"Agni y la lluvia", de Dora Sales y Enrique Flores (Kalandraka)

Agni y la lluvia”, un texto de Dora Sales ilustrado por Enrique Flores, es la historia de un niño de diez años que vive en Bombay y trabaja en un lavadero. Mientras frota y refrota sin parar, Agni sueña que algún día cambiará su suerte. Su sueño es el de los más de 250 millones de niños y niñas que madrugan cada día, no para ir a la escuela o jugar, sino para trabajar, forzados por las redes de explotación y esclavitud infantil o de forma «voluntaria» para ayudar a sus familias, sumidas en la pobreza.

La Librería Babel de Castellón fue el escenario de su presentación con la autora, arropada por el director de KALANDRAKA, Xosé Ballesteros, y la profesora Rosalía Torrent, que imparte clases de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad Jaume I. Compartimos a continuación su particular ‘lectura’ de este relato melancólico y a la vez luminoso sobre el valor de los sentimientos, la esperanza y la voluntad de salir adelante.

Presentación de "Agni y la lluvia" en Librería Babel, Castellón

Rosalía Torrent en la presentación de "Agni y la lluvia"

 

Hace tres meses estábamos presentando, en este mismo lugar, un libro de Dora Sales: “Y oyes cómo llora el viento”. En él se trataba la historia de un niño sin nombre, un niño hijo de la violencia, cuya vida (y cuya muerte) nos dejó sin aliento.

El nuevo libro que nos presenta Dora también tiene por protagonista a un niño pero, esta vez, el niño tiene nombre: Agni. Y la dureza de su entorno en un barrio del margen de Bombay no ha podido con él ni con su familia. No ha podido con su sonrisa.

Yo he intentado leerlo con los ojos de quienes van a ser sus principales lectores, los niños y niñas. Seguramente es imposible pero, constantemente, me preguntaba qué ideas extraerían de un libro como este los niños que no conocen ni de lejos situaciones como las que aquí se viven. Me gustaría hablar con ellos, ver cómo lo han vivido. Sus respuestas darían sentido a nuestras constantes preguntas.

Decía antes que, esta vez sí, tenemos un nombre para el protagonista, Agni, que como Dora explica quiere decir «fuego». Dora nos va señalando el significado de buena parte de los nombres propios que aparecen en el libro; nombres que no siempre acompañan a la personalidad de sus portadores (recuerdo aquí el nombre de Abhay, su mejor amigo, cuyo significado, «audaz», poco tiene que ver con el carácter del niño): «Agni siempre ha pensado que los padres de Abhay son muy bromistas, pues Abhay es de todo menos audaz (…) A veces Agni tiene la sensación de ser más abhay que Abhay» .

Pero con los nombres Dora nos ayuda a situarnos en la historia de sus portadores. Éste es uno de los primeros aciertos del libro: dar identidad a un grupo de personas que a veces se autodefinen como invisibles. «Invisibles como los pobres», se nos dice en algún momento del libro.

Esta frase se enmarca en un episodio concreto en el que Agni, que ha viajado con el dedo por un mapamundi que cuelga de la pared de su casa y que le regaló su hermano, descubre que, además de los nombres que figuran en el mapa -Tombuctú, Samarcanda, Machu Picchu, Estambul, Sicilia o Sevilla- hay otros muchos que no figuran en él. Esos son los que él tiene que descubrir: «Cómo le gustaría viajar a lugares que no están escritos en el mapa. Invisibles como los pobres, “Sí, esos son los sitios a los que tendría que ir, piensa a menudo”».

El mapa, por cierto, es un regalo cogido de un cubo de la basura y que, sin embargo, ha sido el mejor regalo que ha tenido nunca Agni, tras los besos de su padre y de su madre. Porque el hermano de Agni y el propio Agni, son pobres, decididamente pobres. El mismo niño trabaja en una jornada que se extiende desde las 7 de la mañana hasta las 6 de la tarde, sábados incluidos. Pero no pierde la esperanza, no pierde la sonrisa.

Y no la pierde porque piensa que algún día podrá viajar.

Y piensa, sobre todo, que algún día, podrá ir a la escuela: «Siente que las cosas, en algún momento, pueden llegar. De forma pausada y tranquila, como el día que sigue a la noche, como el minuto que comienza tras el minuto anterior. O de pronto, como la lluvia en Bombay. ¿Quién sabe? Quizás algún día él también consiga ir a la escuela. Sí, algún día».

Un libro, además de los posibles mensajes que, como en este caso, pueda contener, tiene que atraparte, contarte una historia, y la de Agni se desarrolla a través de un argumento que te va haciendo entrar en esa historia e interesarte por el futuro del niño, de su familia y de sus amigos.

La narración (así lo interpreto), aparece dividida en tres momentos o apartados:

En el primero se nos presenta a Agni, a su familia y a su día a día. Esta es la parte que denominaríamos más «social», en el sentido en que, al presentarnos a los personajes, se denuncia el injusto sistema social que los envuelve. En el segundo, la historia se va envolviendo en un cierto misterio, que él comparte con Abhay, su mejor amigo. La tercera es el desenlace; un desenlace rápido, de una esperanza nostálgica.

No voy a contar el argumento, que cada cual debe descubrir, pero sí los valores que aparecen en ella. En la primera parte, sobre todo.

La solidaridad que tienen entre sí los pobres:

El padre trabaja como lavacoches en las concurridas calles de Bombay. Cuando se acaba la jornada todos reparten lo que han conseguido, puesto que: «Solo es cuestión de suerte que unos consigan limpiar más coches que otros, o que reciban más o menos monedas». Tengo que reconocer que la lectura de este pasaje ha cambiado mi visión de las personas que ejercen esta profesión. Nosotros pasamos por su lado intentando no mirarlos; a veces nos enfadamos de la invasión de nuestros cristales. Pero seguramente la mayoría de ellos son gente como Apu, que significa «virtuoso», el padre de Agni. Su madre se llama Aparna, «sin hojas, quien no tiene que comer». Es explícito.

El segundo valor es la tolerancia (mejor podríamos decir amor humano) hacia personas de otras religiones:

Su madre, con lógica aplastante, hablando de la convivencia entre musulmanes e hindúes, nos dice: «Cada cual cree de una manera, pero todos tenemos hambre, sed, sueño, todos somos gente». Eso dice su madre, y lo mismo piensa Agni. Su padre y su madre contagian al niño su bondad y sensatez. Corroboran lo fundamental que es nuestro entorno para nuestro desarrollo. El niño sin nombre del primer libro de Dora no gozó de este privilegio.

Un tercer mensaje sería el de la igualdad de género:

Porque en la sociedad que el libro retrata, los papeles de hombres y mujeres siguen estando estratificados, como en el resto de países del mundo, pero hay maravillosas personas que dan oportunidad de futuro a las mujeres. Y que se alegran con su suerte, aunque a ellos no les toque.

Y junto a estos mensajes, el del amor: toda clase de amor, y también el de pareja, que la autora resuelve con un símil que esta vez sí voy a desvelar. Porque me resultó muy tierna la sensación que el niño experimenta cuando, en el cine, asiste a la proyección de ‘La Dama y el vagabundo’ de Disney y ve cómo los perrillos, tras comerse un spaghetti, unen sus morritos. En ese momento, él piensa en una niña que un día quedó prendada de unas zapatillas verdes; zapatillas que a él le gustaría poseer por si ella, así, también le mirara.

Todo ello regado con un lenguaje muy poético y con unas reflexiones del niño que incluso a veces nos hacen sonreír, como cuando Agni habla de la importancia de su familia. Todos ellos se dedican a funciones de limpieza: él en un taller de lavar ropa, su padre limpiando coches, su madre limpiando casas. ¿Cómo iba a vivir Bombay sin gente como ellos? Son los necesarios. Invisibles pero imprescindibles.

A la par, Agni es capaz de divertirse con muchas cosas, como con el sonido de las palabras, esas palabas unidas a cosas que ni siquiera ha visto. Sabe, por ejemplo, que en casa de la señora a la que su madre va a limpiar comen algo que se llama gambas, ¡que divertido! «“gam-ba”, suena alegre…»

En la segunda parte, una vez presentados los personajes y su historia, hay una trama que no podríamos llamar detectivesca, pero casi. En ella se produce un pequeño misterio que solo al final se resuelve.

El desenlace es rápido y en él llama especialmente la atención una cosa: el amor sin fisuras del niño hacia su hermana, quien, con su hermano mayor, otro personaje mágico, cierra el cómputo de la familia.

Este libro está ilustrado por Enrique Flores, que ha sabido entender tan bien el contexto, con esa portada de un niño casi invisible, como a veces se consideran los pobres. Está editado por Kalandraka, una editorial necesaria, y se lanza a la vez en castellano, catalán y gallego.

Gracias a la editorial, a Enrique Flores y por supuesto a Dora, aunque esta intervención tiene que ser cerrada por los sentimientos del mismo Agni, que, como nos dice Dora, sabe ganarle: «terreno a la melancolía a fuerza de soñar. Porque él no olvida ese primer gesto de libertad que consiste en imaginarse libre. Eso es algo que nada ni nadie puede quitarle. Es algo que ningún dinero puede comprar. Agni sigue adelante, mirando al cielo o al mar, donde siempre parece haber más espacio, donde todo parece respirar».

Rosalía Torrent

Xosé Ballesteros, Dora Sales y Rosalía Torrent en la presentación de "Agni y la lluvia"


Natalí Tentori, autora del poemario "Arroz con leche"

Natalí Tentori ha viajado desde Buenos Aires hasta Orihuela para recibir, en la ciudad natal del poeta Miguel Hernández y coincidiendo con el Día Internacional de la Poesía, el IX Premio Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños y Niñas -organizado por la Concejalía de Educación y KALANDRAKA- por la obra “Arroz con leche”.

“Arroz con leche”, que llegará a las librerías y bibliotecas en abril, se suma a la todavía breve bibliografía de esta autora, que ha formado parte de grupos de investigación y acción poética, poesía escénica y performance, como Nancy Doméstica. Ha sido co-fundadora y editora de la Revista Infantil de Juego Poético Cháchara, que obtuvo en 2013 el 1º Premio del Fondo Nacional de las Artes (Argentina). Como escritora, también ha ganado el Concurso Internacional de Cuentos Horacio Quiroga 2008 (Uruguay).

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Un año más, los centros educativos -con la colaboración del equipo docente y el entusiasmo del alumnado- se han volcado en la lectura de una selección de composiciones de este poemario. Han participado niños y niñas de los colegios Oratorio Festivo, Francisco Girona-Arneva, Fernando de Loaces, Nuestra Señora del Carmen y del Instituto Tháder.

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Tras el recital, los estudiantes y sus maestros han recibido diplomas de recuerdo por su participación en esta actividad que tanto ha emocionado a Natalí Tentori: sus poemas han crecido, trascendiendo el ámbito de la creación literaria para quedar impresos en una edición ilustrada, en el marco de la Colección Orihuela del sello Faktoría K de Libros, e incorporarse ya al bagage lector del público.

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

Entrega del IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela a Natalí Tentori

También se ha convertido en una tradición la visita a los centros escolares. En esta ocasión, Natalí Tentori se ha desplazado a Orihuela Costa para compartir con un grupo de estudiantes del IES Playa Flamenca su experiencia como autora, que se remonta a la adolescencia. Muy curiosos y participativos formulándole preguntas sobre sus influencias o sus gustos literarios, la autora de “Arroz con leche” les ha hablado del poder “transformador y liberador” de la poesía, calificando este género como “una forma muy concreta de hacer magia”.

Visita de Natalí Tentori al IES Playa Flamenca en Orihuela-Costa

Visita de Natalí Tentori al IES Playa Flamenca en Orihuela-Costa

La narrativa, la poesía para adultos y, finalmente la poesía infantil, son los ámbitos literarios en los que Natalí Tentori ha experimentado. Lo que le conmueve, lo que le emociona o aquellos asuntos sobre los que no se habla forman parte de sus intereses temáticos a la hora de crear. A los niños y niñas del Colegio Los Dolses también les ha recitado algunos versos de este delicioso “Arroz con leche”.

Visita de Natalí Tentori al Colegio Los Dolses en Orihuela-Costa

Visita de Natalí Tentori al Colegio Los Dolses en Orihuela-Costa

La última escala de su recorrido fue en el Colegio Playas de Orihuela, donde también ha incidido en la belleza de las ilustraciones de “Arroz con leche”, realizadas por la artista colombiana Elizabeth Builes. “La creación hace que la única manera de transitar por la vida y hacerla visible es el invento”, ha explicado Natalí Tentori sobre estos poemas donde realidad e imaginación se tocan para “hacer que la vida eral se vuelva bella”.

Visita de Natalí Tentori al Colegio Playas de Orihuela en Orihuela-Costa

Visita de Natalí Tentori al Colegio Playas de Orihuela en Orihuela-Costa


Jurado IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños

La bonaerense Natalí Tentori ha sido galardonada con el IX Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños por la obra presentada con el lema “Arroz con leche”. El certamen, convocado por la Concejalía de Educación de Orihuela y el sello Faktoría K de la editorial Kalandraka, tiene una dotación de 5.000 euros y ensalza la figura y el legado literario del poeta oriolano Miguel Hernández.

“Arroz con leche” ofrece “vivencias cercanas y familiares en las que podemos reconocernos y descubrir la dimensión mágica de las cosas cotidianas”, ha destacado el jurado. Escrito en verso libre, destaca la figura de la mujer “como centro de un universo poético que hunde sus raíces en la propia Tierra”.

Ha sido elegido por unanimidad entre 139 trabajos procedentes de diversos países, entre los que figuran España, Argentina, México, Cuba, Chile, Guatemala, Costa Rica, Perú, Estados Unidos y Gran Bretaña. “Cuando las nubes se guardan” ha sido la finalista del certamen. El jurado ha estado formado por la concejala de Educación y Cultura de Orihuela, Begoña Cuartero; el ganador de la VIII edición del certamen, Juan Carlos Martín; la profesora María Luisa Pastor; el poeta Antonio Rubio y el director de Kalandraka, Xosé Ballesteros.

Natalí Tentori (Buenos Aires, 1982) ha formado parte de grupos de investigación y acción poética, poesía escénica y performance como Nancy Doméstica. Es autora del álbum “Una mitología de las flores” y del libro de cuentos “Mil clavados”, además de participar en varias antologías. Ha sido co-fundadora y editora de la Revista Infantil de Juego Poético Cháchara, que obtuvo en 2013 el 1º Premio del Fondo Nacional de las Artes (Argentina). Como escritora, ha ganado el Concurso Internacional de Cuentos Horacio Quiroga 2008 (Uruguay).

Natalí Tentori, autora de "Arroz con leche"

La obra galardonada será publicada en marzo -mes de la poesía- de 2017. “Arroz con leche” se sumará a “El secreto del oso hormiguero”, “Ciudad Laberinto”, “Los versos del libro tonto”, “Palabras para armar tu canto”, “El idioma secreto”, “Gorigori”, “Donde nace la noche” y “Mundinovi”, que son los títulos premiados en anteriores ediciones.

El Premio Internacional Ciudad de Orihuela es uno de los certámenes de creación poética para público infantil más importantes del panorama actual de las letras iberoamericanas: por la proyección de las obras publicadas en las ferias internacionales del libro (Bolonia, Frankfurt, Buenos Aires, México…), por su cuantía económica, por la calidad de las ediciones -que complementan la parte literaria con propuestas estéticas específicamente creadas para esos textos- y por su encuadre en una colección consolidada, variada en cuanto a la amplia franja de lectores a la que se dirige, y con un diseño atractivo.


Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi" (Faktoría K).

“Los títeres ejercen una magia especial sobre la infancia”

 

Con el Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños, Juan Carlos Martín Ramos (Belmez, 1959) suma su tercera distinción como escritor, tras el Lazarillo y el Leer es Vivir. Aunque trabaja como técnico de Cultura en el Ayuntamiento de Fuenlabrada, su relación con los cuentos y la oralidad es consecuencia de toda una vida vinculada a los títeres, la creación de personajes, escenarios y tramas. El salto a la escritura ha sido acaso una evolución natural en su trayectoria personal y profesional. “Mundinovi”, que llegará a las librerías a finales de marzo, es una vuelta a las raíces de su infancia, el eco impreso de una memoria que jugaba con marionetas antes que con balones, el sonoro aliento de los aplausos que llegaban desde el otro lado del teatrillo que Titiritaina instalaba en parques y plazas.

– KALANDRAKA: ¿Qué es Mundinovi?

– JUAN CARLOS MARTÍN RAMOS: Es un homenaje personal al mundo de los títeres. Tiene que ver con que he sido titiritero y, junto con mi mujer, Lurdes López, formábamos la compañía Titiritaina. Además, mi abuela Consolación, a la que llamaba Mamá Son, construía títeres. Por eso para mí los títeres eran compañeros de juegos. Aunque las marionetas han aparecido en otros libros, o en algún poema de esa temática, tenía un deseo especial de hacerle un pequeño homenaje personal a ese mundo tan cercano para mí. El libro está dividido en tres partes: una primera titulada “Diario de un títere”, en la que un títere de guiñol habla de sus vivencias dentro de un teatrillo; una segunda, de homenaje a algunos personajes tradicionales, como el caso de Maese Trotamundo, que es un personaje de Javier Villafañe, un titiritero argentino que yo admiro muchísimo y del que lamento que no haya posibilidad de encontrar ninguna obra suya en España. Por eso este capítulo también es un homenaje personal a Javier Villafañe. Y la tercera parte son pequeñas escenas escritas en verso con la idea de sacar los títeres a escena. Quería que este poemario permitiera un acercamiento al mundo de los títeres, jugar y representar con esos personajes.

«Quería que este poemario permitiera un acercamiento al mundo de los títeres, jugar y representar con esos personajes»

-Sobre el planteamiento literario, ¿qué importancia tiene la elección del tipo de rima y la estructura de los versos?

-Son versos rimados y, fundamentalmente, octosílabos. Tengo otros libros construidos con verso libre pero, en “Mundinovi”, tenía más sentido optar por esta estructura con la que yo quería recoger la tradición de los títeres; de ahí la decisión de darle un formato más tradicional al poemario. Me facilitaba contar ciertos aspectos e historias de los personajes.

-¿Quién guía al público en su lectura a través de los poemas de “Mundinovi”?

-En la primera parte es el propio títere el que habla de sí mismo. En el siguiente capítulo dedicado a los retratos de los personajes, es una tercera persona quien guía al público; alguien que ama profundamente los títeres: el mismo autor… o incluso el lector. Las escenas finales son diálogos y un monólogo donde son los propios personajes los que comunican y se hacen oír.

-¿Hasta qué punto la dedicación de la abuela Mamá Son a los títeres marcó no solo los juegos de tu infancia, sino además tu primera profesión y, por extensión, tu trayectoria literaria?

-Mi abuela era muy mayor cuando yo era pequeño. Ella era de una aldea de Cuenca, que era una pedanía de Fuente Obejuna, en Córdoba, y regentaban el casino del pueblo. El casino tenía un teatro que fue destruido por un bombardeo en la Guerra Civil. Aún estando en una pedanía de Fuente Obejuna, era un teatro por el que pasaban las mejores compañías de zarzuela; al menos las que iban de gira por Andalucía. Mi abuela tocaba la guitarra, el piano, el acordeón… En ese casino pasaban muchas cosas que yo nunca llegué a ver. A mi abuela, además, le gustaba mucho coser y, fundamentalmente, hacía títeres. Luego me los entregaba a mí para que yo hiciera mis propias funciones para mis amigos, en mi teatrillo. Yo debía tener en casa más de cien títeres de guiñol. Mamá Son fue una pionera del reciclaje porque los hacía de tela, pero utilizaba también muelles, botones, trozos de cartón y de plástico… Siempre armaba los muñecos con una base de tela, y hacía un tipo de títere tradicional de una zona de Andalucía: los títeres de guiñol, con piernas. Existen diferentes tipos de guiñol, pero en Andalucía, concretamente, hay una tradición de títeres de guante en los que se mete la mano por la espalda, pero por delante les cuelgan los pies. Eso que yo entonces desconocía, con el paso del tiempo descubrí que respondía a una tradición andaluza.

«Mamá Son fue una pionera del reciclaje porque los hacía de tela, pero utilizaba también muelles, botones, trozos de cartón y de plástico»

-Además de la experiencia personal como titiritero, ¿el bagage sobre el que sustenta “Mundinovi” respondería también a un proceso de investigación paralelo?

-Más que investigar, leí. Y además de la experiencia propia, como titiritero siempre me interesó la tradición. Las tradiciones siempre son importantes, aunque sea para romperlas. En el mundo de los títeres, la tradición es un hilo argumental que siempre debe formar parte del contenido de las obras, de la manera de construir los títeres… A parte de que yo los utilizaba para hacer representaciones, yo jugaba con ellos desde muy pequeño y para mí siempre han sido elementos muy familiares. Ya no solo los mismos títeres, sino el hecho de que mi abuela utilizara diferentes materiales para hacer marionetas, de alguna forma me influyó porque, desde que yo era un niño, siempre construí mis pequeños juguetes; es algo que tiene que ver con mi parte creativa. Por eso este libro quiero dedicárselo a mi mujer, Lurdes, como compañera de Titiritaina, y a la vez tener un recuerdo especial hacia mi abuela.

«En el mundo de los títeres, la tradición es un hilo argumental que siempre debe formar parte del contenido de las obras, de la manera de construir los títeres»

-De alguna manera, ¿“Mundinovi” podría tener cierto enfoque reivindicativo por la vigencia de los títeres frente a la implantación de las nuevas tecnologías en tanto podrían amenazar la supervivencia de este género?

-Es curioso, pasa igual con la poesía: se suele decir que no interesa a los niños, como si fuese una manera de correr un tupido velo. Pero la realidad lo desmiente, en la medida en que se sabe cómo es posible acercar la poesía a los niños. Con los títeres pasa esto mismo. Podría pensarse que ahora, con los nuevos medios audiovisuales, nos hemos acostumbrado a ver televisión, cine y animaciones impresionantes. Con este panorama, puede parecer que los títeres no tienen ningún valor ni capacidad de comunicarse con la sensibilidad de infantil. Sin embargo, basta con ver un espectáculo de títeres en un parque -no tiene por qué ser necesariamente en un teatro- y comprobaremos que los títeres ejercen una magia especial sobre la infancia. Yo también lo he comprobado cuando era titiritero, porque ya hace 30 años que no ejerzo como tal, aunque en el fondo nunca se deja de ser titiritero… Cuando nos han invitado a visitar algún colegio o instituto para dar una charla, en nuestra intervención siempre hemos incluido alguna pequeña representación de títeres para hacer la demostración a los chavales. Y es impresionante ver en un muchacho adolescente -al que posiblemente no le guste mucho estudiar o que incluso su comportamiento en clase no siempre sea el más adecuado- la capacidad que tiene el títere -un simple muñeco haciendo algo muy simple- para hechizar y captar su atención. De alguna forma, el títere se comunica. Porque además el títere puede decir las mismas cosas que una persona pero, si las dice un títere, adquiere una dimensión diferente, e incluso la intención es distinta. Un títere puede decir cosas que una persona sería incapaz de decir en público. Eso me pasaba cuando era titiritero: como era el títere el que hablaba por mí, yo dejaba que dijera cosas y allá él, porque yo era solo un instrumento. Esto forma parte de la Historia: en el Siglo de Oro, cuando durante la Cuaresma se prohibía el teatro, este espectáculo era sustituido por representaciones de títeres. Los títeres siempre han podido decir cosas que, en boca de una persona, hubieran sido causa de encarcelamiento, o casi de ejecución. A pesar de todo, es cierto que a los títeres se les da poco espacio para que puedan salir a la luz, visibilizarse. Pero aún en los tiempos que vivimos, las marionetas siguen ejerciendo esa capacidad de fascinar y hechizar al niño de hoy, y al adulto de hoy. También lo comprobábamos cuando éramos titiriteros. Siempre que se actuaba en un parque o en una plaza, el público se organiza por sí mismo: los más pequeños se sentaban delante, luego los hermanos mayores se sentaban detrás, y los padres después, esperando a que acabase la función. Finalmente, sea cual sea tu edad, el títere es capaz de transmitirte algo que está por encima de los años que tengas. Pero más aún en los niños, sigue ejerciendo una capacidad de fascinación muy especial; y posiblemente ahora incluso más que en otros tiempos porque, actualmente, a la capacidad de fascinación se le añade la capacidad de sorpresa. Están tan acostumbrados a ver cosas maravillosas, que tanto se parecen a la realidad, que ser conscientes de tener enfrente algo que, de alguna forma, les resulta extraño, acaba potenciando esa posibilidad de comunicarse.

«El títere puede decir las mismas cosas que una persona pero, si las dice un títere, adquiere una dimensión diferente, e incluso la intención es distinta»

-Barriga Verde y Bululú en Galicia, la Tía Norica en Cádiz, el personaje de Perico en Catalunya, los vascos Zaldico, Ziripot y Miel-Otxin… ¿”Mundinovi” actualiza en cierto modo la temática titiritera?

-Hago alguna referencia en el libro: hay personajes como el Don Cristóbal español, Pulcinella en Francia… en el fondo, son el mismo. Se trata de personajes que han ido evolucionando por diferentes países; en parte porque los titiriteros viajaban. De hecho, el título del poemario es el nombre que se le daba a una caja, un pequeño retablo, en el que durante el siglo XVI se representaban escenas del Nuevo Mundo, de ahí “Mundinovi”. Normalmente eran titiriteros de origen italiano, y los españoles intentaban imitarles o italianizaban su manera de expresarse: Mundinovi, mundinovi, / lleguen, señoras, / lleguen, señoris, / verán cosis novis, / galanes, coriosis / e maravillosis…”. Esas referencias que cuento no son imprescindibles para leer el libro pero, en la medida en que quería hacer un pequeño homenaje a los títeres, suponían una oportunidad para intentar despertar en el público la curiosidad por su origen y su historia. No quería hacer un catálogo porque hay varios tipos de marionetas, muchos personajes y distintas técnicas para el manejo de títeres, pero he partido de lo que tiene más que ver conmigo: los títeres de guante, que son lo que tengo más cercano.

«Es impresionante ver en un muchacho adolescente la capacidad que tiene el títere -un simple muñeco haciendo algo muy simple- para hechizar y captar su atención»

"Mundinovi", de Juan Carlos Martín Ramos, ilustrado por Federico Delicado (Faktoría K).


Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Tras la entrega del VIII Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños, llegaba el momento del encuentro del autor de “Mundinovi” con el alumnado oriolano. Las aulas, en esta ocasión, no solo recibían a un escritor, sino a dos titiriteros que -maleta en ristre- llevaron su teatrillo, sus marionetas, su música y sus canciones a los escolares del Colegio Andrés Manjón, del Colegio Jesús María San Agustín y del CEIP Virgen de los Desamparados.

COLEGIO ANDRÉS MANJÓN

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Fue en el Colegio Andrés Manjón donde Juan Carlos Martín recibió la primera sorpresa de una jornada llena de emociones: al comenzar a recitar uno de los poemas de “Mundinovi”, las voces de los niños y niñas se sumaron al unísono a la del poeta, espontáneamente. De su memoria fueron brotando los versos que habían aprendido mucho antes, incluso, de que el libro fuese libro…

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

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Se abre la maleta mágica de Titiritaina. Juan Carlos Martín y Lourdes López sacan de su interior sacan los sencillos materiales con los que convertirán su modesto portaequipaje en un telón detrás del cual comenzarán a aparecer entrañables personajes: el músico que pregona el espectáculo, el viejo rey que quería ser más joven, el bufón que no tenía quien le animase, o la bruja que no era tan malvada…

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

“Mundinovi, mundinovi,

lleguen, señoras, lleguen, señoris,

verán cosis novis,

galanes, coriosis

e maravillosis…”

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

La sorprendente maleta de Titiritaina también guarda un personaje muy familiar para los escolares. Juan Carlos Martín ha convertido al poeta Miguel Hernández en un delicado títere de cartón, audaz trapecista capaz de cruzar la clase sobre un monociclo portador de “vientos del pueblo”, llevando consigo un mensaje que deposita en uno de los alumnos para que lo comparta con sus compañeros y compañeras…

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

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Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Las manos de Lurdes López hacen volar a estas criaturas de trapo; a través de su voz se comunican con el público, expectante ante unas historias asombrosas, tocadas por la sonoridad de la rima. Cuando no es ella quien se transforma en la increíble mujer barbuda que por nada del mundo quiere renunciar a cada uno de los pelos que pueblan su rostro…

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

COLEGIO JESÚS MARÍA SAN AGUSTÍN

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Los versos flotaban en el aire nada más traspasar las puertas del colegio Jesús María San Agustín, donde hasta los peldaños de las escaleras anunciaban la celebración del Día de la Poesía…

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Muchas preguntas para Juan Carlos Martín sobre su trayectoria como titiritero, que precedió a su actual faceta literaria. Mucha curiosidad sobre el proceso de elaboración de los títeres, hechos hace más de 30 años pero, que pese a las “arrugas”, están en plena forma para seguir entusiasmando a pequeños y mayores.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

“—¡Ay, qué triste estoy, Bufón!

Cuéntame cualquier historia

divertida. ¡Hazme reír!

—Ahora mismo, majestad.

(Al público.) Pero a mí,

a mí, ¿quién me hará reír?”

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

CEIP VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

El colegio rural Virgen de los Desamparados fue la última parada en el pequeño recorrido por los centros escolares de Orihuela. Los acordes de la guitarra, las melodías y las peripecias de los títeres fueron más allá del espacio que ocupan los libros y las pizarras para inundar las huertas que rodean este centro educativo…

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

La amistosa discusión entre el viejo rey y el bufón, el Miguel Hernández mensajero, la reivindicativa mujer barbuda y la pacífica bruja recogieron el caluroso aplauso de los estudiantes y el profesorado. Pero la cosecha de experiencias fue más allá con el obsequio, por parte de un grupo de alumnas, de la representación de uno de los poemas de “Mundinovi”. Los versos de Juan Carlos Martín han echado raíces en Orihuela…

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

Juan Carlos Martín y Lurdes López con escolares de Orihuela.

“¡Mundinovi, mundinovi!

¡Un mundo que es menos

y, a la vez, es más!”

 


Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Anticipándose al Día de la Poesía, la Concejalía de Educación de Orihuela celebraba el pasado 17 de marzo el acto de entrega del VIII Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños al escritor Juan Carlos Martín Ramos, autor de “Mundinovi”. El libro, recién salido de imprenta y a punto de llegar a librerías y bibliotecas, ha tomado forma y color gracias a las ilustraciones de Federico Delicado.

Con este acto institucional realizado en el Auditorio La Lonja y con la presentación de la obra galardonada, la Concejalía de Educación de Orihuela y Kalandraka -a través de su sello Faktoría K- abren el plazo para el envío de trabajos a la nueva convocatoria del certamen, que ya suma nueve ediciones.

BASES del IX PREMIO INTERNACIONAL CIUDAD DE ORIHUELA DE POESÍA PARA NIÑOS

 

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

“Mundinovi” es un homenaje al mundo de los títeres por parte de un autor que ha nacido entre ellos, que ha jugado con marionetas y que además ha sido titiritero. En su intervención, tras recibir el VIII Premio Internacional Ciudad de Orihuela, Juan Carlos Martín Ramos explicaba por qué el poemario está dedicado a su abuela y a su compañera Lurdes López: la primera elaboraba artesanalmente títeres de guante con los que el autor, siendo pequeño, ya creaba sus propias funciones; con la segunda fundó la compañía “Titiritaina”.

Además, Mundinovi”-cuyo título procede de un pequeño retablo que en el siglo XVI servía para representar escenas del Nuevo Mundo- es un tributo al legado del marionetista argentino Javier Villafañe, artífice de personajes como Maese Trotamundos, que protagoniza uno de los poemas del libro.

Don Cristóbal, Chacolí, la Tía Norica o la Bruja son otras criaturas de trapo recuperadas de la tradición escénica a las que Juan Carlos Martín Ramos ha dotado de dimensión lírica en esta obra, que se divide en tres partes: “Diario de un títere”, con experiencias contadas en primera persona por los personajes de guiñol; “Títeres con cabeza” reúne varias figuras populares de los teatrillos de siempre; y “Títeres a escena” son seis pequeñas obras en verso para que los lectores puedan jugar con sus propios muñecos.

Precisamente, Juan Carlos Martín hizo salir al escenario a un viejo y simpático Bufón; pieza representativa del valioso patrimonio de “Titiritaina”, para agradecer el Premio Ciudad de Orihuela, elogiar la figura y el legado del poeta oriolano Miguel Hernández, y contagiar al público del espíritu cómico, libre y transgresor de las marionetas.

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

INTERVENCIÓN DE JUAN CARLOS MARTÍN RAMOS

Es la primera vez que vengo a Orihuela, y no lo entiendo. Orihuela viene en el mapa de mi memoria desde mi más fogosa adolescencia, desde uno de los días más importantes de mi vida, el día en que fui a comprar mi primer libro de poesía con las monedas, unas curiosas monedas llamadas pesetas, que fui guardando en un cajón durante varias semanas. 

Era un libro de pastas humildes, pero de alas poderosas. Era y es un libro, porque aún lo conservo, en el que algunas palabras y algunos versos habían sido sustituidos por unos misteriosos puntos suspensivos. 

A pesar de todo, la fuerza de aquellos poemas amordazados, heridos, mutilados, eran capaces de sostenerse en pie, de caminar con paso firme sobre las páginas del libro. Aquellos poemas eran capaces de atenazar mi corazón, de volar libres dentro de mi cabeza. Eran capaces de hacer visible lo invisible, de nombrar lo innombrable, de llenar el vacío, de ponerle música al silencio, de darle cuerpo a la ausencia.           

Estoy hablando de hace mucho tiempo, de hace mucho más de mucho tiempo, y estoy hablando de tal vez la primera antología que se publicó en España de un poeta del que hasta entonces sólo conocía algún poema en la voz de mi profesor de poesía más querido, Paco Ibáñez. 

Estoy hablando de un libro en cuya portada estaba y sigue estando escrito: “Miguel Hernández. Poemas”. 

Desde aquel día ya lejano, Miguel Hernández forma parte de mi vida. Y, por tanto, también Orihuela, el simbólico universo de la infancia y la primera juventud de Miguel Hernández convertido en íntimo y apasionado escenario de su poesía. 

Aquel libro fue decisivo para que madurase, con la profundidad y la fortaleza de un fruto prohibido, mi sensibilidad y mi idea del mundo. Y debo decir que, contrariando la intención de quien allí los puso, aquellos puntos suspensivos también me ayudaron a entender el verdadero valor de la poesía. 

Así que tengo muy claro que lo primero que debo hacer aquí esta tarde es expresar mi profundo agradecimiento a quienes han hecho posible que hoy, por fin, esté en Orihuela. 

A su alcalde, Emilio Bascuñana, como principal anfitrión. A Begoña Cuartero, concejala de Educación y Cultura, que tuvo a bien llamarme por teléfono para felicitarme por mi cumpleaños y ya, de paso, comunicarme la concesión del premio. Y al resto del jurado, a las profesoras y escritoras Antonia Rodenas y Fuensanta Estremera, al poeta Antonio Rubio y al director de Kalandraka, Xosé Ballesteros. 

También quiero expresar mi agradecimiento a quienes, además de todos los anteriores, le han concedido a “Mundinovi” el deseo de convertirse en un libro con vida propia. Este agradecimiento, por tanto, lleva escritos los nombres de Manuela, Paz, Silvia y de todo el equipo de la editorial  Kalandraka, que una mañana de noviembre, en su sede de Pontevedra, me enseñaron cómo entraba el sol por las ventanas en horas de oficina. 

Por supuesto, también quiero dar las gracias a quienes con su trabajo, su compromiso, su entusiasmo y su generosidad están contribuyendo a que, cuando vuelva a mi casa, pueda recordar mi estancia en Orihuela como un hermoso cuento lleno de sorpresas y con final feliz. Me refiero al equipo de la Concejalía de Educación de Orihuela: a Fuensanta, a Esther, a Mª Jesús, a Carmen, a Marina y a Manuel. 

Es imprescindible añadir aquí mi más profundo agradecimiento a los profesores y alumnos de los centros educativos de Orihuela que, según me han contado, han estado preparando con mucha ilusión la lectura de poemas que tendremos oportunidad de disfrutar dentro de unos momentos. Me va a ser muy difícil mantener el tipo con tanta emoción. 

Y no me olvido de vosotros, todos los que estáis aquí haciéndonos compañía en este acto. También vosotros sois protagonistas de este hermoso cuento, de la misma forma que es parte fundamental de su argumento todo lo que nos ha sucedido hasta ahora y todo lo que aún falta por sucedernos a lo largo de esta tarde. 

*

Finalizado el capítulo de agradecimientos, sin duda el más importante, creo que ha llegado el momento de contaros algo sobre “Mundinovi (El gran teatrillo del mundo)”, un libro de poesía que habla del minúsculo y a la vez inmenso, inabarcable mundo de los títeres. 

Para empezar, quiero haceros una confesión. Escribir un libro sobre títeres es una deuda que tenía conmigo mismo o, para ser más exactos, es una deuda que tenía con mi abuela. Porque mi abuela, y no quiero que parezca que lo digo por presumir, era titiritera. 

Gracias a ella, pasé gran parte de mi infancia dentro de un teatrillo de títeres. Allí crecí poniéndome de puntillas y cambié de voz muchas veces antes de cambiar los dientes. 

Pero el tiempo, como es su costumbre, pasó muy deprisa y, de pronto, ya no tuve que ponerme de puntillas dentro del teatrillo. De pronto, di el estirón y me descubrí muy lejos de las faldas de mi abuela, formando parte de mi propia compañía, “Titiritaina”, junto a mi compañera Lurdes López, con un títere en cada mano y levantando la voz ante un público desconocido que, al final del espectáculo, nos premiaba con el calor de su aplauso. 

Hace ya bastantes años que no abro la cortinilla de mi teatro de títeres. Ahora abro las páginas de un pequeño cuaderno donde sólo hay sitio para escribir poesía con la intención de que mis versos  lleguen algún día, si es posible en forma de libro, a manos de los lectores más jóvenes. 

Pero, en el fondo, sigo haciendo lo mismo. La palabra, hablada o escrita, es un instrumento para tocar la música de los sentimientos y de las ideas. Y la poesía, como el teatro, es una forma de mirar el mundo y de buscar el verdadero sentido de todas las cosas. 

¡Ay, la poesía! ¡La poesía! ¿De qué estamos hablando? ¿Qué es la poesía? ¿Para qué sirve la poesía? ¿Es importante la poesía en la infancia y en la adolescencia? ¿Es importante, en general, que leamos poesía? 

¡Demasiadas preguntas! ¿Y para qué? 

Al fin y al cabo, para quien no tiene la menor curiosidad por saber lo que pasa dentro de sí mismo, la poesía es inútil.

Para quien no quiere construir su propia mirada sobre el mundo, la poesía es innecesaria.

Para quien no tiene la menor intención de salir al encuentro de la mirada de los demás, la poesía es una pérdida de tiempo.

Para quien no siente curiosidad por saber qué sucede al otro lado del horizonte, o en la cara oculta de la luna, o al final de un callejón sin salida,  la poesía no tiene sentido.

Para quien no quiere jugar con las palabras ni sumergirse en el mar de sus múltiples significados, para quien no tiene ningún interés por descubrir el placer de leer poesía, la poesía no sirve para nada. 

Además, ¿para qué tantas preguntas sobre la poesía si la poesía las contesta por sí sola? 

Muchas veces me he perdido por el mar / como me pierdo en el corazón de algunos niños. [¿Es necesario explicar esto?] 

Cuando el mozo se hizo viejo / pensaba: Todo es soñar. / El caballito soñado / y el caballo de verdad. [¿Hay que añadir algún comentario?] 

Llegó con tres heridas: / la del amor, / la de la muerte, / la de la vida. [¿Le faltan a estos versos alguna coma?] 

Así es. La poesía habla por sí sola. Y debe hablar con voz propia. Por eso es tan importante que quienes escribimos poesía para niños y adolescentes afilemos bien nuestros lápices y seamos muy exigentes con nosotros mismos. 

Preservar la calidad literaria de lo que se lee en la infancia y en la adolescencia es el camino más corto para que la literatura lleve a la literatura, para que un libro lleve a otro libro, para que un joven lector de poesía siga teniendo a lo largo de su vida, como equipaje de mano, la fiel compañía de un libro de versos, la emoción y el placer de su lectura. 

*

Escribir y leer poesía es además una gran aventura en la que con demasiada frecuencia nos embarcamos solos. Por eso,  para mí es un gran privilegio ser, de momento, el último de una fila formada por autores a los que leo y admiro, y con quienes, a juzgar por su obra, comparto no sólo el hecho de escribir poesía sino sobre todo la convicción de que la literatura infantil y juvenil, en sus diferentes géneros y formas de expresión, debe ser, en primer lugar, buena literatura. 

A todos ellos quiero mandarles un abrazo desde esta silla que han ocupado antes que yo y, de todos ellos, quiero desde aquí invitaros a leer sus libros, si no lo habéis hecho ya. 

*

En capítulo aparte quiero hablar de Federico Delicado, el ilustrador del libro. 

Él es quien ha levantado el telón de la luz y el color para que las páginas de “Mundinovi” cuenten mucho más de lo que dicen, para que sus versos tengan con el lector mucho más que palabras. 

El gran teatrillo del mundo en las manos de Federico Delicado es un lugar donde se detiene el tiempo, un lugar donde la vida sólo sigue cuando un títere sale a escena. 

En cada una de sus ilustraciones hay un personaje visible o invisible, sentado al borde de un camino, que nos invita a entrar en las profundidades de un universo mágico. 

Si nos asomamos a cualquier ilustración del libro, como quien se asoma a una ventana que enmarca un fragmento del paisaje, y miramos hacia uno y otro lado, podremos darnos cuenta de que cada imagen supera los límites de la página, que las líneas continúan, que el horizonte de color llega más lejos, que el mundo que ha dibujado Federico también existe fuera de la escena que aparece sobre el papel, a escondidas de nuestra mirada. 

Podréis comprobarlo fácilmente si os acercáis a una ilustración hasta que la punta de vuestra nariz toque el papel. Haced la prueba. En algunos casos, si encontráis el ángulo adecuado, incluso podréis asomaros desde fuera al interior de un teatrillo y descubrir abajo al titiritero, agazapado en la sombra, al mando de la secreta maquinaria que mueve la vida de sus pequeños personajes. 

Se dice que de los títeres se aprende mucho de la vida. Bueno, la verdad es que no sé quién más lo dice, pero lo digo yo. 

Los títeres reflejan la vida de los seres humanos con lúcida transparencia, con descarada libertad, con saludable rebeldía, sacándole punta a nuestros sentimientos y pensamientos más ocultos, poniendo en solfa las apariencias y las falsedades. 

Los títeres dicen en público lo que piensan. Son espontáneos, sinceros, inteligentes, irónicos. Dicen con su lengua afilada lo que los seres humanos decimos y dicen también lo que callamos. 

Por eso, no quiero ser yo quien ponga punto final a mi intervención. Durante mis años de titiritero me acostumbré a hablar por boca de los títeres. O, dicho de otra forma, me acostumbré a que los títeres hablaran por mí. Muy pronto descubrí que las palabras que salen de su boca hablan directamente al corazón de cualquier persona, sea cual sea su edad, y tienen la capacidad de sembrar en quien las escucha un profundo amor por el teatro, por la poesía, por los cuentos, por las canciones, por la dimensión mágica de la vida. 

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Así que no quiero ser yo quien diga mis últimas palabras. Voy a dejar que sea mi viejo compañero de teatrillo, ¡el Bufón!, quien se ponga en mi lugar y se despida por mí.

 

                                                              ¡Señoras y caballeros!,

                                                               aquí estoy, en Orihuela,

                                                               pueblo de Miguel ¡y mío!,

                                                               que yo leo sus poemas. 

 

                                                               Aquí estoy porque a escondidas

                                                               me colé en una maleta,

                                                               que si no el titiritero,

                                                               ¡traidor!, en casa me deja. 

 

                                                               ¡Señoras y caballeros,

                                                               orienten bien sus orejas,

                                                               cuando digo lo que pienso

                                                               nunca me muerdo la lengua! 

 

                                                               Por eso voy a decir

                                                               lo que calla aquí el colega,

                                                               lo que tacha de sus versos

                                                               por temor a que se sepa. 

 

                                                               Gritaré a los cuatro vientos

                                                               que estar hoy en Orihuela

                                                               y recibir este premio

                                                               es cumplir lo que se sueña. 

 

                                                               Porque no hay premio mejor

                                                               para quien junta las letras

                                                               que verlas dentro de un libro

                                                               al alcance de cualquiera. 

 

                                                               Un libro que vuele libre

                                                               con alas blancas y abiertas,

                                                               un libro que ponga voz

                                                               a lo que sientes y piensas. 

 

                                                               ¡Señoras y caballeros,

                                                               tomen nota de esta idea!

                                                               Para hablar de poesía

                                                               cualquier excusa es la buena. 

 

                                                               Poesía a todas horas,

                                                               poesía sin fronteras,

                                                               versos que se lleve el viento,

                                                               versos que vayan y vuelvan. 

 

                                                               Poesía para todos,

                                                               niños, viejos y, entremedias,

                                                               veinteañeros, cuarentones,

                                                               hombre o mujer, él o ella. 

 

                                                               Buen tiempo para la lírica,

                                                               que carga el futuro a cuestas.

                                                               Os aviso, navegantes,

                                                               ¡verso en popa a toda vela! 

 

                                                               Así que dale que dale,

                                                               joven lector, al poema.

                                                               Dale que dale que dale

                                                               a las palabras, poeta. 

 

                                                               ¡Haced camino al andar

                                                               contando piedras y estrellas!

                                                               ¡Que canten los ruiseñores

                                                               bajo el rayo que no cesa! 

 

                                                               ¡Señoras y caballeros,

                                                               aquí se acaba mi arenga!

                                                               En un lugar de La Lonja

                                                               de la ciudad de Orihuela. 

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

En una segunda parte de este acto público, los protagonistas fueron los escolares de Orihuela pertenecientes a los colegios Oleza, Jesús María de San Agustín, Andrés Manjón y Desamparados, así como al IES Gabriel Miró, que ofrecieron un hermoso recital a partir de una selección de poemas de “Mundinovi”.

La laboriosa puesta en escena con vestuarios especialmente elaborados para la ocasión, la ensayada dramatización de las actuaciones y la intensa implicación de toda la comunidad educativa -el propio alumnado, los docentes y las familias- aportó una dimensión especial y repleta de emoción a esta velada poética.

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi". Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi". Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Los escolares participantes en el recital, acompañados por una representación de la dirección de cada centro, recibieron un diploma por su intervención y un ejemplar de “Mundinovi”.

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

[Con profesorado de Orihuela]

Acto de entrega del VIII Premio Orihuela a Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi".

[Juan Carlos Martín Ramos, con Lurdes López, “compañera inseparable” del autor, “alma y hada” de ‘Titiritaina’]


Entrega del VIII Premio Ciudad de Orihuela

Este jueves 17 de marzo a las 19:00 horas se celebrará, en la Sala de Exposición “La Lonja”, en Orihuela, el acto de entrega del VIII Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños y la presentación de la obra galardonada:

Mundinovi“, de Juan Carlos Martín Ramos

Juan Carlos Martín Ramos, autor de "Mundinovi"


Jurado del VIII Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños.

El escritor Juan Carlos Martín Ramos ha sido galardonado con el VIII Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños por la obra presentada con el lema “Mundinovi”. El fallo del certamen, convocado por la Concejalía de Educación de Orihuela y el sello FAKTORÍA K de la editorial KALANDRAKA, coincide con el 105 aniversario del nacimiento del poeta oriolano Miguel Hernández.

“Mundinovi” ofrece una “visión completa del mundo del títere”: desde qué son hasta quiénes son, pasando por la función que cumplen. Se trata de un “hermoso poemario”, ha señalado el jurado, elaborado a base de “versos populares muy rítmicos, acompañados con pequeñas escenas dramáticas”.

Ha sido elegido por unanimidad entre 106 trabajos procedentes de 29 países, entre los que figuran España, Argentina, México, Israel, Cuba, Costa Rica, Puerto Rico, Estados Unidos, Canadá, Francia o Israel. “La ormiga que perdió su hache” ha sido la finalista del certamen. El jurado ha estado formado por la concejala de Educación y Cultura de Orihuela, Begoña Cuartero, las profesoras y escritoras Antonia Rodenas y Fuensanta Estremera, el poeta Antonio Rubio y el director de Kalandraka, Xosé Ballesteros.

Juan Carlos Martín

Juan Carlos Martín Ramos (Belmez, 1959) es escritor y trabaja como técnico de Cultura en el Ayuntamiento de Fuenlabrada. Ha recibido el Premio Lazarillo de Literatura Infantil (2003) por la obra “Poemamundi” y el Premio Leer es Vivir (2002) por “Las palabras que lleva el viento”. Ha publicado en total seis libros para público infantil y juvenil. Se ha dedicado también al mundo de los títeres, en la compañía Titiritaina.

El Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños tiene una dotación de 5.000 euros. La obra galardonada será publicada en marzo -mes de la poesía- de 2016. “Mundinovi” se sumará a “El secreto del oso hormiguero”, “Ciudad Laberinto”, “Los versos del libro tonto”, “Palabras para armar tu canto”, “El idioma secreto”, “Gorigori” y “Donde nace la noche”, que son las obras premiadas en anteriores ediciones.

El Ciudad de Orihuela es uno de los certámenes de creación poética para público infantil más importantes del panorama actual de las letras iberoamericanas: por la proyección de las obras publicadas en las ferias internacionales del libro (Bolonia, Frankfurt, Buenos Aires, México…), por su cuantía económica, por la calidad de las ediciones -que complementan la parte literaria con propuestas estéticas ad hoc– y por su encuadre en una colección consolidada, variada en cuanto a la amplia franja de lectores a la que se dirige, y con un diseño atractivo.

Colección Orihuela (Faktoría K).